#4 TiemposColumna de NefroxDeportes

El orden de las cosas | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Testeando

 

Se acabó la temporada para el Atlético de San Luis. Desgraciadamente no se pudo lograr el milagro completo: los últimos 45 minutos del torneo se fueron en el partido de la fecha final, el marcador a favor no llegó.

Con la eliminación, es momento de comenzar a dar veredicto no solo a la temporada que terminó, sino también a este primer año de existencia de la nueva franquicia.

Durante dos torneos se tuvo al frente del equipo a tres entrenadores, y para ser justos, no sería prudente separar las etapas, esas ya las conocemos y sabemos sin duda cuál fue la peor y cuál la mejor. Para ser ecuánimes hablemos de la totalidad: contando solo la liga se jugaron 30 partidos, de los cuales se ganaron 11, se perdieron 11 y se empataron 9; con una efectividad del 46%, se anotaron 33 goles y se recibieron 37 dejando un horrible -4 en el balance.

En la cancha, el equipo no logró calificar a ninguna de las dos liguillas en la temporada completa, quedando por debajo de la puntuación necesaria para pelear por el título, pero cercano al grupo que sí jugó la postemporada.

Creo que desgraciadamente, en la cancha, el equipo no cumplió todas las expectativas. Por otro lado, el equipo también jugó un torneo de copa, en el cual pudo dar pelea en su grupo pero también quedó eliminado por criterios del torneo.

Ahora bien, ¿hay elementos suficientes para hablar de fracaso en este primer año de existencia? Primero salvemos lo deportivo: durante el año, tuvieron actividad dos técnicos nacionales y un extranjero, dando mejores resultados los mexicanos; ninguno logró conseguir objetivos marcados, pero al menos Sosa dejó en el equipo y afición un sentimiento de capacidad importante. Si comparamos el rendimiento del equipo en números, con el mejor equipo del año, las cosas se ponen interesante: resulta que el mejor equipo de la temporada 2017-2018 fue Mineros de Zacatecas, ganando 14 partidos, perdiendo 7 y empatando 9, obteniendo con ello un porcentaje del 57%, anotando 45 goles y recibiendo 31, en la misma cantidad de partidos (30) solo superan al Atlético por 10 puntos.

En lo extracancha, hay un montón de éxitos. Resaltemos primero los partidos internacionales que se jugaron en el Alfonso Lastras: se logró ser sede de un partido oficial de Selección Nacional, cosa que parecía imposible; se jugó un partido amistoso en contra de New York City de la MLS y se utilizó la cancha del estadio para el partido de leyendas internacionales, que aunque deslucido por algunos, brilló por otros.

El equipo reactivó no solo las gradas del Alfonso Lastras, sino que también rehabilitó la presa y conformó una pequeña pero interesante infraestructura de fuerzas básicas tan necesarias en nuestra ciudad. Se formó un equipo sin adeudos, con prestaciones de ley que casi ningún equipo ofrece, se estableció un vínculo cercano entre equipo y medios de comunicación, y se ha buscado la profesionalización de cada uno de los puestos del club. Parece que el proyecto tiene finanzas sanas y que bien manejado puede incluso llegar a ser rentable.

Para sacar un balance de resultados, quedarnos solo con lo que se hizo en la cancha es muy mezquino. Hablemos de totalidad: creo que a nadie se le prometió un ascenso el primer año, creo que nadie vendió humo sobre los alcances reales de este equipo, creo que se termina el año de aprendizaje que era adecuado para una institución de recién creación. Tomando en cuenta la cancha, lo extracancha y la infraestructura habilitada, puedo decir que fue un buen primer año.

Sin embargo esto es un buen comienzo pero no un brillante inicio, la afición no va a tolerar que se repitan errores que nos lleven a los peores lugares de una liga mediocre; esta afición quiere más resultados, y que ahora no sean solo fuera de la cancha, sino también dentro. En el orden de las cosas la vara quedó alta, tan alta que vamos a exigir un trabajo aún mejor en todos los rubros para este segundo año. Así que Atlético de San Luis: a limpiar la casa, a buscar las formas y a entregar mejores resultados en este tu segundo año.

También recomendamos: Las horas previas | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Nota Anterior

La mafia del poder y el altiplano | Colaboración de Miguel Ángel Paisano

Siguiente Nota

La verdad de las cosas | Columna de Óscar Esquivel