#4 TiemposLas Maracas del Viejo

¿Represión? O ¿Ley de Seguridad Interior? | Columna de Marco Martínez

 Las maracas del viejo

Querido lector, les comparto esta colaboración, en el que trato el tema que en lo personal es más importante a inicio de las precampañas electorales por la presidencia de la República, es el debate que se está realizando al momento de escribir esta columna sobre la Ley de Seguridad interior en el Senado de la República.

Hay que entender que en nuestra Constitución Política o Carta Magna se habla de la “seguridad nacional”, y los casos en la que esta se vería amenazada, por nombrar algunos serían, las invasiones al territorio nacional, el terrorismo, rebeliones o guerras, causas en las que las fuerzas armadas, al mando de su jefe supremo, el Presidente de la República, entrarían en acción a fin de defender “la seguridad nacional”.

También hay que recordar que al inicio de la gestión del presidente Felipe Calderón, las mismas no pidieron entrar a realizar las gestiones del cuidado de la población en cuanto a los delitos del crimen organizado, si no que ellos atendieron una orden de su jefe supremo en turno, realizando las acciones que les corresponderían a las policías que se encontraban al mando de civiles.

Al estarse debatiendo el proyecto de Ley de Seguridad interior ante el Senado de la República, lo más probable es que la misma sea aprobada el día de hoy que un servidor escribe la presente colaboración, encontrando dos puntos medulares a mencionar, de fondo y de forma.

En los de fondo, de la redacción de la ley de seguridad interior, encuentro mucho respeto a los derechos humanos, ya que en todo momento se habla de ellos con un gran respeto, y que durante la aplicación de la misma no se verán violados los mismos de ninguna manera.

Ahora bien, hablando de las formas, ahí es donde se encuentra lo preocupante para todos los que sean manifestado en contra de ella y para un servidor, como ciudadano de a pie, puesto a que del planteamiento de cómo se realizarán las acciones para implementarla, todo esto en atención a que la redacción de la ley es muy confusa, ya que no se establece con claridad en el momento en que debe de ser aplicada, las formas en que se debe de aplicar la ley, las acciones claras que tendrían que tomar las fuerzas armadas al entrar en acción, los términos en el tiempo y en el espacio, así como las circunstancias en las que se tienen que prever las acciones de las fuerzas armadas, no solo se nos deja en un estado de indefensión a los ciudadanos de a pie, como usted o como yo, sino también a los miembros de las fuerzas armadas, ya que van a ser sujetos a ser juzgados por tribunales civiles al realizar acciones que violen los derechos humanos.

En atención a lo señalado en el líneas anteriores, lo que va a proseguir van a ser controversias constitucionales hechas valer por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y organizaciones civiles pro defensa de los derechos humanos; esta ley se va a judicializar y para los que tengan miedo que va a ser un instrumento para reprimir manifestaciones después de las elecciones presidenciales, eso no va a suceder, pero sí se va implementar la misma de forma posterior.

Esta ley sí tiene razón de ser a fin de proteger a las fuerzas armadas, si queremos que las mismas continúen realizando las acciones del combate al crimen organizado, acciones que le corresponden a las policías de los tres niveles de gobierno, y al no tener confianza en estas y en la procuración de la justicia y nuestro nuevo sistema de justicia penal.

Se podrán promulgar infinidad de leyes, pero el combate al narcotráfico y al crimen organizado, teniendo a las fuerzas armadas en la calle, no nos ha dado resultados, tan solo con las cifras de muertos y desaparecidos en esta lucha, que como sociedad la vamos perdiendo, no es la solución para nosotros.

@Viejomtz1 

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