octubre 23, 2026

Connect with us

Opinión

¿Quién cambia la cerradura? | Columna de Gonzalo Hernández Araujo

Published

on

Ilustración de una hilera de puertas con el mismo candado viejo y una caja azul con una cerradura nueva sin abrir frente a cada una.
EN FA Lo esencial de esta nota, sin sustituir al periodista.Abrir resumenCerrar resumen

La falla crítica de PHP ya tiene parche desde el 21 de octubre, pero cada sitio tiene que instalarlo. Al usuario le toca actualizar sus dispositivos y desconfiar de mensajes que piden códigos.

Al dueño de un negocio con sitio web le toca saber qué versión tiene y quién puede actualizarla. En México más de 126 mil sitios usan PHP y al menos 8,600 servidores corren versiones que ya no recibirán corrección.

La IA ayuda a leer; la responsabilidad editorial sigue siendo humana.

Sistema Operativo

Imagina que en millones de edificios se descubre la misma cerradura defectuosa y que, de un día para otro, todo mundo sabe cómo abrirla. El fabricante ya mandó la cerradura nueva. Pero cada edificio tiene que instalarla por su cuenta, y muchos todavía no lo hacen. Con esa imagen explicó Matt Shumer lo que pasó esta semana en internet, y es la más clara que he leído.

La cerradura se llama PHP. Es el lenguaje que corre en el servidor detrás de buena parte de los sitios web, incluidos los hechos con WordPress. El 21 de octubre, el proyecto publicó correcciones para dos fallas críticas que podían permitir a un atacante ejecutar código en un servidor sin necesidad de contraseña. Según Matthew Prince, director de Cloudflare, los intentos de aprovecharlas pasaron de miles a millones en cuestión de horas.

De la metáfora, lo que más me interesa no es la cerradura. Es quién la instala.

1. Por qué esta vez es distinto

Durante años, encontrar fallas así requería gente muy especializada, y había poca. Esa escasez era, en buena medida, nuestra protección. Ya no lo es: las herramientas de inteligencia artificial ayudan a encontrar huecos y a probarlos a una velocidad que antes no existía.

Entre el aviso y el primer intento de ataque ya no cabe una semana. A veces caben horas. Esperar a que «alguien lo vea» dejó de ser un plan.

2. Si solo usas internet

Si eres usuario, la falla no vive en tu teléfono ni en tu navegador. Vive en los servidores de los sitios que visitas, y no puedes parcharla tú. Lo que sí puedes es cerrar las puertas que dependen de ti, porque cuando un sitio se compromete lo que sigue suele ser lo de siempre: datos filtrados y llamadas o mensajes que suenan demasiado reales.

  • Actualiza tu teléfono, tu computadora y tu navegador desde su propia configuración, nunca desde un aviso que te aparezca en una página.
  • Estas semanas, piénsalo dos veces antes de poner tu tarjeta en una tienda en línea que no conoces.
  • Si alguien te llama o te escribe para pedirte un código que te acaba de llegar por mensaje, es una estafa. Siempre. Cuelga y marca tú al número que viene en tu tarjeta.

3. Si tienes un negocio con sitio web, tú eres la puerta pequeña

Shumer recomienda alejarse de los sitios pequeños mientras pasa la tormenta, porque son los que menos probabilidades tienen de haberse actualizado y desde afuera no se nota. Para el usuario es un buen consejo. Para el dueño de un negocio es otra cosa: el sitio pequeño es el suyo.

En México, más de 126 mil sitios activos usan PHP, según estimaciones de BuiltWith. En la columna de Ignacio Gómez Villaseñor en Milenio, un conteo con Shodan encontró al menos 8,600 servidores mexican os con versiones de PHP que nunca recibirán corrección: cerca de uno de cada cinco detectados en el país, y es un mínimo. Ni el gobierno se salva: un sistema de la SEP todavía corre una versión de 2004. Y, como advierte ahí un especialista, que no haya alertas no descarta que alguien ya haya entrado.

