ContrapuntoNoticias en FA

Premios y convocatorias bajo sospecha | Columna de León García Lam

Contrapunto

Una de las consecuencias de vivir en un país priísta es que todo el territorio nacional está cubierto por una generosa capa de sospechosismo. No hay manera de concebir un logro bien intencionado y legal. Los mexicanos existimos en el epicentro de una maldición congénita en la que todo triunfo es puesto en duda, toda derrota o fracaso explicados mediante el ardid vil de la trampa y del chanchullo. Si a fulanito lo ascendieron, pues sospechamos… si menganito ganó un premio, es seguro que los jueces estaban comprados… si metimos un proyecto a tal convocatoria y no ganamos, es porque ya había línea, y así montones de ejemplos cotidianos. Como una extraña mezcla de envidia, complejo de inferioridad y corrupción.

Y de este tema se va a seguir hablando mucho en los próximos días, dado que, se verterán los análisis poselectorales de las votaciones intermedias, las cuales como fue visto por todos, se destacaron por elevar a niveles insólitos el grado de acusación y sospecha de todos los candidatos y partidos. Aprovechando la ocasión, quisiera utilizar esta columna para referirme a los certámenes, concursos y convocatorias.

¿Usted ha participado en algún concurso estimado y culto lector de La Orquesta? Permítame presumirle que, para bien o para mal, he tenido la suerte o el infortunio de estar en todos los lugares de una convocatoria y en un abanico bien amplio de situaciones, por ejemplo: me han negado premios justamente ganados, me han otorgado distinciones sin tanto mérito, he redactado convocatorias, he sido jurado en varias ocasiones y, ¡me he metido en cada lío!

Le propongo dos casos:

En un certamen de belleza rural, fui testigo y un poco cómplice de que el primer lugar no lo obtuvo la chica que ganó más votos, sino la más cómoda para la administración en turno. Premiación que no sirvió de nada, porque la chica coronada resultó con varias semanas de embarazo. Embarazoso fue ir a pedirle la corona y el cetro, para dárselos a quien sí había ganado. Justicia divina, le dicen.

En un concurso de máscaras, los jurados decidimos otorgar el primer lugar de manera unánime a la excelente participación de una máscara de piel que representaba un animal-diablo huasteco, la cual, sin duda, era perfecta: una propuesta novedosa que, sin embargo, encarnaba los principios de la tradición mexicana… no recuerdo haber dudado un instante. Me acerqué con el ganador, le dije mis sinceras felicitaciones; le dieron su premio y hasta brindamos. Y ahí quedó, todo bien hasta que meses después, conocí al artesano fabricante esas máscaras y me di cuenta que premiamos al vivo y pillo de uno de sus clientes.

Con esto quiero decir, que las sospechas y trampas están por todas partes. En los convocantes, en el comité organizador, en el jurado y en los participantes. Y por esa razón, las convocatorias están llenas de cláusulas y de enmiendas. Cada apartado tiene sus historias, tanto o mucho más tenebrosas que lo que he contado hasta aquí. Cada una de las partes de una convocatoria, sospecha de las demás; no se diga cuando el resultado es desfavorable.

Y es que, en los últimos días salieron los resultados del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico, mejor conocido como PECDA, sé de buena fuente que se recibieron más de 200 propuestas, de las cuales se aceptaron como participantes apenas 79 y se otorgaron 30 estímulos. Varios de esos 131 rechazos se debieron a fallas elementales, tales como documentación incompleta, incorrecta, caduca o que no supieron registrar la categoría a la que pertenecían sus propuestas. En otras palabras, urge dotar a los grupos artísticos y culturales de la educación mínima para presentar proyectos. Ojalá que la Secretaría de Cultura, sea sensible a estas fallas y organice talleres previos a la convocatoria, para impedir que tantos proyectos se queden a medio camino.

Hablando de premios y convocatorias felicito mucho a mis compañeros de La Orquesta que ganaron varios de los premios estatales de periodismo: Roberto Rocha (3º Lugar en Crónica deportiva), María José Puente (3er Lugar en Noticia), a Blakely Morales (1º Lugar en Video). Que no se les suba. Ánimo y adelante.

@guaname

También recomendamos: El doctor Nava, la falta que hace | Columna de León García Lam

Nota Anterior

He llorado, pero… mucho más, río, juego, canto y re-aprendo | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Siguiente Nota

#Elecciones2017 | PAN, el gran perdedor