octubre 20, 2026

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#4 Tiempos

Notas rojas como las llamas del infierno | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

Culto Público, hijos de mis alegres melodías: el tema inseguridad nos trae más asoleados a los potosinos que a bañista en Acapulco, nos da de qué hablar, nos ocupa en las redes, nos preocupa en la escuela, el trabajo y el café, nos mantiene tensos en la casa y con la preocupación constante por la integridad de nuestras familias y la propia.

El miedo es natural y humano, instintivo y útil para nuestra sobrevivencia. Sin embargo, en niveles descontrolados, es un sentimiento que entume, que ciega y que es muy mal consejero.

Los datos, los del presidente, nos dicen que San Luis Potosí se encuentra entre las 16 entidades con mejores resultados en materia de seguridad (es decir, en la mitad de estados a los que les va menos mal).

La banda de Research Internacional (que por su nombre tan rimbombante seguramente hacen muy bien sus estudios) asegura que estamos por debajo de la media (otra vez a media tabla) en el delito de robo en vía pública.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad registró una baja en 10 de los 15 delitos que estudia, y destaca que en San Luis Potosí bajaron los feminicidios, los homicidios dolosos y los secuestros entre el primer semestre del año pasado y el primero de éste 2022.

De acuerdo a Mitofsky, el gobernador Ricardo Gallardo se encuentra en el top 10 de los gobernadores con mayor aceptación en la república, y el alcalde de la capital, Enrique Galindo, también se ha colocado en los primeros sitios de eficiencia y confianza que le hemos otorgado los potosinos (muy pero muy lejos de su antecesor). Es decir, confiamos en nuestras autoridades.

Como nos lo habían prometido, ya tenemos Guardia Civil Estatal con todo lo que ello implica: elementos, vehículos, armas, capacitación y hasta 200 cadetes que ya casi salen del horno académico para estrenarse pronto en las filas de la protección a los ciudadanos y combate a la delincuencia.

Los policías de la capital formalmente se han convertido en Secretaría y serán de los mejores pagados, después de los incrementos salariales, reestructura administrativa y estímulos que les autorizó Enrique Galindo. Tienen patrullas nuevas, equipo y también una cantera de jóvenes en academia.

La Guardia Nacional ha hecho lo propio y aunque a medias, ha mandado más elementos al territorio potosino (nos mandaron nada más a 200 cuando se esperaba por lo menos el doble).

Pues será el sereno… pero los potosinos nos sentimos inseguros de acuerdo a los datos del Inegi: 800 de cada mil percibimos que no es seguro vivir aquí.

Y es que no hay dato que le gane a una balacera (real o inventada en las redes, que luego suelen ser comunes y se aprovechan para generar más miedo).

No hay cifra que le gane a un WhatsApp del grupo de “vecinos”.

No hay estudio ni dato presidencial que le gane a la impresión de ver un operativo, ser testigo de un homicidio, saber de algún hecho sangriento o consumir en redes a los “cazadores de la sangre, los mocos, las babas y los sudores” de los infortunios de los prójimos.

Estos cazadores se llaman a sí mismos “periodistas”. Sin embargo, me parece demasiado grande el termino para los buitres de la carne muerta que disfrutan en compartirla a gran velocidad y con escándalo.

El periódico “Alarma” por ejemplo, fue muy popular; hoy lo sustituyen algunos otros como el “Metro” en la Ciudad de México. Son altamente consumidos y seguramente económicamente rentables, pero eso no significa que se trate de un buen periodismo que aporte y transforme a favor de la comunidad.

Pero ni modo, el morbo también es muy humano y la sangre fresca, por más grotesco que se escuche, “vende”. Atrae las miradas y satisface vaya a usted a saber qué necesidad enfermiza de nuestra especie.

El consumo descontrolado (como todo consumo descontrolado) de la información roja (como las llamas del infierno) también daña, perjudica y entume como lo decía al inicio de esta entrega.

Los que se dedican a la producción y distribución de estos hechos ya sea por ignorancia (espero) o por interés, están trabajando quieran o no para los grupos del crimen, a los que les conviene dar a conocer sus fechorías, mandar sus mensajes y mantenernos a usted y a mí, así, con miedo.

Quisiera decirle que si usted no es Capo de los grandes, de los que tienen vida social y económica en los mejores lugares de San Luis gracias a la venta en grande de drogas, extorsión o lavado, no tendrá ningún problema.

Quisiera decirle que si no es de los medianos delincuentes aspiracionistas con camionetón y se luce con dinero a manos llenas en antros de medio pelo, tampoco debe por qué tener miedo.

Quisiera decirle que si usted no es un “dealer” de los de punto o de los de entrega, que se gana su comisión por dosis y vive al día rindiendo cuenta a algún mediano, pues tampoco tiene por qué vivir con la angustia de una amenaza mortal.