Para darte una primera idea sin instalar nada, la empresa de seguridad Aikido publicó un verificador gratuito: escribes la dirección de tu sitio y hace una prueba ligera desde afuera. Úsalo solo en un sitio que sea tuyo o que tengas permiso de revisar, y deja sin marcar las pruebas de choque opcionales, porque pueden tumbar el sitio por un momento. Si el resultado sale limpio, no significa que estés a salvo; la propia herramienta lo advierte. Es un termómetro, no un diagnóstico.

4. El parche existía. La última palabra no era mía

El mismo 21 revisé las cuentas de hosting que administro. Antes de saber si alguna estaba expuesta, tuve que averiguar qué tenía cada una.

Una seguía en PHP 5.6, una versión tan vieja que no tiene corrección oficial. Ahí no había parche que aplicar: había que mover el sitio a otra versión y comprobar que siguiera funcionando. Otra estaba en 8.1, que el proyecto ya no mantiene; depende de que algún proveedor traslade la corrección. La mayoría estaba en 8.2. El parche ya existía, pero el servidor todavía no lo traía, y esa capa no la actualizo yo, sino el proveedor de alojamiento.

Podía revisar el mismo día. No podía decidir cuándo quedaba arreglado.

Eso es lo que deja ver la metáfora si la sigues un paso más. En un edificio hay dueño, administrador, conserje y cerrajero. En un sitio web también: quien paga, quien lo hizo, quien lo mantiene y quien renta el servidor. Muchas veces nadie acordó cuál de ellos cambia la cerradura.

5. Mitigar no es arreglar

Cloudflare activó reglas de protección unas horas antes del anuncio, incluso para cuentas gratuitas. Si tu sitio pasa por Cloudflare, tienes una capa más. Es una buena capa, pero compra tiempo: bloquea ciertos ataques, no cambia la versión vulnerable que sigue instalada. El aviso de PHP lo dice sin rodeos: las medidas temporales reducen la exposición, y solo actualizar resuelve el problema.

Con la frase «el sitio funciona» pasa algo parecido. Que cargue rápido y reciba formularios demuestra que funciona hoy. No demuestra que alguien lo esté manteniendo.

No necesitas saber programar para hacerte cargo de esta parte. Necesitas que la responsabilidad tenga nombre. Pregúntale a quien lleva tu sitio:

  • ¿Qué versión de PHP tengo y quién puede actualizarla?
  • ¿Quién revisa WordPress, sus extensiones y el servidor cuando sale un aviso como este?
  • ¿Cómo me entero, y quién actúa si pasa un viernes en la noche?
  • Lo que pago de hosting cada año, ¿incluye respaldos y un plan para cuando pasa algo así, o solo el espacio para que mi sitio exista?

En un negocio pequeño casi nadie lo pregunta al contratar, y muchas veces el mantenimiento no viene incluido. Si la respuesta es «eso lo ve el hosting», pregunta qué significa exactamente. Pagar el hosting no es lo mismo que pagarle a alguien para que cambie la cerradura.

La versión completa está en mi archivo personal: El parche no es lo difícil. Saber quién lo aplica, sí

Continue Reading

Columna de Nefrox

San Luis en el Azteca: la historia también juega esta noche | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Published

on

TESTEANDO

Hay estadios que parecen guardar una parte de la historia del fútbol mexicano en cada rincón. Escenarios donde el tamaño de la cancha parece quedarse corto frente a la cantidad de recuerdos que han pasado por sus tribunas. El Estadio Azteca es uno de ellos. Para el fútbol potosino, visitarlo ha significado enfrentarse a algunos de los clubes más importantes del país, medir fuerzas en noches de máxima presión y descubrir que, incluso en una cancha acostumbrada a las grandes historias, también puede aparecer una sorpresa con acento de San Luis.

