#4 TiemposColumna de Óscar Esquivel

Pasarela anoréxica, los candidatos | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

Rendidos ante los empresarios

De años atrás se propagó una inminente crisis de orden global. Fue ocurriendo desde 2009 con la financiera, dando inicio en los Estados Unidos, pero nunca se esperó que en este 2018 los síntomas se sintieran con mayor intensidad. Según un estudio colectivo, reunidos en un grupo de expertos independientes Centro de Documentación Internacional de Barcelona, España, esta frecuencia e intensidad se deben a dos factores predominantes.

El primero, los vacíos de poder, los Estados Unidos se retiraron de algunos espacios de influencia que algunas otras fuerzas políticas y económicas están dispuestas a tomar. La retórica de American First (América Primero) es solo una demostración de debilidad y no de fuerza.

El segundo factor, la cuarta revolución industrial. El rápido y acelerado cambio tecnológico ha dado pie a mantener una escala diferente en la redistribución social y económica del mundo, alterando las bases de las economías más desarrolladas del mundo, dando como resultado el escepticismo de la población sobre su bienestar. Los cambios tecnológicos hacen vulnerables a las personas y a los gobiernos, el hacer neutral la red cibernética, vulnera a toda persona que ya vive de la tecnología cibernética.

El mundo es raro y terriblemente desconcertante, en esta crisis mundial desmoralizadora para la mayoría y boyante para otros, los poderosos, hacen de este vacío, generador del nuevo orden mundial. Recurrir a fabricar noticias falsas, es barato y rápido, tiene un efecto noqueador, mientras que la información verídica sale cara y requiere tiempo de convencer. “La manipulación de la información para erosionar o neutralizar a los adversarios no es nada nuevo”. La democracia lo permite, pero también se hace el sistema más vulnerable. Hasta ahora parecía que quienes tenían que estar asustados de la proliferación de canales de información eran los regímenes autoritarios. El miedo ha cambiado de bando. Y cuando hay elecciones a la vista, los temores se multiplican.

Durante esta semana, la primera de junio, el último mes, antes de las próximas elecciones, existe un sin número de encuestas, noticias que van y vienen, declaraciones, manipulación de información, hasta reacomodos o traiciones según se vea o sea el caso y llegó el encuentro de encuentros.

La pasarela de los anoréxicos de dinero, con los gordos del capital, los poco más de 20 encumbrados empresarios de México, aquellos que tienen la fortuna suficiente para estar en la lista de los hombres más ricos del mundo. Los Presidenciables acudieron puntualmente a su cita con los gallos del dinero, nadie a ciencia cierta sabe lo ocurrido, fue a puerta cerrada como para evitar que la “prole” escuchara, ya sea los regaños, elogios y reclamos. Se filtró que a Pepe Meade lo trataron muy bien, pero le reclamaron su estrategia y la falta de empuje de su campaña. En lo económico… ¡Yo soy Meade y se cómo hacerlo! Don Bronco se coló entre la alfombra y el señor “cadenero del antro”, digo, al portero del salón de eventos, el Bronco no es del club de Tobi, pero lo dejaron hablar. Anaya, caso para imaginar, bajo la plataforma política de PAN se les rindió, simplemente les beso la mano del anillo del poder y ¡tan tan!, se cambió de camiseta, de la azul a la amarilla de perredista y la mano izquierda le comenzó a dar comezón. No sé si porque quería tocar su guitarrita o por aquello que recibirá dinero sobrante de la campaña, con la cual tendrá que construir una bodega donde almacene a todos los perdedores candidatos, que seguramente querrán casa, comida y sustento.

Al Peje, tres horas continuas… ya ni cuando voy la cantina me tardo tanto. Dicen que llegando al salón de la fama, por aquello del béisbol, le dio un abrazo a Claudio X. González, su más acérrimo enemigo, hasta lo llamó “gran luchador social”. Limó asperezas, se fumaron la pipa de la paz, hasta parecía el reencuentro amoroso de dos que se aman y nunca se buscaron. Esperamos que estos coqueteos no sean pretexto para perdonarles todos los impuestos que tienen que pagar a las arcas nacionales, miles de millones de pesos.

A todo esto… ¿qué se acordó? ¿Qué se dijo? A todos les fue bien, pero los cuestionamientos e inquietudes de la gente persisten, ¿cómo será la relación?

Cualquiera de los cuatro candidatos tiene claro que el poder económico es fundamental para el crecimiento del país, atrae inversiones y genera riqueza. Si estos señores del dinero realizaron encuentros cerrados y con la característica de discrecionalidad,  lo que ocurrió entre cuatro paredes seguramente se lo llevarán a la tumba.

Los empresarios saben hacer negocios y este, es un juego de ajedrez, quien mueve la primera pieza no es garantía de ganar, mas sí de negociar.

MEADE EN SAN LUIS

Las porras se escuchaban por todos lados en el auditorio Miguel Barragán. ¡Pepe! ¡Pepe! El priismo en su máxima expresión, el calor que da la militancia, el candidato se vio arropado en la tierra de sus afectos familiares pero, ¿en lo político?

Recién bajando del avión, un reportero de un medio de comunicación potosino le hizo una pregunta incómoda respecto a las declaraciones de José Ramón Martel, en el sentido de que el gobernador Juan Manuel Carreras se había equivocado en la designación de candidatos, sobre todo al senado y diputaciones federales. Visiblemente molesto Meade le contestó que Martel respondiera esa pregunta. “Se me cae la cara de vergüenza al postular el PRI local a candidatos impresentables”. “¿El responsable de la pifia? Carreras, el jefe real del PRI” dijo Martel.

Tratándose del asesor más allegado al candidato, las palabras calaron hondo, a tal grado que a la visita de José Antonio no se le vio a Martel. Según circuló en rumores, el gobernador solicitó que no se presentara en el acto multitudinario. Así están las cosas, porque a cualquier lugar del país donde se presenta el “yo mero”, es el mismo reclamo, candidatos impuestos, sobre todo donde existe “jefecito político” estatal.

Nos saludamos pronto.

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