octubre 21, 2026

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#4 Tiempos

La mujer potosina en la lucha contra el cacicazgo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

En la década de los cincuenta se agudizaba el movimiento contra el cacicazgo del Alazán Tostado, Gonzalo N. Santos que movía a su antojo la política potosina e imponía a dirigentes a su voluntad. A mediados de los cincuenta un movimiento opositor importante se formó al interior de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí que a través de la academia y de la educación de calidad mostraba las mejores armas para desprenderse de esa sujeción dictatorial que sucedía en San Luis. El Dr. Manuel Nava en conjunto con un importante número de intelectuales y de científicos se echaron a cuestas crear una universidad moderna con la formación de recursos humanos con conciencia social e interés en el progreso de la cultura y educación científica de la población.

Este grupo de hombres preparados, intelectuales, ponían a funcionar instituciones de investigación científica en humanidades y en ciencias exactas con la creación de las entonces Facultad de Humanidades y Facultad de Ciencias que estaba conformada por el Departamento de Física. La respuesta del cacique no se hizo esperar y se inició un golpeteo a este grupo de académicos y a la propia universidad, sin quedar eximidos los periodistas que se manifestaban en la prensa independiente de entonces, en particular del Periódico El Heraldo. Las arremetidas fueron agresivas y se hizo común que el periódico expusiera espacios en el periódico indicando que ahí se suprimía una nota por órdenes del dictador, como una forma de manifestar su descontento.

Así letreros como: retirado por la amenaza santista, centrada en un marco blanco que formaba un hueco en las páginas de El Heraldo, o letreros como: propaganda cancelada por orden del tirano, eran comunes como protesta por los redactores de El Heraldo, otro anuncio quitado por consigna santista, o menciones directas: publicación retirada bajo amenazas del cacique Gonzalo N. Santos, aparecían en las páginas de El Heraldo.

En el propio Heraldo fueron publicados algunas inserciones de agrupaciones femeninas potosinas, que lejos de organizar marchas como ahora se acostumbra, tomaban la pluma y publicaban comunicados contra el cacicazgo. Las inserciones solían salir con el nombre de las mujeres que las escribían, llamando a las propias mujeres a manifestarse y exigiendo a la intelectualidad centrara su protesta contra el estado de cosas que sucedían en San Luis. En esos años, mediados de los cincuenta las mujeres recién habían adquirido el carácter de ciudadanía y lo comenzaron a ejercer con valentía.

Juana Martínez Zamarrón, el 15 de enero de 1955 firmaba uno de los desplegados a nombre del Partido Femenino Independiente, con el título El Despertar de San Luis, donde apuntaba, entre otros detalles, “es verdaderamente triste para cualquier ciudadano libre, (no importa el sexo) ver siempre a su patria chica sumida en la miseria, víctima de la explotación de unos cuantos”, remataba el escrito apoyando la labor de la prensa independiente, “a pesar de que la mujer potosina se ha discriminado voluntariamente para tratar sobre los problemas que afectan a la Patria y en particular a nuestro Estado, tengo el gusto de manifestarle que el 99% de estas mismas mujeres, raciocinan, reflexionan y se conduelen de la actual situación porque atravesamos sintiéndose espiritualmente unidas a sus mismos ideales,

que son los de una causa justa que anhela, sobre todo, el mejoramiento de México, y muy especialmente de nuestra provincia”.

El 13 de enero de 1955, Mariana de la Cruz publica el desplegado a nombre del Partido Independiente de Mujeres del Pueblo, con el título: Mujer Potosina: el problema actual es tu problema. “Mujeres de San Luis Potosí, la situación actual plena de sinsabores y sobresalto que se presenta en nuestro Estado, hacen que las representantes del sexo femenino, salgamos de este marasmo de calma y ensimismamiento en que estábamos aletargadas”, … “Mujeres Potosinas: a través de la historia de nuestra Patria, hemos visto cómo el sexo femenino se ha revelado en cuantas ocasiones se han violado o tratado de violar, los sagrados principios de libertad o amenazas a lo constituye la voz y el sentir de un pueblo”; … Mujeres de San Luis Potosí: es preciso despertar, defender con el derecho que nos ha sido otorgado, la supremacía de los sagrados deberes del ciudadano y la Libertad de Prensa que debe imperar en todo pueblo libre”.

