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Rivales de acero | Columna de Adrián Ibelles

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Brady ha enfrentado a grandes adversarios en sus 17 años en la liga. Las rivalidades entre artífices de la ofensiva siempre han sido uno de los temas más recurrentes apenas se libera el calendario.

Su principal duelo fue contra Manning, pero también era muy vistoso cuando se enfrenta a Rodgers, Ryan o Brees. Sin embargo, la más ríspida de las citas actuales se da en el Heinz Field, en contra de un veterano de 35 años llamado Ben Roethlisberger. El Big Ben apenas le ha ganado un par de veces a los Pats, pero es suficiente como para levantar un mal sabor de boca. Al ser los principales contendientes en la Americana, ambos equipos suelen entregarse totalmente para vencer al rival.

El partido de este domingo no defraudó. Con un dominio general de los Steelers y la actuación de dos defensivas muy centradas, tanto Brady como Roethliesberger se esforzaron por ser factores, haciendo uso de sus portentosas armas Rob Gronkowski y Antonio Brown, jugadores vistosos y efectivos.

La diferencia fue mínima, favoreciendo en los últimos minutos a New England, tal como acostumbra cerrar estos partidos cardiacos el monje Bill Belichick. Por su puesto, los fantasmas de los Patriots surgieron ante una dudosa marcación, que a pesar de tener argumentos válidos, no dejó de ser señalada por quienes sienten que el equipo de Boston obtiene favores de las cebras.

Sobre esto, tal vez tengan razón en especular. Fuera del error humano que persiste en cada deporte como factor, los Pats se hicieron de fama con justa razón. Sus triquiñuelas han desinflado hasta al fan más fiel, logrando condicionar una verdadera dinastía (5 Super Bowls en menos de 18 años).

Al momento del partido, lo único que pensaba era en esta gran etapa, con pros y contras, que nos está tocando vivir. En lo desabrido que será un New England v Pittsburgh cuando no estén estos dos, y en lo mucho que sufro al ver las toallas terribles.

Aaron Hopes

Rodgers resucitó como mesías con la intención de salvar a su pueblo con cabeza de queso, de la derrota. Pero no su sacrificio o esfuerzo fueron suficientes para rescatar el partido ante Minnesota, uno de los sólidos contendientes de la Nacional. Entre intercepciones y pases errados, el mariscal de Green Bay poco pudo aportar a la causa del equipo, que ya parece que se despide de la postemporada.

Volando bajo

Nick Foles está cuidando la cosecha de Carson Wentz, y ha logrado que los Eagles no cedan la punta de su conferencia, luego de de esforzarse ante los moribundos Giants ya con Eli Manning reinstalado en la titularidad. La defensiva solventó los embates de los Giants, pero habrá que ver qué pasa cuando tengan que hacer frente a Ryan, Keenum o Wilson.

Sigan en sintonía

@Adrian_Ibelles 

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