#4 TiemposColumna de Daniel Tristán

#Pray4ElMijis | Columna de Daniel Tristán

LaguNotas Mentales

 

Nos tocó vivir en un país en el que la historia de la Cenicienta se puede contar en infinidad de formas, momentos, épocas y situaciones. La historia de la desdichada joven que obligaban a fregar los pisos y era humillada por su madrastra cambia radicalmente al ser salvada de ese infierno por un príncipe galán. El valiente caballero le tiende su noble mano de sangre azul a la Cenicienta para darle un giro de 180° a su vida.

En una especie de tributo al eterno retorno de Nietzsche; este cuento de hadas se ha reciclado infinidad de veces a lo largo de las décadas. Solo hace falta poner un poco de atención a nuestra historia y entorno para encontrar el halo de la Cenicienta presente en cada rincón.

La Cenicienta está en la trilogía de telenovelas de Thalía y sus Marías (María Mercedes, María la del barrio y Marimar). El colmo del descaro, la misma historia refrieteada hasta el cansancio convertida en una máquina de hacer billetes que se mantuvo enajenado a los telenoveleros empedernidos.

La Cenicienta está presente también en la historia personal de personajes como Julio César Chávez, gloria del boxeo nacional surgido de un entorno de pobreza en su natal Sinaloa. De la noche a la mañana llenó sus bolsillos de dólares, opulencia y cuanto lujo puede haber en este mundo.

La Cenicienta está también encarnada en sujetos que han disfrutado las fugaces mieles de volverse viral en redes sociales como “Lady Wuu”. Después de una vida entera vendiendo tacos afuera del Estadio Azteca, pasó a tener todos los reflectores sobre él.

De igual forma, encontramos la historia de la Cenicienta en Pedro Carrizales “El Mijis”, ex chavo banda que a raíz de la muerte de su madre decidió dejar atrás su pasado lleno de riñas pandilleriles para convertirse en el diputado más polémico en la historia de este país.

Ahora bien, la historia de los personajes anteriormente mencionados tiende a terminar en tragedia. J.C. Chávez hundido en las drogas y Lady Wuu sepultado por el olvido colectivo. Esto por la simple y sencilla razón de que, como suelen decir los viejos sabios, ¨el que nace pa maceta, del corredor no pasa.¨ Hace falta una estructura mental súper sólida para saber afrontar el éxito sin perderse en el camino y evitar terminar igual (o peor) que como se estaba al inicio.

Me gustaría hacer aquí un pequeño paréntesis para plantear el concepto del éxito que desde mi punto de vista es el más acertado. Existen dos tipos de éxito: el social y el personal. Ejemplo de éxito social es Bruno Diaz (Batman). Empresario de alta sociedad, bien parecido, multimillonario que se tira a las mejores pieles de Ciudad Gótica. Pero internamente se cae a pedazos, pues tiene que lidiar con traumas de la infancia por presenciar el asesinato de sus padres. Para la sociedad un icono del éxito, pero por dentro hecho trizas.

Ejemplo de éxito personal: el clásico prototipo del hippie despreocupado, desprendido de todo lo material. Vive en un estado de paz interna permanente, es feliz con lo que tiene y no con lo que quiere aunque constantemente se las ve negras para pagar la renta y la comida del día. Ante la sociedad un fracasado, pero internamente feliz.

Pareciera utópico pensar que ambos tipos de éxito pudieran darse al mismo tiempo en una persona. Una de dos: O eres rico y famoso pero internamente un desmadre, o tienes paz interior pero ni un pinche clavo en la bolsa.

Es por eso que dedico las líneas de esta columna para externar mi esperanza de poder encontrar la excepción a la regla y el personaje de Pedro Carrizales “El Mijis” parece ser una buena oportunidad para presenciar ese extraño fenómeno de éxito social y personal simultáneos en una misma persona. Solamente el tiempo dirá si el cambio radical en la vida del Mijis no le nubla la mente y nos demuestra que si es posible lograr esa combinación.

Más allá de los estigmas sociales, más allá de la mentalidad cuadrada de los mochos potochos especialistas en poner el dedo sobre las minorías, más allá del viejo cuento que para ser, hay que parecer y de que ahora “El Mijis” tiene que acatar las obligaciones como servidor público. Veo en él una figura llamada a cerrarnos la boca y demostrarnos que la maldición se puede romper. Que es posible tener bastantes ceros a la derecha en la cuenta bancaria sin perder el piso y la estabilidad emocional-mental.

Tengo la esperanza de que el diputado de Morena, el personaje sui géneris del momento, no va a dejar que el poder lo deslumbre y que nos demostrará que no sólo logró subir, sino que también es capaz de mantenerse en lo alto. #Pray4ElMijis, #pray4 enterrar los fantasmas que se sueltan en cuanto nos llega un poco de poder a las manos, #pray4 de una vez por todas encontrar a alguien que puede escalar desde lo más bajo, llegar a la cima y, como la Cenicienta y su príncipe, evitar que el carruaje se convierta en calabaza y ser felices para pinches siempre. Amén.

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