#4 TiemposColumna de Óscar Esquivel

PRI, un día después, Operación Valquiria | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

2 de julio…la fecha

Las valquirias, deidades femeninas menores, lideradas por la diosa mayor de la mitología germánica: su nombre, Freija, relacionada con el amor, la belleza, la guerra su distintivo, su nombre quiere decir “las que eligen a los caídos en batalla”. Su misión: reclutar a los mejores guerreros después de muertos, para llevarlos al Valhalla ( el Paraíso) dentro de la fortaleza del palacio de Odín, el Dios padre y más importante de la mitología nórdica, ahí los elegidos serían entrenados para esperar a la batalla del fin del mundo.

Las valquirias tendrían poderes sanadores de cuerpo y mente para los soldados ungidos que serían deleitados con baños de agua y miel, los escogidos son privilegiados de observar la belleza de las valquirias. 

El papel de las valquirias es fundamental en la mitología escandinava para mediar el conflicto entre el orden y el caos, conceden el premio a la valentía guerrera y confeccionan el ejército que equilibrará la batalla del fin del mundo.

Para Adolfo Hitler era fundamental crear una fuerza, un plan de emergencia militar del Tercer Reich denominado Operación Valkiria, previsto para usar en caso de una revuelta masiva de los obreros extranjeros esclavizados en Alemania o en situación de un grave caos civil. Dicho plan implicaba la movilización de unidades especiales de la Wehrmacht (Fuerzas Armadas Unificadas de Reserva) para restablecer la autoridad, esta fuerza de militares, tomarían el control de las ciudades arrestando a los líderes nazis, y desarmando a las SS y a la Gestapo tras la muerte de Hitler.

Para el general Friedrich Fromm, jefe de las reservas militares alemanas y principal conspirador en 1944, para asegurar el éxito del golpe de Estado era preciso neutralizar el plan Valquiria en caso necesario o reclutar a los generales encargados, ya que existían dudas acerca de su probable lealtad.

Un día después, el 2 de julio, el destino ofrecerá dos alternativas para conocer de qué está hecho el Partido Revolucionario Institucional. Amable lector usted podrá preguntarse el porqué sintetizo acontecimientos mitológicos con lo que sucedió en la Alemania de la guerra mundial y lo parecido que podría suceder en medio del caos o el orden que regalara la victoria.

Si elegimos primero el supuesto de que José Antonio Meade se levante con la victoria el 1 de julio, que la sociedad mexicana le otorgue voto de confianza al hombre que repitió hasta el cansancio que él representaba al otro PRI, que tuvo el poder de remover a uno de sus estorbos principales, el expresidente Ochoa Reza, y quien propagó su honestidad y capacidad de gobernar, con su experiencia y resultados en cinco secretarías, podría darle un vuelco a la pobreza y la marginación, sería así el Thor que acabaría con Trump y sus políticas raciales y económicas absurdas, que guardaría el equilibrio financiero del país, y sobre todo acabaría con la corrupción, pues Pepe no es corrupto.

Para llevar a cabo esto, requerirá de la solidez del PRI, su estructura e imaginación para resguardar sus principios revolucionarios, ahora neoliberales, antes de centro y mucho antes de centro izquierda, redefinirá sus estrategias sociales para el fortalecimiento y renacimiento de los seccionales pilares básicos de la estructura partidaria, bueno eso nos dicen, replantaría una nueva composición de sectores y organizaciones casi todos corporativistas el no dedazo de líderes, impuestos y eternos, se esperaría la democratización voluntaria de las dirigencias, nacionales y locales o será capaz de nombrar virreyes cupular nuevamente.

De ganar Pepe, ¿hasta dónde sería capaz de renovar al Revolucionario?, el plan de rescate en el caos del “jefe político”, ¿deberá ser encaminado a las bases? o, ¿a la cúpula que nos llevó al aniquilamiento de la ideología y la verdad priista? ¿Estará dispuesto sacudir a líderes acusados de corrupción? Creo que el candidato se dio cuenta que en el partido vale más la adulación que el trabajo.

Meade, con su espíritu conciliador, esperemos que no lo traicione para obtener éxito futuro. En mi opinión, debe fomentar y promover la refundación total y modificar a tiempos actuales los principios básicos, estatutos, y sobre todo la redefinición de la sana distancia del gobierno con el partido, la influencia presidencial deberá ser equilibrada sobre las decisiones del PRI, porque para ser candidato solo le fue prestado el orgullo priista.

El segundo supuesto, que el Peje u otro se alzara con la victoria, estaríamos hablando con cuestionamientos más que soluciones inmediatas, ¿quién será el promotor de soltar a las valquirias en el PRI, para frenar el caos y poner orden? ¿Quién asumirá la dirigencia nacional? ¿Dónde existe gobierno del PRI se le permitirá al gobernador “primer priista” continuar con su injerencia errática en la toma de decisiones del partido?

Sin duda las valquirias seremos todos los militantes del partido, cansados y hartos de las malas prácticas antidemocráticas al interior de este, será la batalla épica del fin del mundo, o más bien la batalla del fin de las imposiciones cupulares.

Aquí en nuestro estado, ya varios miembros del “Politburó” partidista se frotan las manos para ser ungidos por el “gober” para suceder a la actual dirigencia, hombres y mujeres que le hablan al oído al “jefe”, y aunque no los escucha, si ve las “lealtades” de diputados, dirigentes de los sectores, funcionarios públicos. Él observa cómo se flagelan para llamar su atención, al grado de abandonar su propia dignidad política y personal, si es que la tienen…no se puede andar arrastrándose por la vida para después salir a la gloria. Y a todo esto, ¿a qué vino Eruviel Ávila? Supongo que le habrán dado luz verde los Dioses de los Pinos para convertirse en Freija, el vigilante de la fortaleza y también para sentir con quién contará localmente, ¡vaya! Decepción, que se llevó.

Las razones están del lado del militante y el priista auténtico, aquel que siempre lo creen un muerto viviente manipulable. La fuerza de hombres, mujeres, jóvenes, todos aquellos leales a sus convicciones, están por la nueva redefinición del Partido Revolucionario Institucional, una definición que será elegir entre  tomar en su manos las riendas del partido o continuar preparándose para apoyar al falso dirigente y pelear en la guerra del fin del mundo, que no será la del fin PRI.

La cúpula se prepara para el control del PRI nacional y continuar sirviendo a quienes han avergonzado o todos los priistas bien nacidos.

Nos saludamos pronto.

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