Vengador Anónimo. Columna de Óscar Esquivel

11:54 04-Noviembre-2016
Vengador Anónimo. Columna de Óscar Esquivel

DESAFINANDO

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El placer de la venganza… el temor de la justicia.

La ventaja de un criminal sobre sus víctimas es el oportuno momento de la relajación casual en la vida cotidiana, te distraes por segundos y de pronto te quitan la cartera, la bolsa de mano, hasta el celular que venías usando, tal vez arrebatado por un ladronzuelo avezado en bicicleta.

Otros aprovechan el rincón de una esquina a plena luz o por la noche, te despojan de todo… hasta de la dignidad. Delincuentes siempre apuntaNdo con un pistola o sometiendo con una navaja a sus víctimas, si tienes suerte no pasa de aventones o algunos golpes, otros no corren con la misma suerte y son baleados o “picados” poniendo la vida en un hilo.

La intensidad del crimen aumenta, cientos de estudiantes han sido perjudicados al salir de sus escuelas, robos, asaltos, vejaciones… niñas de secundaria raptadas para ser sometidas al peor de los crímenes: la trata de personas, la perversión del ser humano en toda su representación.

El transporte anteriormente era el traslado que representaban el feliz viaje, el retorno al descanso o a realizar un buen negocio, hoy tal parece que se convirtieron en las casas rodantes del terror… al abordar el silencio de las personas es evidente, no sabes si será el viaje de sueños o será el último. Energúmenos asaltantes de pronto gritan: “Esto ya valió madres, es un asalto”, la rapiña comienza, pero no conformes, golpean a los pasajeros a las mujeres las violan, sean niñas o señoras.

Los actos más salvajes del criminal ya no son en la oscuridad de la noche con la privacidad que esto conlleva, ahora se hace a plena luz, ante la mirada siempre frustrante, con rabia colectiva que enciende el odio, donde la impotencia se convierte en coraje y las ganas de matar al infeliz malhechor… si existiera una oportunidad, es seguro que el atracador seria linchado, colgado, convirtiéndose en el sinónimo de todas sus atrocidades.

¿Por qué esta reacción? Se llama hartazgo la nube obscura que penetra la mente de las buenas personas a realizar actos de barbarie contra su agresor, es la reacción a la acumulación de violencia transmitida por años, una manera de desbordar las frustraciones reunidas contra un sistema político, económico y social, que parece no acabar jamás.

El menosprecio al ciudadano ante las denuncias de secuestros, levantamientos, violaciones a generado el nacimiento de los “vengadores anónimos”, como aquella película de los años 70s de Charles Bronson, al ver que la justicia nunca llegó por la muerte de su hija en manos de criminales, tomó la justicia en sus manos aniquilando a los asesinos y de pronto también se vio envuelto en vengar otras injusticias oficiales de desconocidos.

En México han nacido los vengadores anónimos, algunos son colectivos, como las autodefensas Michoacanas, otros lo amotinamientos sociales donde actúan en contra de criminales que terminan colgándolos de algún árbol o del mismo kiosco del pueblo.

El Vengador Anónimo o Justiciero Solitario es una mente plena en sus facultades, según los expertos criminólogos supera la inteligencia criminal, reconoce al ladrón, los sigue, los huele como un cazador, sabe o sospecha donde actuarán para después aniquilarlos. Eso sí, siempre frente a las víctimas, incluso solicita su apoyo para no ser denunciado: “Hagan paro”… busca el reconocimiento social.

En lo que va del presente año, los “Justicieros  Anónimos” e incluso los narcotraficantes se adhieren a la ejecución de delincuentes comunes, la cual se han sumado a las muertes de criminales en la lista de homicidios: los ejecutados ascienden en el primer semestre a 5 mil 413 personas, representa el 33% más que el mismo periodo del año pasado.

Entonces la venganza se convierte en la idea que genera el placer de saber que un sujeto castiga a quien nos hizo daño u ofendido, pero este deseo puede generar atrocidades más terribles que la ofensa recibida.

Hoy se presenta la forma más puntual de la venganza social e individual, peligrosa como placentera… hacerse justicia por su propia mano y si no habrá alguien que hará justicia por ti… obviamente, generada intrínsecamente por instituciones que no garantizan la justicia ni la paz.

Los justicieros, los vengadores anónimos, ya no son más el héroes esperados para salvarnos… ¡son un realidad!.

Si no son detenidos representarán un peligro para  las instituciones de impartición de justicia, normalmente negadas a impartirla, donde no se aplica al criminal si no a la víctima. La impunidad es el talón de Aquiles… la justicia no llega.

Estamos ante la encrucijada de aplicar la justicia pronta y expedita o dejaremos en manos de los Vengadores la aplicación “justa de la ley”.

¿Esperaremos sentados? ¿Podremos ir al supermercado a comprar un arma para defendernos? La injusticia es la madre de los justicieros.

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