#4 TiemposColumna de Ricardo Sánchez García

Trágicas muertes de altos políticos | Columna de Ricardo Sánchez García

Sin partitura

 

El panteón está llena de gente buena, decía mi padre para simplificar la negativa ordinaria de la gente de hablar mal de personas ya fallecidas.

En vísperas de la navidad fuimos sorprendidos por la lamentable noticia del accidente aéreo en que pierde la vida la gobernadora de Puebla Erika Alonso, así como el senador Moreno Valle, ambos en primer nivel de la vida política del país de los últimos tiempos. Sobre su muerte se especulará mucho, pero vale la pena recordar otros trágicos decesos cuyas circunstancias aún son motivo de discusiones, alegatos y fundadas sospechas.

Juan Camilo Mouriño, Secretario de Gobierno en el naciente sexenio de Calderón falleció en un accidente aéreo al estrellarse el avión en que viajaba de San Luis Potosí a la Ciudad de México un 4 de noviembre de 2008. Aunque Felipe Calderón hoy asegura haber realizado una investigación exhaustiva para descartar un atentado, se presume su muerte sea resultado del perfil alto como Secretario, catapultando una candidatura presidencial que podría consolidarse como irreversible.

En mi opinión, su precipitado ascenso mediático desde un espacio privilegiado poder puso nervioso al grupo de Salinas quienes proyectaban a Enrique Peña Nieto usando la imagen como estrategia.

Francisco Blake Mora, Secretario de Gobierno, falleció el 11 de noviembre de 2011, también en accidente aéreo y después de suplir al desaparecido Mouriño. Blake a diferencia de Mouriño, no era precisamente el consentido del presidente. Las investigaciones atribuyen falta de pericia y malas decisiones del piloto del helicóptero, quien rumbo a Cuernavaca y en medio de nebulosas pierde el control precipitándose de forma inevitable.

Manuel Clouthier, el candidato a la presidencia de la República por el PAN en 1988 tiene señalada como causa de su muerte un accidente automovilístico ocurrido el 1 de octubre de 1989, justo en el momento de mayor exigencia del líder del norte por transformar la vida democrática del país. Sobre la muerte de Maquío muchos acusan a Salinas de Gortari por haber desenmascarado el fraude electoral del PRI y no pretender bajar los brazos en su lucha. Además se considera su muerte como aleccionamiento para el resto de opositores al ilegítimo gobierno salinista. Recientemente Manuel Clouthier Carrillo, hijo del líder, señaló a Salinas de Gortari y Fernando Gutiérrez Barrios como asesinos de su padre.

Juan Jesús Posadas Ocampo, Cardenal de Guadalajara fue asesinado el 24 de mayo de 1993 en el Aeropuerto Internacional de la capital jalisciense. Las versiones oficiales de Carpizo oscilaron entre una ejecución por confundir al clérigo con un famoso narcotraficante y ser una víctima accidental que estuvo en medio de un enfrentamiento entre los cárteles de los Arellano Félix y el Chapo Guzmán.

Testimonios y reflexiones apuntan que no podría haber confusión por lo que la ejecución fue directa e intencional. Otras versiones señalan al Cardenal como poseedor de información relevante demostrativa de la vinculación de altos políticos mexicanos con el narcotráfico.

Luis Donaldo Colosio es quizá el asesinato más relevante, controversial y revelador de la vida política de nuestro país en las últimas décadas. El candidato a la Presidencia de la República fue ultimado el 23 de marzo de 1994 en pleno evento público de campaña en Lomas Taurinas, Tijuana.

A pesar de ser detenido y procesado Mario Aburto como el asesino intelectual y material del magnicidio, resalta la teoría de la conspiración por miembros del mismo PRI cuyo control del poder político nacional se vio en riesgo por el ascenso de un grupo encabezado por Colosio desde el norte.

José Francisco Ruiz Massieu fue asesinado un 28 de septiembre de 1994. Abogado y miembro del PRI se le conoce por ser cuñado de Salinas de Gortari. La investigación del magnicidio llevó a la cárcel a más de diez personas pero las sospechas ven una lucha por el poder al interior del PRI con fines de mantener el salinismo. Su hermano Mario moriría unos años después por sobredosis de antidepresivos estando en arresto domiciliario en Estados Unidos.

José Ángel Conchello fue Presidente Nacional del PAN y diputado por ese partido. Falleció en trágico accidente automovilístico el 4 de agosto de 1998, aplastado por un tráiler en la carretera México-Querétaro. Conchello se opuso al contubernio de Luis H. Álvarez y Castillo Peraza con el gobierno salinista. Denunció la existencia de la Isla Bermeja en el Golfo de México cuyo yacimiento de petróleo sería el mayor en el mundo y acusó al gobierno estadounidense de desaparecer la isla, atribuyendo a esto último el motivo de su muerte.

Un poco más atrás y de forma sospechosa se dio a conocer la muerte de Genaro Vázquez Rojas, quien supuestamente habría chocado su automóvil contra un puente en la entrada a la Ciudad de Morelia Michoacán un 2 de febrero de 1972. El líder magisterial habría luchado por democratizar al Estado de Guerrero y posteriormente desde la clandestinidad exigía justicia social y reclamaba las excesivas desigualdades sociales en la región. Del extraño accidente no se investigó nada, quedando como archivo muerto en manos de autoridades federales, según refieren fuentes.

Los extraños accidentes e irresueltos asesinatos pasarán a la memoria colectiva quizá muy lejos de las entrañas de la verdad. Pero al ser figuras públicas relevantes los involucrados, vale la pena reflexionar sobre las condiciones sociopolíticas en que ocurrieron.

Sobre Erika y Moreno, politólogos han advertido del interés por desestabilizar el gobierno de AMLO, quienes han sido capaces de todo en los últimos sexenios con tal de permanecer en el poder.

Solo refiriéndonos a ciudadanos comunes y en el lenguaje simple, los panteones estarán llenos de gente buena, porque tratándose de políticos de estas tallas, vale la pena reflexionar su legado, su actuar ético o antidemocrático, su apego a la justicia y las leyes o su cercanía con el crimen organizado.

Esto nos dará luz para reconocerles como ejemplos de lucha o para recordarles el pasaje bíblico: de qué le sirve al hombre ganarlo todo si se pierde a sí mismo.
Es cuanto.

@RicSanchezGa

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