Deportes
Canto, llanto y pasión: la historia del futbol profesional en SLP
Del Club San Luis al Atlético: 63 años de balompié potosino
Por: Ana G Silva
La ciudad de San Luis Potosí ha abrazado al futbol desde hace casi 63 años. A lo largo de esa historia, los aficionados tuneros han tenido que apasionarse, disfrutar, cantar, sufrir, suplicar y llorar en las gradas ya sea del Plan de San Luis o del Alfonso Lastras por las transformaciones y cambios que han tenido los distintos clubes profesionales.
El futbol profesional potosino ha visto ascensos gloriosos a Primera División del futbol mexicano, descensos a Segunda e incluso lamentables desapariciones, eso sin contar con los cambios de dueños, sede, nombre e incluso colores de camiseta.
CLUB SAN LUIS
El Club San Luis quedó oficialmente registrado el 7 de julio de 1957 como equipo de futbol profesional en la Segunda División. Justo en esa temporada fue inaugurado el estadio “Plan de San Luis”; sin embargo, la felicidad de contar con una franquicia no duraría mucho pues tan solo dos años después en la temporada 1959-1960 tuvo que ser vendida por problemas económicos, fue ahí donde el Club San Luis tuvo su primera desaparición.
En 1966 el futbol profesional volvió a la ciudad, no obstante, esta vez el San Luis tendría que empezar desde la Tercera División, en esa época se bautizó al equipo como Club San Luis F.C. con el histórico mote de “Auriazules”. Luego de una gran temporada, el 25 de enero de 1970, el San Luis logró el ascenso a la Segunda División y solo un año después de conseguir el mayor número de puntos pasó a Primera sustituyendo a los Zorros del Atlas.
En la fecha 1, como en ese entonces era tradición, el equipo campeón de la Primera división tendría que recibir al equipo ascendido, por lo que el San Luis se enfrentó al América en el estadio Azteca; los potosinos perdieron 6-1 con goles del equipo azulcrema de Enrique Borja (3), Carlos Reinoso, Roberto Rodríguez y Osvaldo Castro; mientras que Marino Guevara hizo el gol de la honra para los potosinos.
Ese solo sería el principio del fin para los tuneros, pues aunque durante tres años lograron mantenerse en Primera, en 1974, luego de varios cambios de jugadores y técnicos, al final de la temporada 1973-1974 el San Luis descendió, justo entonces cambiaron su nombre a Santos de San Luis.
CACHORROS Y SANTOS
El estado no se quedó en silencio, pues para la temporada 74-75 llegó el Atlético Potosino, que había sido creado apenas en 1972 en la Tercera División bajo el nombre de Pumas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, que rápido había ascendido a la Segunda y desde ahí había sido invitado a aumentar el número de participantes de la Primera a 20, siendo acompañados por la Unión de Curtidores. Con el ascenso administrativo vino el cambio de mote y de Pumas (porque ya había otros) pasaron a ser Cachorros.
San Luis Potosí contaba ahora con dos equipos (Los Santos de San Luis y los Cachorros del Atlético Potosino), por su parte el Santos de San Luis se reforzó con buenos elementos para volver a la Primera División; no obstante el ascenso fue hasta 1976.
En 1976-1977 fue la única temporada del Derby Potosino y se jugaron dos partidos en el Estadio Plan de San Luis (casa de ambos). El primero quedó 0-0 y el segundo lo ganó el Santos de San Luis 2-0. Al final, de esa liga el único que clasificó a la liguilla (por primera vez) fue el Atlético y dicho clásico no se volvería a repetir nunca, pues antes de que los potosinos decidieran si eran santistas o cachorristas al final de la temporada la franquicia del Santos de San Luis fue llevada a Tampico.
La ciudad se quedó sólo con un equipo de fútbol, los Cachorros del Atlético Potosino, que se quedaron en Primera División hasta 1989, cuando se suscitaron problemas económicos, adeudos y hasta un castigo al Estadio Plan de San Luis durante ocho fechas que se tuvieron que disputar en el Municipal de Celaya, el equipo no pudo mantenerse y finalmente descendió, y dos años después, en 1992 también desaparecería, pues la franquicia fue vendida, una vez más a Tampico.