Este viernes, el Atlético de San Luis volverá a la capital para medirse con Atlante, un rival con el que comparte más historia de la que podría sugerir el calendario actual. El partido corresponde a la jornada 14 del Apertura 2026 y llega en un momento en el que los potosinos necesitan convertir sus buenas intenciones en puntos que los mantengan con posibilidades reales de pelear por un lugar en la Liguilla. No es una visita para hacer turismo fútbolístico. Es una oportunidad para demostrar que la victoria ante Querétaro puede convertirse en el inicio de algo más consistente.

El Azteca, hoy identificado comercialmente como Estadio Banorte, representa una prueba particular. No basta con llegar a la Ciudad de México y resistir el ambiente. Hay que entender el escenario, administrar los momentos del partido y mantener la personalidad cuando el rival encuentra la manera de apretar. Aunque el nombre del anfitrión esta noche sea Atlante y no América, jugar en ese inmueble coloca al Atlético en un contexto distinto al de una jornada habitual en el Alfonso Lastras.

La historia de San Luis en ese estadio tiene uno de sus capítulos más interesantes precisamente frente al América. Durante años, visitar al conjunto de Coapa parecía una tarea que exigía rozar la perfección. Sin embargo, el Atlético de San Luis ha demostrado que puede competir y ganar en ese terreno. En febrero de 2022 consiguió una de esas victorias que cambian la conversación: derrotó 3-2 al América como visitante. Más adelante, en mayo de 2023, volvió a imponerse 2-1 en el Azteca durante la vuelta de los cuartos de final, aunque el resultado global favoreció a los azulcremas.

En diciembre de ese mismo año llegó otro resultado significativo. El Atlético ganó 2-0 en la vuelta de las semifinales del Apertura 2023. Fue una demostración de carácter en una cancha donde pocos visitantes consiguen imponer condiciones. Pero la contundencia del triunfo no alcanzó para revertir el 5-0 que América había conseguido en San Luis en el partido de ida. Aquella noche dejó una lección amarga: se puede ganar en uno de los estadios más importantes del país y, aun así, quedarse a las puertas de la final por lo ocurrido anteriormente.

Esos resultados permiten poner en perspectiva las visitas potosinas al Azteca. En los registros recientes de sus enfrentamientos como visitante ante América aparecen victorias importantes, pero también derrotas que recuerdan la dificultad de sostener el rendimiento en una cancha de esa dimensión. No existe una fórmula para ganar ahí. La historia demuestra, más bien, que San Luis puede encontrar oportunidades cuando consigue jugar con valentía, aprovechar los errores del rival y mantener el orden sin renunciar al ataque.

Sin embargo, el partido de esta noche tiene otra particularidad: el adversario será Atlante, una institución cuya trayectoria atraviesa distintas épocas del fútbol mexicano. Los Potros han pasado por cambios de sede, descensos y regresos, pero conservan una identidad reconocible y una afición que espera que el club vuelva a ocupar un sitio importante en la Primera División. Su regreso a la máxima categoría convierte este encuentro en algo más que un cruce entre dos equipos que buscan puntos.

Atlante y Atlético de San Luis no se enfrentaban desde marzo de 2019, cuando empataron sin goles en un partido de la entonces Liga de Ascenso. Aquellos encuentros pertenecen a una etapa distinta para ambas instituciones. El San Luis que terminó conquistando el ascenso tuvo que aprender a competir en eliminatorias exigentes, y uno de sus episodios destacados frente a los azulgranas ocurrió en las semifinales del Apertura 2018. Los potosinos ganaron 3-0 el partido de ida, aunque Atlante respondió con un 2-0 en la vuelta. San Luis consiguió avanzar y posteriormente se coronó en aquella competencia.

