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El peor partido de Zidane | Columna de El Mojado

Rudeza necesaria

Pese a ser un aficionado del Barcelona, regularmente digo que de todos los futbolistas recuerdo algún mal partido, excepto de Zinedine Zidane.

Mi fascinación por Zizou comenzó cuando poco era lo que yo entendía de futbol, pero él se aseguró un puesto en lo más grande que ha tenido el futbol en toda su historia. Se jugaba el Mundial de Francia 1998 y Zidane era el nombre más importante de esa copa.

Las aspiraciones de Francia dependían del juego de su número 10, aunque esa era una selección de grandiosos futbolistas. La relevancia de Zizou en el juego de esa selección francesa quedó demostrada cuando su equipo sufrió la ausencia en los partidos contra Dinamarca en fase de grupos y cuando Paraguay casi echa a los locales de su Copa del Mundo en octavos de final, a causa de que Arturo Brizio había expulsado a Zidane por una agresión burda a un futbolista de Arabia Saudita.

Después volvió Zidane a jugar, para vencer en cuartos de final contra Italia y en semifinales contra Croacia.

Zinedine aún nos debía su más grande muestra de futbol en una Copa del Mundo. La gran final contra Brasil fue suya. Se convirtió en la estrella más grande del balompié francés, cuando con dos certeros remates de cabeza le dio su primer título mundial a su selección. Para su desgracia, el cabezazo de Zidane que pasará a la historia no se dio en ese partido.

Tres años después pasó de Juventus a Real Madrid, a encabezar a los Galácticos, un plantel que reunía a muchos de los más importantes futbolistas que había en el planeta.

Con Real Madrid, Zidane marcó un golazo histórico en la final de la Liga de Campeones de 2002, que le dio a los merengues su último título europeo en doce años.

Después estuvo lesionado y su ausencia le pesó a Francia en su primer Mundial como campeones defensores. Zizou solo jugó un partido de los tres de la primera fase y Francia tuvo que volver pronto a casa.

Para Alemania 2006, Zidane anunció que esa Copa del Mundo sería su último torneo como futbolista profesional. En la fase de grupos, Francia no brilló como se esperaba, por lo que solo avanzaron a octavos de final con el segundo puesto, después de dos empates y una derrota.

Para la siguiente ronda Francia enfrentó a España y el equipo comenzó a tener su mejor funcionamiento. Zizou marcó su primer gol en la Copa en el tiempo complementario de ese partido que su selección terminó ganando 3-1.

Después, en cuartos de final, Zizou dio un juego excepcional y borró de la cancha a una selección de Brasil que no ha logrado sacarse lo desdibujado desde entonces.

Un penal de Zizou puso a Les Bleus en la final de Copa del Mundo, en las semifinales contra Portugal.

Llegó el momento, era el último partido en la carrera de Zinedine Zidane, que durante el Mundial de Alemania había cumplido 34 años, pero aún estaba en la mejor forma física y de juego.

Apenas habían pasado 7 minutos y la última gran genialidad de Zidane en los campos de juego ocurrió. Hay locos que tiran penales bombeados. El más grande de todos los locos se atreve a hacerlo en una serie de cuartos de final de Copa del Mundo. Pero solo alguien completamente fuera de sí, puede atreverse a tirar un Panenka en la final del Mundial, contra el mejor portero de la época.

Pronto empató Materazzi el partido, pero miles deseábamos ver una carrera tan brillante como la de Zizou despedirse con la Copa Jules Rimet.

La imagen fue muy contraria. Zidane no pudo siquiera voltear a ver el trofeo de la Copa del Mundo por un arranque de ira que lo llevó a golpear al mismo Materazzi, en el cabezazo de Zizou que más se recordará y en el peor partido de su carrera, pese a que jugó magistralmente, como solía hacer, durante 110 minutos.

Ayer, 9 de julio, se cumplieron once años de ese, el peor partido de Zinedine Zidane.

@RconRMacuarro

 

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