Prioridades presupuestales: ciencia not found | Columna de Alejandro Tello

Tomo prestado la expresión clásica del teatro «mucha mierda», que significa desear suerte antes de la puesta en escena, para titular mi colaboración con La Orquesta sobre asuntos sociopolíticos. Pero he de aclarar que en esta columna, que se publicará cada quince días, la expresión tendrá dos significados: por un lado, el de protesta a causa de las críticas que se formularán, ya que en México y en el mundo hay mucha mierda por doquier; por otro lado, en el mismo sentido que en el teatro, el de desear buena suerte hacia aquellas personas o situaciones que se ven desfavorecidas dado el primer significado planteado.

Entrando en el tema que me motiva a escribir esta entrega, hay que remontarse a noviembre del año pasado cuando en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2017 se redujo la partida destinada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en un 23% respecto al presupuesto al 2016. Entonces, dada esta reducción bastante sensible, se afectaría en gran medida el fomento al desarrollo de la ciencia y tecnología en el país que se realiza a través de diferentes programas como el apoyo económico para cursar estudios de posgrado (especialidad, maestría y doctorado), el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), fondos financieros de estimulo a la ciencia y tecnología en las empresas, desarrollo y mantenimiento de Centros y Grupos de Investigación, entre otros.

Después de toda la mierda por la reducción del presupuesto a Conacyt para 2017, había algo que se podía rescatar de tan lamentable situación: desde la Dirección general se tomó la decisión de no reducir los montos destinados a dos de los programas, el de becas para posgrado y el del SNI. Si bien no iba a aumentar, lo cual sería ideal, no se iba a reducir el apoyo hacia estos.

Pero cual es la sorpresa que desde hace varias semanas, en diferentes partes del país se ha levantado la voz dado que en muchas instituciones se han negado las becas a las personas aceptadas en programas de posgrado pertenecientes al PNPC. Instituciones de educación superior como la Universidad Veracruzana, la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco (UAM X), la Universidad de Guadalajara, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma de Sinaloa, entre otras, se enfrentan a esta situación y en diferentes medios de comunicación se ha denunciado el rechazo al otorgamiento de becas.

Pablo Rojo Calzada Director de BecasEstudiantes de la UNAM y la UAM X ya se han manifestado en contra de ello en las oficinas de Conacyt, también hubo una conferencia de prensa en la UAM Xochimilco en donde algunxs coordinadorxs de posgrados de dicha casa de estudios, en conjunto con alumxs, alertaron sobre la gravedad de tales afecciones para el desarrollo de la ciencia en el país.

Por otra parte, el Director de Becas de Conacyt, Pablo Rojo, durante una charla con estudiantes de posgrado trató de explicar las medidas tomadas por Conacyt. Sin embargo, lo que hizo fue decir una serie de inconsistencias respecto al tema, lo cual agrava la situación al dejar entrever la falta de organización en el órgano rector de la ciencia en México. Según dijo, lo que tanto deseaba en su «cartita a Santa Clos» era tener más recursos para becas de posgrado, pero dado la reducción en el presupuesto 2017, mencionó que tuvo que expresar en los términos más claro posibles la distribución de tal, por lo que se estableció que las becas que se destinarían en los diferentes programas de posgrado este 2017 serían las mismas que se solicitaron y aceptaron en el mismo periodo durante el 2016. De aquí se deriva el reclamo específico de los programas que tienen convocatoria bienal, que al no haber solicitado becas durante 2016, se quedan sin las asignación de becas para el inicio del año en curso.

Pablo Rojo dijo que la solución a ello (pensada fuera de la normatividad correspondiente) fue ponerse en contacto con las diferentes universidades con programas de posgrado inscritos en Conacyt para que se buscase una «compensación interna» y que aquellos programas que este año necesitaran menos becas (por haber solicitado más el año pasado), las “cedieran” (cabe recalcar que esto de una manera informal) a otros programas que las necesitasen dado lo establecido para este año de las becas que se otorguen serán las mismas otorgadas el año pasado, y al no haber solicitado el año pasado no tuvieran derecho a la asignación en este año.

Se le cuestionó a Pablo Rojo el por qué no se le otorga una beca a cada estudiante que sea aceptadx, y regresando al reglamento de Conacyt (en un claro tránsito de su discurso entre lo formal y lo informal) éste mencionó con cierta exasperación que si se fijan en el reglamento la asignación de becas está en función exclusiva del presupuesto existente y que puede haber casos que se queden sin el apoyo. Y digo, esto es comprensible, el recurso económico resulta ser siempre limitado, pero lo que me parece contradictorio y lamentable es que un funcionario de Conacyt apele a lo señalado por la normatividad y realice acciones que salen de ésta para paliar la desorganización que se vive en el organismo rector de la ciencia y tecnología en México.

Habrá personas que opinen que quienes aspiran o tienen una beca Conacyt mejor se pongan a trabajar en lugar de “ser mantenidxs del gobierno”. Yo mismo soy becario actualmente, y quiero ser enfático en que quienes entran a los posgrados pertenecientes al PNPC lo hacen luego de un proceso de selección bastante riguroso; los mismos programas de posgrado son evaluados constantemente para seguir recibiendo los beneficios correspondientes. No son simples ocurrencias. Además, el monto económico de una beca a penas si alcanza para mantener las necesidades básicas, ya que Conacyt solicita dedicación exclusiva. Por ello se llama beca de manutención. Por supuesto que hablo desde mi trinchera y no es una Casa Blanca; ni tampoco se me conceden los bonos que se autorizan a sí mismxs lxs diputadxs en todo el país.

El desarrollo de la ciencia y tecnología en México, y en general de la educación, pasa por una situación alarmante producto de decisiones políticas. Habría que detenernos un poco y pensar en lo que importa más para el futuro del país.

@alejandrotello

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