Si tomamos como referencia los seis enfrentamientos oficiales registrados entre ambos clubes en esa etapa reciente, el balance favorece al Atlético: tres victorias potosinas, dos de Atlante y un empate. Los números corresponden a la etapa en la que ambos coincidieron en la categoría de ascenso; no deben confundirse con un historial completo de todas las franquicias o épocas que han representado al fútbol de San Luis Potosí. Lo verdaderamente relevante es que el Atlético ya conoce lo que significa enfrentar a los Potros en partidos donde el margen de error puede ser mínimo.

Ahora, la historia cambia de escenario y de contexto. Ambos equipos se encuentran en la Liga MX, con la presión de una temporada que comienza a entrar en su tramo decisivo. San Luis llega después de vencer 2-1 a Querétaro en el Clásico de la 57, un resultado que le permitió recuperar ánimo y ofrecerle una alegría a su gente. Atlante, por su parte, viene de ganar 1-0 a FC Juárez y buscará aprovechar la condición de local para enlazar resultados positivos.

La clasificación también ayuda a entender lo que está en juego. Antes de esta jornada, el Atlético suma 16 puntos, producto de cuatro victorias, cuatro empates y cinco derrotas. Atlante tiene 14 unidades, con tres triunfos, cinco empates y cinco derrotas. La distancia entre ambos es pequeña y una victoria puede modificar el panorama de cualquiera de los dos. Para San Luis, sumar fuera de casa sería una manera de confirmar que el triunfo en el clásico no fue una reacción aislada, sino un paso hacia una mayor regularidad.

El desafío está en que jugar bien durante algunos minutos no será suficiente. El Atlético ha mostrado capacidad para generar fútbol y encontrar el arco, pero también ha concedido oportunidades que terminan complicando partidos que parecían controlados. En una visita como esta, esos detalles pueden resultar determinantes. Atlante no necesita dominar durante los noventa minutos para hacer daño; le basta con encontrar un espacio, aprovechar una pérdida o convertir una pelota detenida en una oportunidad clara.

Por eso será importante que San Luis no confunda la confianza con la relajación. Haber ganado el Clásico de la 57 representa un impulso emocional, pero el fútbol no concede puntos por lo que un equipo hizo en la jornada anterior. Cada encuentro exige resolver problemas distintos. Esta vez, los potosinos tendrán que competir en una cancha de grandes dimensiones históricas, ante un rival que también necesita sumar y frente a una clasificación que no permite desperdiciar demasiadas oportunidades.

El Atlético debe encontrar en la experiencia de sus jugadores y en la capacidad de su mediocampo las herramientas para manejar el encuentro. Si logra mantener la pelota, elegir bien cuándo acelerar y reducir los errores en la salida, tendrá posibilidades de incomodar a Atlante. Si, por el contrario, permite que el partido se convierta en una sucesión de pérdidas y ataques desordenados, terminará exponiéndose a un rival que sabe que una victoria en casa vale más que tres puntos cuando se trata de afianzarse en su regreso a Primera División.

También habrá que observar la respuesta ofensiva. San Luis llega con futbolistas capaces de marcar diferencias, pero la responsabilidad no puede descansar exclusivamente en quienes aparecen en la última línea de ataque. Para competir como visitante, el equipo necesita que todos participen: que la defensa sostenga la concentración, que el mediocampo encuentre soluciones bajo presión y que los delanteros aprovechen las oportunidades cuando aparezcan. En partidos así, la contundencia puede pesar tanto como la posesión.

Hay otra razón por la que esta visita importa. San Luis ha vivido temporadas en las que ha conseguido entusiasmar a su afición y otras en las que ha dejado la sensación de que pudo haber alcanzado algo más. La diferencia entre una campaña irregular y una que termina con aspiraciones reales suele encontrarse en los encuentros que parecen pequeños sobre el papel. Sumar en la capital, después de un triunfo en el clásico, puede ayudar a construir una secuencia positiva. Perder, en cambio, obligaría a volver a empezar el trabajo emocional y fútbolístico.

