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El rabo del avestruz | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

Legalmente nada que perseguir…  moralmente tampoco

“¡Muera la mentira! ¡Exterminio a los infames mentirosos!” gritaba Ausencio, quien se hace acompañar de su señora y tres hijos a uno de tantos mítines organizados por un equis número de asociaciones políticas, en defensa de las buenas costumbres, todos en “bola” contra quien degrada el servicio legislativo y ellos mismos, los legisladores, llevan a su gente “en agradecimiento a los favores recibidos” y taparle el ojo al macho.

Entre los asistentes, gente sospechosa, con ojos que mueven de un lado a otro, parecen lagartos, en permanente vigilia. Ausencio se percata y abraza a su hija más pequeña, quien a su vez se aferra a la bolsa que contienen los sagrados alimentos íconos del acarreado, que contiene torta, jugo y unos dulces de esos que se pegan al celofán, pensaba “¿serán los mismos espías contratados por el gobierno o provocadores?”, mejor optó por retirarse, sin saber que él mismo era producto de la corrupción, su lonche, el dinero de los camiones rentados al corporativismo.

Una víctima, un culpable o un ignorante, porque si usted sabe, aún en todas esas circunstancias y escándalos hay quien protege a los diputados, en el PRI, por ejemplo, solo se limitaron a decir “Estamos satisfechos de la respuesta de nuestros diputados” “legalmente no hay nada que perseguir”.

Después de la tormenta viene la lluvia pertinaz, de esa que es benéfica por un día, pero con tres, el agua provoca el deslave y todo sale a relucir para realizar sus fechorías, con alevosía y ventaja.

Jesús Martínez Loredo, ex titular de la ASE

Nuestros finísimos amigos se dieron a la tarea de otorgar puestos a diestra y siniestra, amigos, familiares, compadres y hasta una, unos u otros tipos de personajes, cargos claves dentro de la Auditoría Superior del Estado (ASE), ¿para qué?, ¿para ayudar a sus desvalidos afectos, no creo, será para preparar el camino fértil de la alfombra roja del diezmo o el 15% de moche, de acuerdo al interés del encumbrado presidente municipal o algún funcionario estatal nervioso por sus cuentas públicas.

Es de miedo, es aterrador, que nada ni nadie frene esta avalancha de corrupción e impunidad, se congracian con solo estar de acuerdo en la limpia de la ASE, pero no existe, hasta ahora, una postura clara y convincente de querer solucionar desde las esferas más altas del poder del estado, esta desgracia padecida que parece no terminar.

Vivimos ante una circunstancia política fuera de lo común, el comportamientos de algunos funcionarios no dejan avanzar, ni prosperar, ni mucho menos pensar o soñar, con la esperanza de formar siquiera una base que suponer un futuro mejor.

Si no hay cabeza, el cuerpo se desarticula, se hace rígido, descoordinado y en ocasiones inerte, se piensa poco o se piensa mal… pichicatos de pensamientos e ideas, da lo mismo.

Los programas

El estado apuesta y sigue apostando al sistema asistencialista, como factor para erradicar la pobreza -obvio ocasiona corrupción-, se distribuyen mal los apoyos, se sigue priorizando a líderes “charros” por supuesto dejando a un lado la esencia de velar por los más desprotegidos. Como ejemplo: La mala atención, los delegados de Sedesol y Prospera, no conocen quienes son los más desprotegidos como para dejar de tener afuera de sus instalaciones a personas de la tercera edad, paradas por 6 o 8 horas para recibir los apoyos. Bajo el sol o la lluvia, los “viejitos” aguantan todo con tal de comer. Delegados: ¿no saben organizar o simplemente son unos inútiles?… segunda llamada.

Adrián Vázquez Méndez

Adrián Vázquez Méndez

Compras de pánico

Discursos con elocuencia, frases a la medida del evento, la libertad de expresión como símbolo de tolerancia y apego a los más altos valores de nuestra vida como nación y estado, una prensa libre, critica y comprometida con la sociedad, es la que requiere este México de muchas voces. Entonces pregunto, ¿por qué se pretendió dar un millón de pesos a una empresa para retirar todos los ejemplares de esta casa editorial La Orquesta? La respuesta es simple, la verdad peca, incomoda y te hace esquizofrénico.

La Orquesta hizo una denuncia pública y exhibió en video esta circunstancia.

A todas luces se planeaba para afectar la libre expresión, la manifestación libre de ideas y la crítica; primero con recursos públicos se pretendió retirar de circulación al diario, ¿cómo le llamamos a esto?; segundo, ¿es una posición de política de estado? o ¿el funcionario actuó en solitario?, como en el ardid policiaco… solo o acompañado.

Como sociedad potosina hemos llegado al hartazgo, el potencial económico, político, se ve opacado por un monstruo “come energías”. Vamos en caída libre, hacia un hoyo negro, que todo absorbe y nunca se sabe a dónde se llega.

Algunas voces reclamamos justicia, cero corrupción, alto a la impunidad, a las amenazas a quienes disentimos de cómo se resuelven los problemas, el gobierno está sumergido en la arena -nada pasa, nada se mueve- parece de repente asomarse una luz entre las montañas, caminas despacio, te acercas y das cuenta de unos montículos del cuerpo de una avestruz, sumergiendo la cabeza en la arena… qué triste.

No esperemos al final de la función, detengamos la abulia del poder, afinar al mismo tiempo en conjunto esta agrupación que desafina a cada rato.

PD: ¿Dónde compro el software Pegasus? De esos para espiar periodistas, dirigentes sociales y toda clase de contras, perdón, pero tengo que espiar a la vecina de enfrente.

caminante369@yahoo.com

 

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