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Contra todas las posibilidades | Columna de Adrián Ibelles

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Este año, el Draft de la NFL tendrá un especial interés en el destino de un defensivo que destacó en su etapa colegial por su entrega y su eficiencia en el campo. Campeonatos, cobertura mediática muy constante y además un encanto para con los aficionados, fueron el pan de cada día de esta estrella en ciernes. Como dato extra, Shaquem Griffin nació sin una mano.

Puede que este importante detalle sea el que tenga a Shaquem en boca de todos. La gente esperaba que corriera en menos de 5 segundos las 40 yardas, que hiciera 5 repeticiones y que soltara uno que otro balón. Se conformaban; no así Griffin. Su presentación en el Combine fue brutal: 4.38 segundos en el recorrido de 40 yardas, 9.9 pies en el salto de longitud y veinte repeticiones en la pesa de 225 libras con ayuda de una prótesis (que utilizó solo para este ejercicio).

Lejos de esconder su brazo o de usar como pretexto las facilidades que otros tienen sobre él, Griffin juega, gana y disfruta. Como todos. Como uno más.

Exjugador de los University of Central Florida Knights, se convirtió en un líder de la defensiva y en su temporada de veterano se despidió del equipo con el campeonato. Letal en las tacleadas, una pesadilla para los Qb’s, y capaz de bajar un balón del aire con suma facilidad, este jugador hizo un estandarte con su actitud ante las supuestas limitaciones que conlleva jugar con una capacidad diferente. Shaquem es el hermano menor de Shaquill Griffin, CB de Seattle, y seguro que muchos equipos se estarán peleando al joven Linebacker, que además de recibir mucha atención y vender muchas playeras, será un gran ejemplo en el deporte mundial para todos aquellos que por alguna razón han sido tratados como discapacitados.

Shaquem ha lanzado el mensaje: #AgaintsAllTheOdds (Contra todas las posibilidades).

No hay que desearle suerte. Él forjará su destino.

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