#4 TiemposColumna de Enrique Domínguez Gutiérrez

Una triste realidad | Columna de Enrique Domínguez

Cuentas Claras

Estamos a unos cuantos días de la próxima elección, se observa en redes sociales como Facebook Twitter y diversos grupos donde la polaridad va en aumento. Las amistades se pierden, crece el odio ideológico calificando a las personas como “ignorantes”, “seres no pensantes” y otros adjetivos más, tales como: nacos, pobretones, chairos. Todo ello basado en un clasismo irreverente y completamente ofensivo. Hay insultos y una capacidad para el denuesto hacia personas que tampoco se conocen.

La polaridad se da de tal modo que se pretende tener una falsa realidad de atribuir a un “yo tengo la razón” quien no piense como yo está realmente mal.

Por ahora desestimar las consecuencias que esto traerá no será algo fácil, el encono crece y las personas se mantienen en puntos donde la desdicha de perder amistades, incluso familias, por un modo diferente es alarmante. Aquí la corresponsabilidad en muy buena parte se atribuye a la llamada guerra sucia, donde el INE y el TEPJF permanecen ciegos, alimentando esa posibilidad de la calumnia y generando más y más odios.

El papel de esos órganos electorales ha sido completamente reprobable e irresponsable. ¿Hasta donde se llegará? ¿Hasta cuándo se seguirá permitiendo que se siga difamando? Hacer énfasis en una libertad de expresión no es algo que deba de tomarse a la ligera; hay una gran responsabilidad por parte de los líderes de opinión tratar de manejarse con ética y evitar malinformar y manipular a las personas. He visto con gran pena que personas que tienen gran número de seguidores en redes colocan información falsa llamadas #fakenews a sabiendas que es una información ya detectada como falsa y no les importa crear y generar odio y coraje.

Por desgracia México no se distingue por tener a una población preparada, que tenga hábitos para la lectura o indagar cualquier expresión de cultura. La pereza mental hace que nos lleguemos a tragar todo y dar por hecho que lo que leemos en redes sociales es una gran verdad. Estar con ese modo inescrupuloso en la mayoría de los casos va fomentando el teléfono descompuesto, desvirtuando completamente una de por sí ya falsa realidad.

Es muy importante evitar hacer juicios sumarios y carentes de sentido si no se tiene la certeza y la información que sustente lo que publicamos comentamos y opinamos.

Perder una relación por una convicción política es una triste realidad. Ojalá cambiemos.

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