#4 TiemposMosaico de plumas

¿Y el sur? | Columna de Andrea Lárraga

Mosaico de plumas

La estupidez humana puede sorprendernos cada día, en especial la de Donald Trump, capaz de llevar niños migrantes de tan solo un año al estrado. Yo no sé qué piense ese señor o quizá nunca tuvo un libro de biología humana en sus manos. Pues pedir que un niño se defienda cuando aún no se adquiere el lenguaje completamente, parece un mal chiste. Me indigné como muchos al ver los vídeos de los pequeños separados de su familia. Sentí tristeza e impotencia. Pensé en el desconcierto y dolor de las familias.

Solo unos días después de ver las atrocidades de una política migratoria, me incorporé en un proyecto sobre migración en la frontera sur de México. En la búsqueda de información me encontré con datos y anécdotas estremecedoras sobre la situaciones de los migrantes de en el sur del país. Las violaciones de derechos humanos son el pago que deben de pagar quienes buscan una vida lejos de la mara Salvatrucha y las carencias de los países subdesarrollados.

En el sexenio de Felipe Calderón la reforma migratoria (que se dio después de la visita del entonces embajador Tony Garza) contribuyó al abuso de más de 140 mil migrantes que transitan por el país para llegar a los Unites. El relato de una mujer salvadoreña me confirmó que la estupidez de Trump también la encontramos en México. María huyó de su país por culpa de la mara, del poco dinero que ganaba tenía que repartir entre pagar derecho de piso y la cuota por trabajar, con un niño de tres años no le alcanzaba para comer. Al llegar a la frontera chiapaneca fue perseguida, le dispararon a los pies con su niño en la brazos. Desconoce cómo logró salir con vida. En sus pensamientos sólo estaba llegar a los Estados Unidos y ofrecerle una mejor vida a su pequeño. Si la mataban al menos lo habría intentado. Regresar es la muerte, la mara los mataría por tratar de huir. Al igual que, María están miles de casos de mujeres violadas por agentes migratorios. Sí, al mero estilo de La vida precoz de Sabina Rivas, película de Luis Mandoki retrata abusos de poder por parte de la migra mexicana y americana. El largometraje se basa en la novela La Mara de Rafael Heredia, un autor desconocido para mí en ese momento. Lo cual me hizo preguntarme qué autores centroamericanos conocía.

Gustosa de presumir un título en lengua y literatura hispanoamericanas me petrificó el no conocer ningún autor contemporáneo del centro del continente. Mi único referente… Ricardo Arjona. Así de carente mi conocimiento sobre literatura de la región. Pregunté con colegas y sus respuestas fueron más pobres que la letra de El Problema del ya mencionado cantante guatemalteco. ¿Por qué si leemos a los argentinos y no a los salvadoreños? ¿A caso tenemos un complejo de superioridad por ser vecinos de las barras y la estrellas? ¿Quiénes somos los mexicanos para minimizar los acontecimientos del centro del continente ¿Por qué nos indignamos frente a las acciones de Trump si en nuestro país también suceden?

Para más información consultar:
Campos Delgado, A. E. (2012). La construcción del otro” del otro lado”: Imaginarios de frontera de jóvenes de Tijuana, México, y Tecún Umán, Guatemala. Región y sociedad, 24(55), 131-158
García-Aguilar, M. D. C. (2017). Mujeres centroamericanas que transitan y laboran en la frontera sur de México. Una reconstrucción analítica. LiminaR, 15(2), 81-95.
Villafuerte Solís, D., & García Aguilar, M. D. C. (2007). Doble mirada de la migración en la frontera sur de México: asunto de seguridad nacional y palanca del desarrollo. LiminaR, 5(2), 26-46.

andrea.larraga@live.com.mx

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