El 22 de enero de 1955 Rosa María del Valle, de muto propio publica, Llegó La Hora, donde llama a los intelectuales y profesionistas como personas preparadas tomaran parte activa y dieran soluciones a los múltiples problemas que existen en el estado y en México por las decisiones dictatoriales que se hacían comunes. “Que no se conformen los intelectuales con lamentarse y vivir su propia vida; hay que ver más allá, son miles de seres humanos que esperan de ustedes la luz que ilumine sus tinieblas”.

En otro desplegado en ese mes de enero del cincuenta y cinco, la propia Rosa María del Valle, Juana María Tovar y Carlota García Luna publican el desplegado de título: La Mujer Potosina ante el Cacicazgo. En él apoyan la labor del periódico y apuntan, “Que recuerden los que hacen elecciones a su arbitrio, que ya el pueblo de México y muy especialmente el de San Luis, está lo suficientemente preparado para elegir a sus representantes y que nosotras las mujeres no queremos que se nos mangonee como hasta hoy lo han sido los hombres, especialmente los campesinos y lo sobreros. Pero también, ¿por qué no decirlo?, y lo decimos con tristeza, los intelectuales indiferentes en su mayoría, se conforman con ser simples espectadores de las violaciones que se hacen de la Constitución. Si acoso se lamentan y nada más. Realmente es desesperante esta situación; pero con fe y valor venceremos”.

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El Cronopio

Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.

Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.

Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.

A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.

Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.

Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.

Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.

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Acento Ajeno

Ni Moisés dividió tanto el agua | Columna de Haniel Valdés

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Por: Haniel Valdés

Hoy escribo porque cometí un error. Fui de los periodistas que estuvimos en rueda de prensa con el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, al terminar la Junta de Gobierno con Interapas. El miércoles pasado ofreció declaraciones a medios de prensa que sí acudimos a la cita nocturna y compartió los acuerdos tomados en dicha reunión.

Ahí está mi error: al parecer mis notas no fueron lo suficientemente claras. O quizás solo fue que varios medios salieron a llenar huecos que no había.

Lo interesante de ese encuentro es que se aprobó el plan de estímulos fiscales que se llevará al Congreso del Estado para su aprobación de cara a 2027, donde se aclaró además (y se insistió mucho en eso) que la tarifa de cobro del líquido se mantendría igual que en este año.

Al día siguiente muchos medios ya traían la nota de que aumentaría la tarifa y quién sabe cuántos inventos más de colegas que no estuvieron en la conferencia de prensa y que les pareció divertido el imaginar datos e informar a medias.

Pero lo que más me preocupa no es el ruido que generaron esas notas, sino la incoherencia que se vivió en dicha reunión por parte del síndico y el alcalde de Soledad, así como de Pascual Martínez.

Según informa Galindo, entre las decisiones tomadas, está la de revisar si es posible cumplir con la petición que hizo el gobernador de no cobrar el servicio a adultos mayores. Ni los participantes por Soledad, ni el titular de la CEA, votaron a favor de dicha propuesta. ¿No están de acuerdo con la idea de Gallardo? Es que la primera vez que el gobernador habló sobre el tema, fui muy cuidadoso y me fijé claramente que ambos, Pascual

y Navarro, estaban aplaudiendo esa iniciativa.

La CEA ya es habitual que no aporte a esas reuniones, según Galindo, el titular solo ha ido a tres y no votó en esta última, tampoco dio razones ni propuso algo. Sí, el organismo responsable de la política pública del agua en el Estado no tiene nada que aportar sobre el tema.

Según informó el presidente de la junta, Juan Manuel Navarro sí aportó algo, propuso un estímulo fiscal que también quedó dentro de los acuerdos que se enviaron al Congreso. Ahora, cuando tocó votar, Navarro se abstuvo de hacerlo, ¿no está de acuerdo con una idea que él mismo había planteado? ¿o algo lo hizo cambiar de opinión?

Lo cierto es que mientras la diputada Nancy Jeannine García, presidenta de la Comisión del Agua, llama a no politizar, todos lo continúan haciendo, lo hace el aquaman Gámez Macías, lo hace el alcalde capitalino, lo hace el gobernador del estado, lo hace el alcalde de Soledad y la CEA. Mientras hay cuentas sin pagar, tinacos sin llenar, conductoras sin reparar y rezos por hacer para que El Realito no vuelva a fallar.

