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Tres mundiales, tres banderas | Columna de El Mojado

Historias del mundial

En el futbol internacional de las primeras cinco o seis décadas del siglo XX y sobre todo, en las primeras Copas del Mundo, era común ver futbolistas que defendieron más de una selección. Por ejemplo Luis Monti, subcampeón del mundo en 1930 con Argentina y campeón en 1934 con Italia.

Era normal que cracks de los 50 y 60, como Ladislao Kubala, Ferenc Puskas o Alfredo Di Stefano; jugaran con la selección del país en el que nacieron y después con el representativo de la nación a la que se naturalizaron.

Después, la FIFA creó un candado que provocaba que cada jugador pudiera jugar partidos oficiales solo con una selección, aunque han existido casos de futbolistas que participaban en amistosos con un representativo nacional y después cambiaban a otro para partidos oficiales. Eso pasó con Jermaine Jones, que jugó en inferiores con Alemania y terminó como seleccionado estadounidense; Édgar Castillo, que jugó partidos de preparación con México y después fue seleccionado de Estados Unidos; o Diego Costa, quien jugó amistosos con Brasil, pero será mundialista en Rusia con España.

Pero el caso del que hoy nos ocupamos es reciente y no se trata de un futbolista con doble nacionalidad, sino de uno que debió cambiar de bandera debido a asuntos políticos. Dejan Stankovic jugó los mundiales de 98, 2006 y 2010 con tres selecciones distintas: Yugoslavia en Francia; Serbia y Montenegro en Alemania y Serbia en Sudáfrica.

En 1998, cuando Stankovic tenía solo 20 años, fue llamado al mundial de Francia para defender a la selección de Yugoslavia, aquella nación que había anexado varios estados independientes para crear una superpotencia.

Pero la unión yugoslava había comenzado a resquebrajarse al inicio de la década de los 90, cuando Croacia, Eslovenia, Macedonia y Bosnia-Herzegovina se declararon independientes, dando paso a la Guerra de los Balcanes.

El mundial de Francia tuvo una buena fase de grupos para los yugoslavos, que fueron segundo lugar del grupo, con siete puntos, los mismos que Alemania, que fue líder. Pero el sueño yugoslavo llegó hasta los octavos de final, cuando Holanda los dejó fuera.

Para Alemania 2006, la selección de Serbia y Montenegro fue la única en la historia de las Copas del Mundo en representar a un país inexistente. ¿Por qué? El 3 de junio, la población de Montenegro votó un referéndum para independizarse, lo que ocurrió el 5 de junio, apenas cuatro días antes del inicio de la copa y seis antes del debut de esa selección en el mundial. La FIFA decidió que era imposible sustituir el nombre del equipo que participaría y que además incluía a futbolistas de ambos estados, por lo que defendieron a la selección de un país que recién se había separado.

Algunos dicen que los problemas entre serbios y montenegrinos llegaron hasta los vestidores de la selección, pues aunque se habían clasificado como líderes de su grupo, por encima de España, ya en la Copa del Mundo, Serbia y Montenegro tuvo que volver, a dos países distintos, con tres derrotas a cuestas, 10 goles en contra y diferencia de goles de -8. Fueron el último lugar en el Mundial de Alemania.

Para el Mundial de Sudáfrica, Stankovic jugó su tercera Copa del Mundo, con una selección más. Ahora solo era Serbia, que aunque logró vencer a la semifinalista Alemania en el segundo partido del grupo, antes había perdido ante Ghana y también cayó en su último encuentro, contra Australia.

Stankovic jugó con el Estrella Roja de Belgrado y después pasó por el futbol italiano, en Lazio e Inter, donde se retiró en 2013, con 34 años de edad.

@RconRMacuarro

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