#4 TiemposColumna de Jorge Ramírez Pardo

Pobreza de la riqueza / poder sin legitimidad | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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El actual período de tránsito entre las elecciones del 1 de julio a la presidencia de México y el lejano 1º de diciembre, cuando sea la toma de posesión, muestra a un México sorprendido porque los vaticinios apocalípticos no se cumplieron: ni se devalúa el peso, más bien se reposiciona, no hubo una estampida de los dueños de la guerra sucia electoral, tampoco fugas de capitales. Por contra, hay un relativo trato civilizado entre el presidente que se irá y el entrante, eso sí con discursos diametralmente opuestos.

Peña, correcto edecán lector de teleprompter, lanza serpentinas de autoelogio en defensa de lo desplomado, según lo confirman los propios resultados electorales. Defiende, por ejemplo, una reforma educativa, sin contextualizarla, cuando en la contraparte se sabe de la falta de respeto al magisterio en su intento de aplicación sin consenso. En Los Pinos, al final de ser sede del poderío presidencialista se recupera el discurso foxilandia, ahora en la modalidad Peñalandia, esto es, ver un México imaginario fantaseado, en vivo contraste con la realidad de criminalidad, corrupción y empobrecimiento.

En la localidad, un mandante estatal, Juan Manuel, con tímidas promesas de salir de su grises y debilidad de mando característicos, con promesas, incluso de ajuste de sobresueldo, para él y sus secretarios, y uno de ellos, Armando, el de Cultura, tema recurrente de esta columna de opinión, aferrado en sostener a un grupúsculo directivo reciclado desde hace 25 años, a su cargo, reforzado por legión extranjera, quien luego le puede devolver el favor. No está mal mirar hacia la SEP de Moctezuma Barragán. Acá pueden salirse del closet fantasmas por desvío de recursos a Huichihuayán. El titular, como otros funcionarios de Cultura, incluido el Centro de las Artes, parece orientar su actuar para quedar bien con el epicentro federal, de donde emana el mayor presupuesto e influencias.

Vamos a Tabasco, instalado en el futuro

Enrique González Pedrero nació en Tabasco, y fue su gobernador de 1983 a 1987. Es investigador/docente, escritor, político, diplomático. Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, especializó en Sociología, Economía y Ciencias Políticas en la Sorbona de París.

También, dirigió la editorial Fondo de Cultura Económica, la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuito de 1977 a 1982, Canal 13 de TV. Coordinó el Comité de Ciencias Sociales de la Unesco, y  fue embajador de México en España de 1989 a 1991.

Profesor desde 1955 en la UNAM, dirigió para es institución la Escuela Nacional de Ciencias Políticas de 1965 a 1970, la cual adquirió rango de Facultad durante su gestión. Ahí mismo tuvo de alumno a Andrés Manuel López Obrador.

Como gobernador de su estado natal: rediseño, la universidad pública, para hacerla partícipe del desarrollo social. Modernizó la administración pública y dio subrayado impulso a los temas científicos y culturales. Les dotó de conjunto arquitectónico contemporáneo y funcional en un sitio céntrico en Villahermosa junto al río Grijalva.

Entrados los años ochenta, Tabasco era aún “un archipiélago” de pueblos y ciudades, González Pedrero, actuó en consecuencia, por una intensa obra de construcción de puentes que unieran a las comunidades tabasqueñas, hermanadas por el agua y el calor del trópico. Con ello completó la obra de su antecesor Carlos Alberto Madrazo, quien iniciara la llamada “modernidad tabasqueña”.

De entre sus publicaciones de González Pedrero, me referiré al libro: La riqueza de la pobreza. Dejo para otra ocasión: El Estado de la Televisión; Las voces de la naturaleza (monografía de Tabasco); y, Una democracia de carne y hueso.

La riqueza de la pobreza

En La riqueza de la pobreza –apuntes para un modelo mexicano de desarrollo- (1979), González Pedrero se refiere a la economía de crecimiento de los modelos de desarrollo tanto el capitalista como el socialista, que han engendrado a la sociedad industrializada moderna.  Explora las raíces e historia de un nuevo modelo de desarrollo, atento a la composición plural y multicultural del país. Modelo fundado en la organización de la pequeña comunidad  como garantía de sobrevivencia nacional, sostiene.

Tal modelo, lo llevó a la práctica cuando gobernó en Estado de Tabasco, mediante la creación de Centros Integradores  que buscaron brindar servicios básicos a la población atomizada y tuvieron como objetivo el desarrollo y la democratización de la vida municipal. De manera subrayada en la región Chontal y con AMLO como colaborador.

González Pedrero divide su trabajo en tres capítulos: el primero presenta una visión crítica del despliegue de la teoría del progreso y de su práctica, la sociedad industrial; el segundo es una exploración histórica de los intentos de modernización de México, y el último apunta algunos presupuestos para un modelo mexicano de desarrollo, que toma en cuento las bases teóricas y antecedentes históricos planteados en los capítulos precedentes.

Mientras, acá en puebloquieto, “negociando con jícamas”

Una vez más, la denominada secretaría de Cultura local, se enloda. No es el hecho de torear un novillo en el contexto de una representación operística: El tema no es pro o anti taurino sino el no saber informar, hacer un ejercicio de élite a capricho y no saberse disculpar así fuera una sola persona la sorprendida. Mentir y prometer, nunca disculparse ni explicar. Como ya hacen costumbre, desde lo oscurito, sin dar la cara.

Jorge Ramírez Pardo, enredarteslp@hotmail.com,  periodista y cinematografista por la UNAM

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