“Entonces extendió Moisés su mano sobre el mar, y Jehová hizo que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.” (Éxodo 14:21)

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El Cronopio

María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

En la antología de Liliana Pedroza sobre el cuento mexicano, A Golpe de Linternas, que en su tomo I dedica a las pioneras, se encuentra entre las antologadas la potosina María Luisa Toranzo, que dedicó parte de su vida a la escritura y que fuera figura cultural mexicana. Madre y abuela del filósofo Luis Villoro y el escritor Juan Villoro, respectivamente.

Parte de su obra literaria se recoge en libros como: Azahares, espinas y rosas; Meditaciones, Suegras; Esbozos; Tres Chiquillas; Cuadros de una exposición; Páginas viejas; Charlas con mi hija; Átomos tontos, entre otros. Libros que reflejan su formación en el campo potosino y la época que le tocó vivir, donde impera el existencialismo y la fenomenología, campos que experimentaría posteriormente su hijo Luis Villoro. En su libro de ensayos: Esbozos, que lleva como ensayo central: El dominio de sí mismo, Sophrosyne vs la Hybris, “el dominio de sí mismo” no es una negación de la vida o de los impulsos, sino la condición necesaria para la auténtica libertad. Sin el gobierno de uno mismo, el ser humano queda a merced de fuerzas externas o de impulsos ciegos, perdiendo su autonomía.

María Luisa Toranzo Jordana nació en San Luis Potosí el 13 de marzo de 1890, perteneciente a familia de hacendados, vivió su infancia en la Hacienda de Cerro Prieto en el altiplano potosino, rumbo a Zacatecas, fue hija natural y creció entre libros, estudiando idiomas y cultivando la música tocando el arpa y la mandolina. El movimiento revolucionario le llevó en la adolescencia a radicar en la Ciudad de México, donde la vida placentera se trastocaba y la famosa banda del automóvil gris hacía de las suyas, y que quedó registrada en una de las primeras películas realizadas en México, llamada justo La banda del automóvil gris de 1919 de Enrique Rosas, filmada en los lugares donde pertrecharan sus ataques. En la película aparece la casa Toranzo donde vivió María Luisa en México y donde aparece en escena acechada en el asalto a su casa por tan peculiar banda.

Los acechos no pararon para María Luisa y fue pretendida por un general revolucionario del que logró escapar partiendo a España e instalándose en Barcelona donde se casaría con el médico barcelonés Miguel Villoro Villoro, procreando a tres hijos, entre ellos al filósofo Luis Villoro. Quedaría viuda y al iniciar la guerra civil española regresa a México huyendo de nuevo de la violencia. Se instala por un tiempo en la Hacienda de Cerro Prieto y parte a la Ciudad de México para que sus hijos continuaran sus estudios de formación.

Su familia potosina de abolengo le propició una considerable fortuna que le permitió ir a Barcelona, su abuela paterna Genoveva Peña Santacruz que casó en segundas nupcias con Casimiro Toranzo Ortiz, había sido esposa de Pantaleón Ipiña Eguía, siendo madre de José Encarnación Ipiña Peña.

Su pensamiento que de cierta forma influyera en su hijo Luis Villoro lo destaca en su libro Esbozos: “El dominio de sí mismo sobre la soberbia debe de consistir, no sólo en dominarse ‘delante de la gente’ y en vuestras ‘relaciones sociales’ para que los demás ‘vean’ que sois humildes o sencillos, sino que este dominio sobre vosotros mismos y sobre vuestra soberbia debe ser de tal modo profundo, que no sea un dominio efímero, originado únicamente por el bien parecer; tampoco debe ser un dominio de autosugestión, que sin serlo, os haga creer que ya sois humildes; sino que este dominio de vosotros mismos sobre la soberbia, debe ser una especie de ‘cura’ si queréis lenta y suave, pero sí honda, minuciosa y profunda. El dominio de vosotros mismos debe ser como un cauterio que tienda a curar, aunque sea quemando; a cauterizar, aunque sea con dolor, la llaga de vuestra soberbia, el cáncer de vuestro orgullo”

María Luisa Toranzo fue una mujer de una cultura vasta que participó activamente en la vida intelectual mexicana, aportando una sensibilidad ética que complementaba el rigor lógico de la época. Su enfoque en el “dominio de sí” suele leerse como un puente entre la virtud antigua, la psicología moderna y la abierta espiritualidad. Su nieto Juan Villoro la describe como una mujer que intentaba descifrar los secretos de la convivencia humana.

María Luisa Toranzo Jordana murió en la Ciudad de México a los 78 años de edad, el 2 de abril de 1968.

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