No se trata de convertir el partido de esta noche en una final anticipada. Todavía queda camino por recorrer. Pero tampoco tendría sentido minimizar su importancia. Cuando la tabla está tan apretada, cada punto puede modificar las posibilidades de un equipo. San Luis necesita dejar de mirar la clasificación como una promesa y empezar a convertirla en una realidad que dependa de sus resultados.

El Azteca ha visto al Atlético ganar, sufrir y quedarse cerca de objetivos importantes. Las victorias ante América en 2022 y 2023 demostraron que los potosinos pueden competir en ese escenario; la eliminación de las semifinales de 2023 recordó que un buen partido no siempre borra los errores acumulados. Esa memoria debe servir como referencia, no como garantía. El pasado puede orientar, pero no juega el partido de hoy.

Atlante representa un desafío distinto. No se trata de repetir lo sucedido frente a América ni de vivir de los recuerdos de las eliminatorias de ascenso. Se trata de enfrentar a un rival que vuelve a encontrarse con San Luis en la máxima categoría y que tiene sus propias razones para buscar la victoria. La historia entre ambos añade interés al encuentro, pero serán los futbolistas actuales quienes decidan qué lugar ocupa esta noche en la memoria de sus aficionados.

San Luis llega con la posibilidad de encadenar una segunda alegría consecutiva y acercarse a los puestos que mantienen viva la pelea por la fase final. Tiene enfrente a un equipo que también necesita sumar y que buscará hacer valer su localía. La diferencia no estará en el nombre del estadio, en la nostalgia de las viejas eliminatorias ni en las estadísticas por sí solas. Estará en la capacidad de resolver los momentos difíciles y de aprovechar los favorables.

El fútbol potosino ha aprendido que las grandes noches no siempre se construyen con un estadio lleno o con un rival de enorme popularidad. A veces comienzan con una victoria inesperada, con un equipo que se atreve a jugar lejos de casa y con la decisión de no conformarse con competir dignamente. Esta visita ofrece una oportunidad para dar ese paso.

El Azteca guarda recuerdos de grandes partidos, pero no puede decidir el resultado de esta noche. Atlante tendrá su oportunidad y San Luis también. Para el Atlético, la tarea es sencilla de explicar, aunque difícil de ejecutar: convertir el impulso del clásico en fútbol, el fútbol en puntos y los puntos en una razón para creer que esta temporada todavía puede ofrecer algo importante.

Porque los estadios pueden conservar la historia, pero son los equipos los que tienen que escribir el siguiente capítulo.

Y esta noche, San Luis tiene la posibilidad de hacerlo en la capital.

Lee también: Semana de clásico

Continue Reading

Deportes

Caicedo y la ley de la ex | Columna de Haniel Valdés

Published

on

Por: Haniel Valdés

La racha de tres partidos sin perder se terminó, y se terminó pronto. El domingo 18 de octubre, en el Libertad Financiera, el Atlético de San Luis Femenil cayó 1-2 ante FC Juárez en la jornada 11, en un partido que se le complicó desde el inicio y que las potosinas intentaron remontar hasta el último minuto.

Farlyn Caicedo, exjugadora de San Luis, abrió el marcador al minuto 3 con un disparo de media distancia y amplió la ventaja al 29 con un cabezazo. Con el 0-2, el partido pintaba cuesta arriba, pero el equipo no se cayó. Antes del descanso tuvo la oportunidad de meterse al partido: Natalia Macías provocó un penal, y Enyerliannys Higuera, la máxima goleadora de la historia del club, lo cobró y el balón se estrelló en el travesaño.

