#4 TiemposTercera Llamada

¿Quién manda en SLP? | Columna de Jorge Saldaña

 

Tercera Llamada

 

Culto Público, tengo algunas dudas que usted mejor que nadie me podrá ayudar a responder para así aclarar mi nublado pensamiento y dar paz a mi atormentada alma.

 

¿Quién manda en San Luis? Y me refiero a ¿quién efectivamente manda?

 

Vamos por ejemplo con el asunto de la seguridad: Son los policías los que con su tecnología, patrullas, uniformes, colaboración y centros de inteligencia los que saben en dónde están los criminales ¿o son los criminales los que exactamente dónde encontrar a los policías para asesinarlos? No me haga escribir los más de 20 ejemplos que solo en este año han ocurrido.

 

Mire, en justicia debo decir que me consta que no todos los policías de San Luis Potosí son corruptos y hasta metería las manos al fuego por algunos, pero ¿alguien duda que los grupos del crimen organizado están infiltrados en las corporaciones?

Seamos honestos, hasta los más altos funcionarios saben de este cáncer y no pueden competir contra las amenazas, el dinero, u ambos, que usan los criminales para corromper a los elementos a su cargo. Entonces ¿quién manda? El puesto lo tienen unos, el poder, al parecer, otros.

Pero dejemos el tema de la seguridad por el momento y vayamos a otro tema como, digamos la ejecución de la obra pública en la que, como se sabe, se manejan miles de millones de pesos al año.

¿Usted cree que se siguen a cabalidad las licitaciones y concursos? ¿El piso estará parejo para todos ó son las cámaras, los grandes constructores (casi siempre muy amigos de los funcionarios de las dependencias) los que presionan al gobierno para que la mayoría de las veces sea un pequeño grupo de privilegiados los que obtengan, a la buena o a la mala, los contratos de la obra pública en San Luis?

¿A poco cree que es casualidad que dos obras millonarias se hayan asignado a una constructora propiedad del también dueño de una televisora local y encima candidato al senado de la república?

No quiero ser insistente pero ¿qué tal la movida que hicieron de último momento para eliminar a las constructoras que concursaron por los nuevos brazos del Distribuidor Juárez? Se supo que se la quedó la familia de un ex gobernador priista y gran amigo de la administración estatal.

Un poco más allá: No es secreto para ningún potosinos que son quizás una docena de familias las que trienio con trienio y sexenio con sexenio apuestan a negro y rojo, al giro y al colorado, al águila y al sol.

Son las familias que casi siempre ganan, esas que por años han sido amigas de los mandatarios o alcaldes sin importar su nombre o filiación partidista, esas que creen que están por encima de la ley porque están a un telefonazo de distancia de los funcionarios públicos de todos los tamaños.

Están acostumbrados a que sus apuestas políticas les garanticen esa ventaja, y solo hace falta ver la historia para saber cómo la aprovechan para sugerir en imperativo los lineamientos del desarrollo y crecimiento de las zonas urbanas e industriales, lo que casi siempre coincide con la ubicación de los terrenos que son suyos y que acaparan a ejidatarios a precios de hambre, para luego vender a precios de lujo. A cambio no dan a la ciudad nada, o cuando lo hacen, procuran que sea lo mínimo.

Eso, y el evitar el pago de derechos, la especulación de la tierra, la omisión en sus contribuciones, los descuentos en tiempo y dinero para sus trámites, con el tiempo les ha generado grandes fortunas, enorme poder y seguramente la idea loca de ser cuasi emperadores y copropietarios del estado.

Y en parte tienen razón porque ¿quién se atreve a discutirle a ese grupo de poderosos que tienen recursos ilimitados, medios de comunicación entre su patrimonio, relaciones con casi todos los partidos, facturas y favores que cobrar a diputados, jueces, magistrados, ejecutivos y funcionarios?

Solo son tres ejemplos, pero son muchos más ámbitos en los que en San Luis el privilegio se impone al derecho, y en el que el que “parece que manda” no es más que un empleado, directo o indirecto, de las auténticas pero escondidas cúpulas de quienes ostentan el poder.

Un poder que se resisten a perder, sobre todo cuando algún rebelde se atreve a limitar sus privilegios y hacerles cumplir la ley.

Eso no les parece y como contraataque ante el miedo de perder su histórica posición preferencial, se organizan, atacan, cobran favores, consiguen expedientes, impulsan personajes maleables, circulan rumores e invierten pequeñas fortunas en estrategias de manipulación y desgaste.

Claro, todo vale la pena, y no iban a dejar que de buenas a primeras les pida cuentas un gobernante que se niega a ceder a sus caprichos. ¡Faltaba más!

Por eso mis preguntas Culto Público, ¿Quién manda entonces? ¿Quiénes son los caciques y quiénes los rebeldes? ¿Quién pretende sostener la arquitectura del poder en el estado a través de las oligarquías y quién pretende romper los añejos esquemas?

Quítenme por favor la duda. ¿Quién manda pues en San Luis? ¿Los que están al frente, o los que están detrás?

Bien decía Michel Foucault, “Si se quiere captar los mecanismos de poder en su complejidad y detalle, no se puede uno limitar al análisis de los aparatos del Estado”

Pues no, hay que ir más allá.

 

BEMOLES

 

POR SI LAS DUDAS

 

Ayer por la noche el PAN estatal envió un comunicado en el que se aseguró que Xavier Nava Palacios sería su candidato a presidente municipal. La información la calificaron de “Oficial” y “Validada”, pero como así dijeron de la postulación de Marco Gama, mejor nos esperamos, no vaya a ser que de nuevo cambien de opinión. #Másvale

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