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Punto y aparte | Columna de Héctor Morán

Tercer tiempo


Lamentablemente ya finalizó el mundial, ya va para una semana que el evento más esperado por los amantes del futbol terminó. Y culminó de una manera espectacular así como lo fue todo el evento, con un juego con muchos goles entre Francia vs Croacia, en donde el mejor en la cancha y en el torneo terminó siendo vencido al final. David no pudo vencer a Goliat pero aquí es donde me quiero detener para explicar un poco por qué Croacia llegó a la final y nosotros no.

¿Por qué ellos sí y nosotros no?

Por qué ellos sí llegan a finales y nosotros no, por qué ellos sí le ganan a las potencias, aunque también se “chuten” partidos moleros en EUA y nosotros no.

Fuera de la imagen que ya se difundió en las redes, sobre Modric y Giovanni, algo cambió desde el 2014 hasta el día de hoy, recordando que ellos se quedaron atorados en fase de grupos en Brasil por nuestra selección. Antes de ese duelo Niko Kovac el ahora DT del Bayern Múnich, mencionó que a los mexicanos les tiemblan las piernas. Al día siguiente México salió victorioso, pero al pase de los años, el tiempo le dio la razón a Kovac.

Croacia en todos los aspectos ha ido mejorando, desde lo más básico para que una selección crezca y es que su jugadores se han ido posicionando y ganando puestos titulares en equipos de la élite mundial. Y no solo hablo de Modric y Rakitic, los que se llevan los reflectores, hablemos mejor de los que rodean a estos monstruos.

Iván Perisic y Brozovic titulares en el Inter de Milán, Vrsaljko titular en Atlético de Madrid, Lovren titular en Liverpool, Mandzukic titular en Juventus, Kovacic jugador del Real Madrid, y Rebic compañero de Marco Fabián y Salcedo en Frankfurt.

Las casualidades en el futbol no son comunes y esta demostración croata tampoco, mientras en México tenemos como a nuestros máximos referentes en la MLS, o a Héctor Herrera siendo capitán del Porto pero juega dos partidos y uno no, o a la otra entra de cambio y así se la lleva, o el máximo estandarte de la selección en este mundial que fue Javier Hernández, quien prácticamente no jugó en el primer semestre con el West Ham. Mientras ellos disputan todos los fines de semana la gran mayoría de los minutos con sus clubes, añadiendo partidos de Champions, los nuestros se la viven en Europa entrenando todos los días para tratar de arañar algunos minutos en el fin de semana, los únicos que se rescatan de nuestra legión europea son Guardado, Moreno y Lozano, quienes son referentes en sus equipos: Betis, Real Sociedad y PSV, siendo este último el único equipo de los tres que en la próxima temporada logró alcanzar puestos de Champions.

¿Por qué no se llega al 5to partido?

Falta de calidad es la respuesta, como buenos mexicanos dejamos todo para el final. En lugar de superarse con sus equipos y ganarse un puesto titular, se llega a los eventos importantes vendiendo humo de que seremos campeones del mundo para al final terminar con lo mismo.

Nos ilusionamos con la victoria contra Alemania y claro que era momento de llenarse de júbilo y gritar a los cuatro vientos que México le ganó a los teutones, pero luego se comprobó que Alemania estaba al nivel de Ferretería “La Fe” con su derrota contra Corea del Sur que realmente no se le vio un juego muy pobre durante todo el mundial. Entonces ahí nos damos cuenta a qué tipo de Alemania le ganamos.

La superación no solo depende en los “europeos” también a nivel local, pero parece que  la superación de este lado del charco está cada día más atascado, con la exclusión de México en la Copa América, esto añadiendo a la desinvitación de la Copa Libertadores y Sudamericana, la abolición del descenso, la regla 9/9 que ahora también aplica en el Ascenso MX.  

En lugar de que algo cambie ante un nuevo camino ahora rumbo a Qatar 2022, el panorama tristemente a horas de que empiece un nuevo torneo de nuestra gloriosa Liga MX, se ve igual de gris que hace 4 años, porque sinceramente es de tontos cometer los mismos errores y esperar resultados diferentes.   

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