Culto Público, hijos de la coartada perfecta:
Si usted planea lavar dinero, cobrarle fortunas a Pemex con bendición de Tabvástagos, empresas facturalotodo y beneficiarse del huachicol, por favor no busque abogados: declare que quiere ser candidato.
Así, cuando la UIF le congele las cuentas, no tendrá que explicar los 400 millones inyectados de la noche a la mañana por su medio hermano ni decir nada sobre los socios compartidos y “casualidades” hasta de vecindad y notario con las empresas de Andy López Beltrán (-perdón, quise decir de su impecable y honorable amigo Amilcar Olán)
Que nada de eso le quite el sueño febril de octubre. Deje eso para los “malos” y que somos menos.
Para “los buenos que son los más” (los más…luego le digo que) basta con huir a Estados Unidos y ponerse en el papel de víctima y gimotear como damisela en apuros que se le persigue solo por ser aspirante a mejorar la vida de “sus hermanos potosinos a los que quiere mucho”.
A otra orca con esa foca. El periódico Reforma confirmó hoy lo que nosotros habíamos humildemente aportado en LaOrquesta con el anexo documental y reportaje publicado hace poco menos de dos semanas.
Reforma hoy es irrefutable y su investigación no deja dudas: a Gerardo Sánchez Zumaya no lo investiga la autoridad por sus votos en potencia, lo hicieron correr sus cuentas de banco hinchadas de dinero público ilícitamente obtenido y que hoy están bajo cero.
Y un asunto fundamental: El Huasteco NO es investigado por sus “enemigos”, y no está huyendo de miedo por un gobernador.
Pasó de Forbes a “Porfas” en las oficinas de sus “amigos” con los que tanto presumió cercanía.
Aquí no se vale engatusar a nadie: Es el gobierno de la 4T, el de Claudia Sheinbaum
, el que está limpiándose de Tabasco.
Es el que está separándose justamente de personajes que están manchados de huachicol con billetes pegajosos de crudo y perfume de Villahermosa.
El Huasteco está huyendo sin ser aún perseguido (otra casualidad con Amilcar Olán)
Está siendo investigado por autoridades con las que presumió cercanía a los dos pares de vientos.
El Huasteco la hizo de Gulliver: pasó de la isla en la que se sentía un gigante, a la otra isla, en la que es un “inútil, pequeño y perdido”, como lo canta Miguel Bosé.
Entonces que nadie llore como Niño, todos ya están grandes, sabían lo que hacían y las reglas del juego.
30 millones no compran impunidad transexenal y ya le quedó claro a Gerardo, que anda a salto de mata en Texas, en una de esas, se convierte en colaborador voluntario de los Estados Unidos… o en involuntario eslabón más débil.
Aquí le dejo el documento que publica hoy Reforma y que -bien raro- me encontré bajo unos correos de la UIF en mi escritorio.

El joven que aparece en el documento, Eduardo Isaac Sánchez Zúñiga, es medio hermano del Huasteco, comparten padre, empresa, chequera, colonia en Tabasco y congelador de liquidez.
Yo soy Jorge Saldaña.
Lee también: La casual visita de Mario Delgado