#4 TiemposColumna de Enrique Domínguez Gutiérrez

Rabia en los medios | Columna de Enrique Domínguez

Cuentas claras


Hoy más que nunca, la crítica, el juicio y la viralización, son parte esencial en un proceso evolutivo. La prensa hoy por hoy se define como una entidad para establecer una coyuntura entre el oyente o lector y el hecho acontecido. En muchos casos, la labor de informar sufre alteraciones y se ve corrompida por intereses ajenos a la ética periodística y se cae en la evasión de una realidad.

En este sexenio que habrá destinado más de 50 mil millones de pesos en gastos de publicidad, el simple hecho de destinar una partida para ese rubro representa una forma poco ortodoxa de alardear, enaltecer obras de gobierno y afectación de intereses.

Si a esta suma agregamos los recursos empleados para pagar de manera discrecional a periodistas sin escrúpulos que se manejan como mercenarios de la información, la cifra podría rebasar los 100,000 millones de pesos.

No por ello desestimo esa vinculación que debe de haber entre gobierno y medios, la publicidad es importante sin duda alguna, pero ésta debe tener equidad y asignarse a más medios.

El gasto es oneroso, aplaudo la medida de disminuir al 50 por ciento ese presupuesto. Además, hay que poner las reglas claras y establecer un criterio para determinar los montos que se asignarán tanto a los medios establecidos como a los alternativos. El carácter de la difusión, que se emplee en campañas informativas, concientización y apoyo social debe de ser una premisa. La justicia siempre debe prevalecer.

Ante la situación de recibir apoyos y estímulos monetarios, los mercenarios comunicólogos han enloquecido y han declarado una franca guerra a esta medida lanzando injurias y haciendo prevalecer un punto muy personal para engañar a los lectores y/o escuchas.

Resulta un descaro que la información se desvirtúe de tal manera que genera una ola de información errónea que simplemente es difundida sin más ni más por las redes.

Si a eso le añadimos la ignorancia generalizada que prevalece en gran parte de la población, genera una situación completamente falsa y una perspectiva errónea de lo que presuntamente se informa con veracidad.

Hay periodistas con talento, de eso no hay duda, incluso de aquellos que reciben apoyo a discreción (chayote), poseen los medios y recursos para hacer un papel ejemplar. Sin embargo, la corrupción llega a tales niveles que en muchos casos esa capacidad lejos de informar de manera veraz solo tiene como objetivo el golpeteo a algún personaje que bien puede ser de la política, algún empresario u organización.

El papel de un periodista mercenario consiste en el enredo y atrapar a incautos, cito a continuación el procedimiento:

Nota amarillista

Consiste en llamar la atención en primera instancia la observación fácil, aunque el contenido sea completamente diferente, asumiendo que un gran porcentaje de lectores difícilmente leerá la nota.


Anteponer una opinión personal

Práctica muy común entre conductores como Loret de Mola y Pablo Hiriart, generan una historia y con base en ella añaden elementos corrosivos para desvirtuar el contenido de la información haciendo que el lector forje una apreciación distinta a la realidad.

Hacer sólido un argumento citando fuentes a sabiendas de una información por demás falsa

Un claro ejemplo de ello es Ricardo Alemán que durante los últimos años se ha dedicado a denostar la figura del hoy presidente electo. Pareciera que no hay día en que no hable de él. Un ejemplo claro es citar al diario ultraderechista Reforma por un supuesto pago al diario Regeneración, por 58 millones de pesos, no obstante, a pesar de haber sido desmentida la noticia, él no tuvo reparo en seguir hablando del tema escudando su argumento con la publicación de dicho diario. Por cierto, cabe destacar que Reforma se equivocó por “tres ceros” el cheque expedido fue por 58 mil pesos.

De esta manera es de suma importancia querido lector, que al leer noticias se tenga esa facultad para comprobar y analizar antes de difundir y establecer un criterio.

Recordemos que el sentido común siempre debe prevalecer para evitar esa contaminación informativa.

Hay rabia y coraje, pues ese “chayote” terminará, o al menos disminuirá…


Fuente:
https://aristeguinoticias.com/2802/mexico/gasto-en-publicidad-oficial-del-gobierno-de-epn-equivale-al-de-reconstruccion-en-cdmx-articulo-19/

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