REAL SAN LUIS
Ante las exigencias de los potosinos por un equipo profesional, empresarios del estado comenzaron con un nuevo proyecto y en 1991 el equipo Santos de San Luis reapareció, pero tuvo que ser en la Tercera División; sin embargo, en la campaña 1993-1994 Jacobo Payán consiguió la franquicia del Club Celaya de la Segunda División de México con todo y plantel, en la temporada siguiente fueron invitados a participar en la Primera División A, pero otro problema se presentaba al final de la campaña, pues el estadio Plan de San Luis fue vetado por la Federación por inseguro, aunque siguió funcionando hasta el 2002.
Tras el cambio de dueños y antes de iniciar la temporada de invierno del 97 se cambió el nombre de la escuadra a Real San Luis, al año siguiente el equipo tuvo una buena temporada en la que fue superlíder de la Primera A, no obstante no lograron conseguir el título. Para 1998 y 1999 su desempeño no fue bueno, lo único rescatable para esa época fue la inauguración del estadio Alfonso Lastras.
Para 2001 el equipo potosino presentaba problemas económicos, y Televisa estaba buscando un filial para darle minutos de juego a jugadores del Club América y Necaxa, por lo que se contactó al club americanista y se logró la asociación.
En el torneo de Invierno 2001 San Luis llegó a la final de la Primera A, sin embargo, no pudieron derrotar a los Tiburones Rojos del Veracruz, por lo que en la campaña siguiente, un grupo de empresarios se esforzó para que el equipo consiguiera esta hazaña que se logró en el Torneo de Verano del 2002. Al mismo tiempo el equipo fue vendido a Televisa, aún así, la franquicia permaneció en la ciudad.
CLUB SAN LUIS
Luego de la venta del equipo y el ascenso, la escuadra se volvió a cambiar el nombre, ahora eran el Club San Luis, habían pasado 13 largos años para que la afición potosina tuviera nuevamente fútbol en la Primera División. En el Apertura 2002 se reestrenaron ni más ni menos contra Querétaro, el San Luis-Gallos que era un importante clásico regional que no se veía desde los ochentas.
Sin tener mucho éxito el equipo descendió en el 2004, pero no por mucho tiempo, ya que en 2005 el Club San Luis volvió a calificar a la máxima división. Cabe mencionar que en la final de ascenso se rompió el récord de asistencia al estadio con 41 mil 500 aficionados que llegaron 4 horas antes del partido y abarrotando escalinatas, pasillos y tribunas del coloso de Valle Dorado.
El 2006 sería el año más recordado por los aficionados auriazules, pues hace 15 años, en la última jornada del Clausura, Veracruz, Dorados y San Luis se disputaban el lugar en Primera División.
Dorados necesitaba ganar o empatar, pero que el San Luis no sacara los tres puntos; y el San Luis su única opción era salir con los 3 puntos del Alfonso Lastras Ramírez contra el Atlas y de paso avanzar a la liguilla.
San Luis comenzó perdiendo, pero en el segundo tiempo les dieron la vuelta y Marcelo Guerrero pasó a la historia del futbol potosino con su gol de último minuto. Esa noche, la capital potosina no durmió, y así a lo largo de tres semanas más de liguilla, donde vencieron en cuartos de final al Atlante, en semifinales despacharon al Toluca, y que finalizó con su primer subcampeonato al caer 1-0 ante los Tuzos de Pachuca en la Final.
GLADIADORES
En el Clausura 2007 el San Luis llegó al repechaje pero perdió contra el Santos. En el Apertura 2007 el club adquiere el nombre de San Luis Fútbol Club y se cambian el mote a “Gladiadores”, pero este no fue bien recibido por la afición quien nunca se hizo llamar así por lo que en 2011 desapareció dicho mote definitivamente, en ese mismo año se celebraron los 50 años del fútbol profesional en la ciudad.
En el Torneo Clausura 2008, el equipo consigue llegar hasta la semifinal de la liguilla en la que es derrotado por el club Cruz Azul, fue un buen año para el club potosino pues en agosto hicieron su debut internacional en la Copa Sudamericana, y durante 2009 el San Luis jugó su segundo torneo internacional logrando calificar a los octavos de final de la Copa Libertadores 2009, pero debido al brote de gripe A (H1N1) su equipo rival se negó a venir a México a disputar partidos por lo que la Federación Mexicana de Futbol anunció la deserción del equipo junto al Guadalajara. En 2010 se le permitió participar nuevamente en la Copa Libertadores por lo acontecido con el brote de influenza y 2011 participaron nuevamente en esa Copa luego de haber tenido un buen desempeño en 2010.
REALES
En el 2012, el Club San Luis utilizó un nuevo mote propuesto por la afición, los Reales de San Luis, intentando emular al mítico Real San Luis de los 90.
