#4 TiemposTercera Llamada

Como quien pierde una estrella | Columna de Jorge Saldaña

Tercera llamada

 

Le advierto, Culto Público: esta bella historia de amor y política que está a punto de leer la envidiarán los productores de Netflix, y si algún día veo una serie basada en este texto, sabré que fue alguno de ustedes, mis queridos y conocedores lectores, los que vendieron la idea.

Para empezar, debo aceptar, con toda la franqueza y honestidad, que en mi videocolumna que presenté la semana pasada, esa en la que filtré algunos nombres que barajea el PRI como posibles candidatos plurinominales al Senado de la República, me equivoqué de Juan Carlos.

Es decir, el Revolucionario Institucional sí piensa en proponer para la lista de “pluris” a Juan Carlos Valladares, pero de segundo apellido García, lo que tiene mucho más lógica, pues el empresario potosino es en realidad quien tiene de primera mano la amistad del presidente y nadie se sorprendería si Peña deja una posición de la cámara alta a su amigo y vecino de Miami, Juan Carlos Valladares García.

No es que su hijo, Juan Carlos Valladares Eichelmann, no tenga lo suyo y hasta una excelente comunicación con el primer mandatario, pero aún no le alcanza para obtener una de las ocho posiciones que se estima pueda lograr el PRI por la vía de la representación proporcional al Senado.

Y aquí comienza la historia: es cierto, quizás no vaya Juan Carlos Valladares “chico” al Senado, pero… ¿qué tal a la presidencia municipal de San Luis Potosí?

Total, la candidatura del PRI nadie la quiere y un perfil empresarial exitoso, fresco, con las mejores relaciones sociales y políticas del país podría convertirse en un “hitazo” para la desabrida política priista local.

¿Se imagina?

Sería fantástico ver un arranque de campaña con un concierto gratuito de Alejandro Fernández “El Potrillo”, en un palenque, Domo o cualquier otro escenario local, con lleno total y coreando con ese bien sabido tono de campaña: “Juan Carlos, Amigo, te quiere el pueblo y el Potrillo” o el clásico “Se ve, se siente, Juan Carlos Presidente”.

(Obviamente la fiscalización del INE para un acto de esa naturaleza sería fatal, no obstante recuerde que éste solamente es un ejercicio de imaginación).

El heredero de Chente por su parte, dedicaría canciones al público y potencial votante. “Me dediqué a perderte” se la cantaría a los priistas para convencerlos de recuperar la capital.

“Mujeres Divinas”, para alentar al poder de las mujeres y su importancia para la sociedad.

Además presentarían el nuevo tema de campaña usando aquella melodía de Armando Manzanero con una letra que más o menos diría:

“Contigo y el PRI…

serán nuevas y mejores mis gestiones.

Con Juan Carlos y el PRI, ayuntamiento cumplirá

mejor con sus funciones…”, y así.

Alejandro Fernández, por supuesto, no sería la única figura que apoyaría la campaña, y bastaría una portada de la revista ¡Hola! con Juan Carlos y su esposa y ex Miss Universo, Ximena Navarrete, anunciando su candidatura, como para que docenas de artistas e “influencers” nacionales se unieran a la causa.

Todos los canales de espectáculos de México y tal vez varios internacionales serían los encargados de construir una imagen y dispersar el discurso, y se escribiría una versión de cuento de hadas situado en un pintoresco pueblecito del centro de México.

¿Quién negaría el paso a su casa a la señora Ximena Navarrete si tocara a su puerta?

Creo que desde el “fresa” más arraigado del Club Deportivo Potosino, hasta la más humilde vendedora de gorditas, se tomaría una “selfie” con la aspirante a primera dama de la capital y ex Miss Universo, con la diferencia que el primero colocaría la foto en Instagram y la segunda en la sala de su casa, pero para el caso es lo mismo.

¿Slogan de campaña? Dos opciones: “Por un San Luis de nivel mundial” o “San Luis es Nuestro”. Las fotos de campaña ni retoque necesitarían, la pareja de jóvenes exitosos y agraciados parecerían no tener mal ángulo, y los profesionales de la fotografía se pelearían por la mejor y más oportuna, al grado que para combatir cualquier obstáculo de campaña, bastaría una instantánea de un beso de la pareja para ganarse la de ocho de cualquier medio dejando en segundo plano los temas espinosos.

El PRI potosino pasaría quizás por el mejor momento de su historia en materia de cobertura mediática. San Luis bajaría del tono rojo al tono rosa en un abrir y cerrar de claros y hermosos ojos. Las redes sociales explotarían en comentarios a favor y en contra. El cierre de campaña sería un evento histórico para una transmisión en vivo por Facebook y quizás habría más “likes”, “follows” y “retuits” que votos en las urnas.

¿A poco no sería bonito? ¿Final feliz? Eso nadie lo sabe, recuerde una vez más, Culto Público, que éste es solo un ejercicio de imaginación y que el empresario, que en este momento se encuentra esquiando en Vail, no tiene en su mente —por ahora— competir por cargo público alguno.

Él y su señora esposa están muy lejos de querer lidiar con asuntos de recolección de basura, comercio, mercados públicos, drenaje, grupos de presión, inseguridad y demás temas que atañen al gobierno de la capital.

En lo personal sé que a Juan Carlos no le pasan desapercibidos los temas públicos y que genuinamente tiene un espíritu de servicio, así como un trato tanto impecable como sencillo, por lo que no dudo en que llegará su momento.

Mientras tanto volvamos a la realidad, Culto Público, y encaremos la cruda verdad: El presidente del PRI en estos momentos está casi rogándole a Manuel Barrera, del PVEM, para que compitan juntos y no encuentran a quién sacrificar para la contienda municipal metropolitana de este 2018. Chale…

BEMOLES

LOS FIERROS DEL PATRÓN

Ya encarrerados en el asunto de la columna cuasi social-romántica-política, les dejo una trivia ¿Por qué las malas lenguas aseguran que hay algo en la Secretaría de Finanzas que atrae inevitablemente a #LadyPRI? Una pista: No es el secretario. #TssssssEsoCala

LOS QUEMONES DE LA CABAÑA

Que si un corto circuito, que si provocado, que si narcomensajes o que un supuesto auto-atentado para cobrar el seguro. Las versiones y teorías sobre el incendio de este jueves en el restaurante de la hija de Don Jacobo Payán son más diversas que las opiniones sobre el futbol y la religión. La pregunta es ¿Por qué tanta prisa por asegurar que fue un accidente cuando la PGJE confirmó la presencia de una cartulina con amenazas? #ParaLaTelaraña

jfsh007@gmail.com

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