Para un equipo que acababa de coronar a su reina del gol, ese tipo de fallo duele, pero lo que importa es lo que viene después. En el segundo tiempo San Luis salió más sólido y más ofensivo. Amina Bello lo intentó desde fuera del área, Rebeca Contreras estuvo cerca tras un pase de Michelle Gutiérrez y, al minuto 75, Higuera aprovechó un rebote tras un remate al poste para marcar el 1-2. Es su gol número 14 del torneo, y llegó justo después de fallar el penal. Más tarde, el equipo pensó que había empatado, pero el gol fue anulado por una falta en el área.

San Luis no pudo completar la remontada, pero se fue del campo reconocido: la afición despidió con aplausos a sus jugadoras. No fue una derrota que deje dudas sobre el nivel del equipo, sino una que deja claro dónde está la tarea pendiente, que es no regalar el primer tiempo. Dos goles en los primeros 29 minutos son demasiado para un equipo que luego tuvo 45 de dominio.

Con este resultado, San Luis suma 11 jornadas jugadas, 6 victorias, 1 empate y 4 derrotas, 24 goles a favor, 18 en contra y 19 puntos. Sigue en el tercer lugar del Grupo 2, detrás de América (28 pts) y Guadalajara (24 pts), que ya aseguraron su lugar en la Liguilla, y con tres puntos de ventaja sobre Pumas (16 pts), que ocupa la cuarta posición. Con solo tres jornadas por jugarse, cada punto cuenta.

La siguiente prueba es de las difíciles: el sábado 24 de octubre, en el Libertad Financiera, San Luis recibe al América, líder del grupo con 28 puntos y una diferencia de goles de +35. Del partido ante Juárez, el equipo se lleva una lección y un gol de Higuera que demuestra que siempre responde. Ahora hay que mostrarlo ante el mejor equipo del grupo.

También lee: Dos candados en una misma puerta

Continue Reading

Opinión

¿Poner una cámara hacia la calle es delito? El mito, los drones y el derecho a la privacidad | Columna de Víctor Ezequiel

Published

on

SERENDIPIA

Por: Víctor Ezequiel
X: @MrVictorHdz

A inicios de 2025 circuló en San Luis Potosí una advertencia que alarmó a muchos vecinos: instalar cámaras de seguridad que apuntaran hacia la calle podía ocasionar multas millonarias. El mensaje mezclaba normas de protección de datos con conclusiones que no se desprenden automáticamente de ellas.

Conviene aclararlo: instalar una cámara para proteger tu casa o negocio no constituye, por sí solo, un delito por el hecho de que también grabe parte de la banqueta o la calle. La legalidad depende de cómo se utiliza el dispositivo, qué se graba, con qué propósito y qué se hace después con las imágenes.

La propia legislación federal de protección de datos contempla una excepción para la recolección y almacenamiento destinados exclusivamente al uso personal, sin fines de divulgación ni utilización comercial. Pero esa excepción no es una licencia para vigilar indiscriminadamente a los vecinos.

Una cámara orientada hacia la cochera que capta incidentalmente a quienes pasan por la calle es muy distinta de otra dirigida deliberadamente hacia las ventanas, habitaciones o patios de una vivienda ajena. La privacidad no desaparece porque alguien viva frente a tu casa.

El verdadero riesgo: grabar no es lo mismo que exhibir

El problema puede comenzar cuando las imágenes se publican en Facebook, grupos de WhatsApp u otras plataformas para identificar, exhibir, acusar o ridiculizar a personas sin justificación. La difusión puede comprometer derechos a la privacidad, a la propia imagen y al honor, y abrir la puerta a responsabilidades civiles o de protección de datos, según las circunstancias.

¿Alguien aparece robando, dañando un vehículo o cometiendo otro delito? Conserva el archivo original y entrégalo a la autoridad competente. Evita convertir las redes sociales en tribunal, fiscalía y plaza pública al mismo tiempo. Una sospecha no equivale a una sentencia, y difundir rostros o acusaciones puede perjudicar incluso una investigación legítima.