El 20 de mayo del 2013, al no contar con el apoyo suficiente de los patrocinadores, gobierno del estado y aficionados del club, así como las pobres entradas al estadio y malos resultados del equipo en los últimos torneos, pide a la Liga MX cambiar de sede.
ATLÉTICO Y SANTOS
El 27 de mayo del 2013 se confirma a través de la Liga MX dentro de la junta de dueños, que el equipo del Veracruz del Ascenso MX se trasladaría a la ciudad de San Luis Potosí y se convertiría en el Atlético de San Luis, que jugaría dentro del Ascenso MX.
Junto con el Atlético San Luis se crean Los Santos de Soledad, equipo filial del Atlético San Luis y que jugará en la Segunda División Premier, y tuvo como sede el vecino municipio de la capital potosina, Soledad de Graciano Sánchez, estos desaparecieron en 2017.
ATLÉTICO DE SAN LUIS
En febrero de 2017, el Atlético de Madrid anunció que se había aprobado la creación de una filial en el extranjero y se hizo oficial el acuerdo para tener la franquicia del San Luis en participación con inversionistas locales; con esto llegó también el cambio de colores a rojiblanco, algo que no agradó en las gradas del Alfonso Lastras por lo que el club no le quedó de otra más que sacar una playera con los colores azul y dorado.
La conformación de la escuadra en el Ascenso MX fue bastante vistosa, ya que en su mayoría era proveniente de equipos de Primera División con jugadores como: Alejandro “Picolín” Palacios (Pumas), Alejandro Castro (Pumas), Carlos Ramos (Necaxa), Diego Pineda (América), entre otros; como entrenador a Salvador Reyes de la Peña y la directiva del equipo estaría a cargo del español Alberto Marrero. En esa temporada no lograron calificar, por lo que despidieron al técnico.
En la Apertura 2018 la escuadra potosina llegó a la final donde derrotaron a los Dorados de Sinaloa dirigidos por Diego Armando Maradona, con un marcador global de 4-3 consiguiendo así su primer título en el Ascenso MX y medio boleto para ascender.
En mayo 2019, el Atlético de San Luis consiguió el pase a la Liga MX, luego de coronarse bicampeón, nuevamente en una final contra el equipo sinaloense con un marcador global de 2-1, con gol de Unai Bilbao en el tiempo extra. Cabe destacar que los rojiblancos resultaron invictos durante el Clausura 2019.
Ya ascendidos el Atlético de San Luis se vio vuelto en varios escándalos y malos resultados; sin embargo en esta temporada han tenido un torneo regular.
También lee: Atlético de San Luis bloquea entrevistas con sus jugadoras
Deportes
SLP acaricia las 100 medallas en la Olimpiada Nacional
Al momento, los atletas potosinos suman 96 preseas, con resultados históricos en deportes como karate y racquetbol
Por: Redacción
San Luis Potosí mantiene una destacada participación en la Olimpiada Nacional 2026, al acumular hasta el momento 96 medallas: 28 de oro, 32 de plata y 36 de bronce, de acuerdo con el más reciente reporte de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE).
Entre los logros más sobresalientes, el karate potosino alcanzó por primera vez en su historia el primer lugar nacional con una cosecha de ocho medallas de oro, tres de plata y cuatro de bronce, mientras que el ráquetbol obtuvo el segundo sitio nacional con tres preseas doradas, ocho plateadas y ocho más de bronce.
En materia individual, atletas como Paloma Palacios destacan con tres oros, una plata y dos bronces en natación, además de una presea plateada en aguas abiertas , así como Valeria Juárez, quien conquistó por cuarto año consecutivo el oro en karate y sumó una plata en judo. Caso similar con Orlando Reyna Cano, quien también logró preseas en ambas disciplinas.
La participación potosina continuará esta semana con disciplinas como charrería, con sede en San Luis Potosí, además de gimnasia rítmica, luchas asociadas, levantamiento de pesas, patinaje artístico y de velocidad.
También lee: San Luis Potosí suma dos medallas más en tiro con arco en la Olimpiada Nacional 2026
Columna de Nefrox
La respuesta siempre ha estado en casa | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Durante años, el fútbol mexicano se acostumbró a mirar hacia afuera cada vez que necesitaba un entrenador. Como si la solución siempre hablara otro idioma o español con diferente acento. Como si la experiencia solo valiera cuando venía de Europa o Sudamérica. Como si aquí no pudiera construirse algo propio.
Y entonces aparece esta final.
Cruz Azul contra Pumas.
Joel Huiqui contra Efraín Juárez.
Dos técnicos mexicanos. Dos procesos jóvenes.
Dos historias que, hasta hace poco, parecían destinadas a esperar más tiempo.
Porque el fútbol mexicano suele ser impaciente con los entrenadores nacionales. Les exige resultados inmediatos, pero les niega margen. Los quiere preparados, pero rara vez les permite equivocarse. Y aun así, aquí están. A noventa minutos (o un poco más) de tocar el campeonato.
Lo de Joel Huiqui tiene algo profundamente simbólico. Un hombre que entendió durante años lo que significa cargar la presión de Cruz Azul desde adentro, ahora intentando devolverle identidad desde el banquillo. Sin reflectores exagerados, sin vender revoluciones tácticas, pero construyendo un equipo serio, compacto y emocionalmente estable. Que en Cruz Azul, después de tantos años de caos emocional, ya parece muchísimo.
Porque este equipo no juega desesperado.
No corre por ansiedad. No se rompe cuando recibe un golpe.
Y eso también se entrena.
Del otro lado aparece Efraín Juárez, quizá el caso más interesante de los dos.
Porque mientras muchos técnicos mexicanos siguen esperando una oportunidad local, él decidió salir. Aprender lejos. Equivocarse lejos. Crecer lejos.
Y eso pesa.
Su paso por el extranjero le dio algo que pocas veces se ve en entrenadores jóvenes mexicanos, una idea clara de juego y la personalidad suficiente para sostenerla. Pumas no es un equipo perfecto, pero sí es un equipo reconocible. Presiona, intenta ser agresivo, ocupa espacios con intención.
Tiene identidad.
Y en una liga donde muchos equipos cambian de rostro cada tres jornadas, eso ya es una ventaja enorme.
Por eso esta final importa más de lo que parece.
Porque sí, hay un campeonato en juego. Sí, hay historia, afición y presión. Pero también hay un mensaje. Uno que el fútbol mexicano llevaba tiempo necesitando escuchar.
Que los entrenadores mexicanos no tienen que esperar eternamente para estar listos. Que la juventud no es incapacidad. Que las ideas nuevas no necesariamente vienen de afuera.
Y quizá lo más importante: que un técnico mexicano también puede construir equipos modernos, competitivos y emocionalmente fuertes.
Cruz Azul puede romper otra barrera emocional levantando el título con Huiqui. Sería una especie de reconciliación con su propia historia, un hombre de casa devolviendo estabilidad donde tantas veces hubo caos.
Pumas, en cambio, puede confirmar algo distinto con Efraín Juárez, que el técnico mexicano también puede evolucionar, viajar, aprender y regresar más preparado que nunca.
Las dos historias tienen valor.
Las dos se sienten necesarias.
Y quizá por eso esta final tiene algo diferente. Porque más allá de quién levante el trofeo, el fútbol mexicano ya ganó una pequeña batalla que llevaba años perdiendo silenciosamente.
La de volver a confiar en los suyos.
En jóvenes entrenadores mexicanos que dejaron de pedir permiso para competir. Y que ahora, desde los dos banquillos más importantes del país esta semana, están demostrando algo que parecía olvidado, que el futuro también puede hablar con acento mexicano y que la respuesta, siempre estuvo en casa.
También lee: México vs México | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
Deportes
Sí pasarán el Mundial en las escuelas: SEGE
Para el partido inaugural dejarán salir antes a los alumnos para que puedan verlo en sus casas
Por: Redacción
Juan Carlos Torres Cedillo, titular de la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), anunció que permitirán que en las escuelas vean los partidos de la Copa del Mundo 2026, especialmente, los juegos de México.
El secretario detalló que esta medida está dirigida específicamente al partido inaugural entre la Selección Mexicana y Sudáfrica, ya que al ser a la 1 de la tarde, es el único de los tres duelos del ‘Tri’ en fase de grupos que se disputará en horario escolar.
Asimismo, dio a conocer que para este partido también dejarán salir a la mayoría de los alumnos antes, con el fin de que puedan irse a ver la inauguración a sus casas y no les toque la hora de la salida a medio encuentro.
Comentó que esta es una medida que esta administración ya adoptó en el Mundial de Qatar 2022 (donde dos de los partidos coincidieron con horarios escolares), por lo que se dará continuidad en un “evento tan importante para la afición mexicana”.
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