Sin embargo, aunque usted no pertenezca a ninguno de estos tres escalones delincuenciales (no importa de qué grupo) no se puede vivir con calma porque siempre existirá la posibilidad de que usted o uno de sus familiares, conocidos o seres queridos, se encuentren en el lugar y tiempo equivocado, y sea colateral e indirectamente una víctima de la guerra que se traen entre ellos.

Eso es lo que angustia.

¿Qué hacer? Se preguntará mi Culto Público al igual que yo todas mis noches de desvelo.

Evidentemente este aprendiz de reportero no tiene la respuesta, sin embargo comparto a usted algunas reflexiones:

La guerra por la plaza sube y baja. El problema de inseguridad causado por la pelea entre los grupos que pretenden apoderarse del mercado de la droga y la delincuencia no es nueva, no pertenece a ninguna administración o gobierno si no a la historia de todos ellos.

Acaso en ocasiones el fenómeno se regula o amaina (casi siempre a cambio de tremendas ofrendas de sangre), luego se encumbra algún otro grupo pero se dividen y comienza un nuevo ciclo de enfrentamientos.

La inseguridad causada por la delincuencia organizada es un cáncer y hasta ahora, no hay quien pueda curarlo ni a lo primero ni a lo segundo.

Sin ganas de espantar a nadie, también le puedo compartir que es probable que en los próximos días la tensión, balaceras y enfrentamientos arrecien con la posible salida de un objetivo criminal del penal de la Pila, ese que tiene por apellido el gentilicio en singular de un poderoso país de Europa central (ni vale la pena mencionarlo).

La Federación tiene registro del objetivo en detención, y quizás eso lo mantenga en la misma circunstancia, no se si para bien o para mal de la tranquilidad potosina. Sin embargo, parece muy injusto estar como rehenes de lo que pase con individuo sea quien sea.

No podemos permitir que el miedo nos ciegue ni nos paralice.

Actuar como masa sin conciencia, consumiendo y reproduciendo los mensajes de quien se dedica a la sangre no ayuda a nadie ni encamina a la solución de los problemas.

No seamos meras cifras de estudios ni tampoco entes sin criterio, seamos individuos.

Usar el miedo en estar alertas y productivos no parece mala idea.

Es todo por este viernes hijos de mi vida y alma atormentada. Me retiro porque me voy a bailar con un saco rojo de botones (tiene botones la prenda, no me refiero al oficio hotelero) que me prestó el alcalde, y voy a estrenar unos zapatos escolares que me tocaron de los que anda repartiendo el gober.

Hasta la próxima.

Jorge Saldaña.

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El Cronopio

Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.

Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.

Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.

A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.

Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.

Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.

Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.

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Acento Ajeno

Ni Moisés dividió tanto el agua | Columna de Haniel Valdés

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Por: Haniel Valdés

Hoy escribo porque cometí un error. Fui de los periodistas que estuvimos en rueda de prensa con el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, al terminar la Junta de Gobierno con Interapas. El miércoles pasado ofreció declaraciones a medios de prensa que sí acudimos a la cita nocturna y compartió los acuerdos tomados en dicha reunión.

Ahí está mi error: al parecer mis notas no fueron lo suficientemente claras. O quizás solo fue que varios medios salieron a llenar huecos que no había.

Lo interesante de ese encuentro es que se aprobó el plan de estímulos fiscales que se llevará al Congreso del Estado para su aprobación de cara a 2027, donde se aclaró además (y se insistió mucho en eso) que la tarifa de cobro del líquido se mantendría igual que en este año.

Al día siguiente muchos medios ya traían la nota de que aumentaría la tarifa y quién sabe cuántos inventos más de colegas que no estuvieron en la conferencia de prensa y que les pareció divertido el imaginar datos e informar a medias.

Pero lo que más me preocupa no es el ruido que generaron esas notas, sino la incoherencia que se vivió en dicha reunión por parte del síndico y el alcalde de Soledad, así como de Pascual Martínez.

Según informa Galindo, entre las decisiones tomadas, está la de revisar si es posible cumplir con la petición que hizo el gobernador de no cobrar el servicio a adultos mayores. Ni los participantes por Soledad, ni el titular de la CEA, votaron a favor de dicha propuesta. ¿No están de acuerdo con la idea de Gallardo? Es que la primera vez que el gobernador habló sobre el tema, fui muy cuidadoso y me fijé claramente que ambos, Pascual

y Navarro, estaban aplaudiendo esa iniciativa.

La CEA ya es habitual que no aporte a esas reuniones, según Galindo, el titular solo ha ido a tres y no votó en esta última, tampoco dio razones ni propuso algo. Sí, el organismo responsable de la política pública del agua en el Estado no tiene nada que aportar sobre el tema.

Según informó el presidente de la junta, Juan Manuel Navarro sí aportó algo, propuso un estímulo fiscal que también quedó dentro de los acuerdos que se enviaron al Congreso. Ahora, cuando tocó votar, Navarro se abstuvo de hacerlo, ¿no está de acuerdo con una idea que él mismo había planteado? ¿o algo lo hizo cambiar de opinión?

Lo cierto es que mientras la diputada Nancy Jeannine García, presidenta de la Comisión del Agua, llama a no politizar, todos lo continúan haciendo, lo hace el aquaman Gámez Macías, lo hace el alcalde capitalino, lo hace el gobernador del estado, lo hace el alcalde de Soledad y la CEA. Mientras hay cuentas sin pagar, tinacos sin llenar, conductoras sin reparar y rezos por hacer para que El Realito no vuelva a fallar.

“Entonces extendió Moisés su mano sobre el mar, y Jehová hizo que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.” (Éxodo 14:21)

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El Cronopio

María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

En la antología de Liliana Pedroza sobre el cuento mexicano, A Golpe de Linternas, que en su tomo I dedica a las pioneras, se encuentra entre las antologadas la potosina María Luisa Toranzo, que dedicó parte de su vida a la escritura y que fuera figura cultural mexicana. Madre y abuela del filósofo Luis Villoro y el escritor Juan Villoro, respectivamente.

Parte de su obra literaria se recoge en libros como: Azahares, espinas y rosas; Meditaciones, Suegras; Esbozos; Tres Chiquillas; Cuadros de una exposición; Páginas viejas; Charlas con mi hija; Átomos tontos, entre otros. Libros que reflejan su formación en el campo potosino y la época que le tocó vivir, donde impera el existencialismo y la fenomenología, campos que experimentaría posteriormente su hijo Luis Villoro. En su libro de ensayos: Esbozos, que lleva como ensayo central: El dominio de sí mismo, Sophrosyne vs la Hybris, “el dominio de sí mismo” no es una negación de la vida o de los impulsos, sino la condición necesaria para la auténtica libertad. Sin el gobierno de uno mismo, el ser humano queda a merced de fuerzas externas o de impulsos ciegos, perdiendo su autonomía.

María Luisa Toranzo Jordana nació en San Luis Potosí el 13 de marzo de 1890, perteneciente a familia de hacendados, vivió su infancia en la Hacienda de Cerro Prieto en el altiplano potosino, rumbo a Zacatecas, fue hija natural y creció entre libros, estudiando idiomas y cultivando la música tocando el arpa y la mandolina. El movimiento revolucionario le llevó en la adolescencia a radicar en la Ciudad de México, donde la vida placentera se trastocaba y la famosa banda del automóvil gris hacía de las suyas, y que quedó registrada en una de las primeras películas realizadas en México, llamada justo La banda del automóvil gris de 1919 de Enrique Rosas, filmada en los lugares donde pertrecharan sus ataques. En la película aparece la casa Toranzo donde vivió María Luisa en México y donde aparece en escena acechada en el asalto a su casa por tan peculiar banda.

Los acechos no pararon para María Luisa y fue pretendida por un general revolucionario del que logró escapar partiendo a España e instalándose en Barcelona donde se casaría con el médico barcelonés Miguel Villoro Villoro, procreando a tres hijos, entre ellos al filósofo Luis Villoro. Quedaría viuda y al iniciar la guerra civil española regresa a México huyendo de nuevo de la violencia. Se instala por un tiempo en la Hacienda de Cerro Prieto y parte a la Ciudad de México para que sus hijos continuaran sus estudios de formación.

Su familia potosina de abolengo le propició una considerable fortuna que le permitió ir a Barcelona, su abuela paterna Genoveva Peña Santacruz que casó en segundas nupcias con Casimiro Toranzo Ortiz, había sido esposa de Pantaleón Ipiña Eguía, siendo madre de José Encarnación Ipiña Peña.

Su pensamiento que de cierta forma influyera en su hijo Luis Villoro lo destaca en su libro Esbozos: “El dominio de sí mismo sobre la soberbia debe de consistir, no sólo en dominarse ‘delante de la gente’ y en vuestras ‘relaciones sociales’ para que los demás ‘vean’ que sois humildes o sencillos, sino que este dominio sobre vosotros mismos y sobre vuestra soberbia debe ser de tal modo profundo, que no sea un dominio efímero, originado únicamente por el bien parecer; tampoco debe ser un dominio de autosugestión, que sin serlo, os haga creer que ya sois humildes; sino que este dominio de vosotros mismos sobre la soberbia, debe ser una especie de ‘cura’ si queréis lenta y suave, pero sí honda, minuciosa y profunda. El dominio de vosotros mismos debe ser como un cauterio que tienda a curar, aunque sea quemando; a cauterizar, aunque sea con dolor, la llaga de vuestra soberbia, el cáncer de vuestro orgullo”

María Luisa Toranzo fue una mujer de una cultura vasta que participó activamente en la vida intelectual mexicana, aportando una sensibilidad ética que complementaba el rigor lógico de la época. Su enfoque en el “dominio de sí” suele leerse como un puente entre la virtud antigua, la psicología moderna y la abierta espiritualidad. Su nieto Juan Villoro la describe como una mujer que intentaba descifrar los secretos de la convivencia humana.

María Luisa Toranzo Jordana murió en la Ciudad de México a los 78 años de edad, el 2 de abril de 1968.

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