Algo similar ocurre con quienes fotografían vehículos y placas para denunciar a conductores que circulan de manera temeraria. Documentar una maniobra peligrosa y aportar la evidencia a las autoridades puede ser legítimo y útil para prevenir accidentes; sin embargo, pretender exhibir públicamente al conductor en grupos de WhatsApp no queda automáticamente justificado por una supuesta finalidad preventiva. Si se difunden imágenes acompañadas de acusaciones falsas, insultos o datos que permitan identificar y desacreditar a una persona, el afectado podría valorar acciones civiles por daño moral, siempre que se acrediten los requisitos legales y el daño correspondiente. La fotografía de una placa, por sí sola, no garantiza que exista una infracción ni convierte toda publicación en ilícita: importan el contexto, la veracidad, la finalidad y la forma de difusión. Si queremos prevenir accidentes, documentemos y denunciemos las conductas peligrosas; no confundamos la responsabilidad ciudadana con el derecho a organizar linchamientos digitales.

¿Y los drones que sobrevuelan los fraccionamientos?

Aquí la discusión es más compleja. Los drones también están regulados: la Norma Oficial Mexicana NOM-107-SCT3-2019 establece requisitos según el peso y el uso de la aeronave. Entre otras obligaciones, contempla el registro para equipos con peso máximo de despegue superior a 250 gramos, límites de altura y distancia, operación a línea de vista y restricciones para volar sobre personas. Los requisitos adicionales dependen de la clasificación y del tipo de operación.

La norma también responsabiliza al operador por el uso de la información obtenida y le exige respetar las disposiciones sobre privacidad y seguridad. No es correcto afirmar que todo vuelo sobre una zona habitacional está prohibido automáticamente, pero tampoco que comprar un dron autoriza a sobrevolar y grabar cualquier lugar sin límites.

Un aparato que fotografía paisajes o revisa un techo no equivale a otro que permanece frente a las ventanas, sigue a determinadas personas o registra sistemáticamente sus movimientos. Grabar el interior de una vivienda sin autorización puede afectar la intimidad y generar responsabilidades conforme a las circunstancias.

¿Cuándo hablamos de “halconeo”?

San Luis Potosí incorporó al Código Penal el artículo 293 Quáter, relativo al delito de halconeo. La disposición no convierte cualquier cámara, fotografía o dron en delito: exige una finalidad delictiva específica, como facilitar la comisión de delitos u obstaculizar labores de los cuerpos de seguridad, mediante actos de vigilancia, seguimiento o recopilación de información descritos en la norma.

Por tanto, ver un dron sobre un fraccionamiento no demuestra, por sí mismo, que exista halconeo. Pero tampoco debe ignorarse una conducta sospechosa cuando hay indicios concretos de vigilancia ilícita.

Si un dron invade reiteradamente la intimidad de tu hogar o presenta un comportamiento preocupante, documenta desde un lugar seguro la fecha, hora, trayectoria y cualquier dato observable. Repórtalo a las autoridades de seguridad y, cuando corresponda, a la Agencia Federal de Aviación Civil. No intentes derribarlo ni dañarlo: podrías crear un problema legal adicional.

La seguridad no cancela la privacidad

Las cámaras y los drones pueden ser herramientas útiles para prevenir delitos, pero su uso debe respetar derechos. La respuesta no es prohibir toda cámara que mire hacia la calle ni normalizar cualquier forma de vigilancia.

La discusión seria consiste en distinguir entre proteger una propiedad, difundir imágenes sin justificación e instalar tecnología para vigilar ilícitamente a personas o cuerpos de seguridad. Porque tener una cámara no te convierte en delincuente; utilizarla para vulnerar derechos sí puede tener consecuencias.

Antes de compartir una alarma, revisemos la norma. Y antes de grabar la vida ajena, recordemos que la seguridad propia no concede permiso para invadir la privacidad de los demás.

Lee también: IMSS: cuando quienes cuidan la salud también tienen que salir a defender sus derechos

Continue Reading

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados