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Ocho milímetros de pasto natural | Columna de Jesús Alejandro Tello

Game, Set and Match

Hoy comienza el tercer torneo de Grand Slam de la temporada, Wimbledon, el cual puede considerarse como el más emblemático dentro del mundo del deporte blanco. Cumple 140 años desde la primera vez que se jugó, en 1877, y es el que tiene mayor arraigo en las tradiciones del tenis, por ejemplo, que la vestimenta para competir sea casi completamente de color blanco.

Hay otra peculiaridad en la historia reciente de Wimbledon: desde 2003 ha sido ganado por el llamado “Big Four” o “Los cuatro fantásticos” del tenis. Este es conformado por Su Majestad Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray. Y es muy probable que la edición de este año sea conquistada por alguno de estos.

Roger Federer viene de un descanso que decidió tomar durante los torneos de tierra batida, con la intención de llegar en plenas condiciones físicas y mentales a Wimbledon. Su ausencia en Roland Garros significó no participar por primera vez en un torneo de Grand Slam desde que jugó el primero, pero creo que puede redituarle en su rendimiento para Wimbledon (su torneo favorito) tomando en cuenta que es un veterano de 35 años de edad.

Andy Murray, el de casa y número uno del ranking, intentará ganar nuevamente el título luego obtenerlo en la edición del 2016. Si bien tuvo algunas molestias en la espalda durante las semanas recientes, su condición de local puede ser de gran ayuda para superar a sus rivales y poder hacerse del trofeo.

Rafael Nadal viene con la motivación a tope luego de ganar su décimo Roland Garros, y además busca volver a ser el número uno del mundo, algo que será complicado ya que para conseguirlo tendrá que ganar el torneo y esperar que otros jugadores, como Murray o Djokovic, no lleguen más allá de semifinales. Sin embargo, Rafa se ha caracterizado por dejar el corazón en la cancha y conseguir grandes cosas, por lo que es latente su éxito en la Catedral del tenis.

Por su parte, Djokovic ganó uno de los torneos preparatorios para Wimbledon, el Torneo de Eastbourne, que le da cierta confianza luego de que no ha sido un año tan laureado para él. A penas lleva dos títulos en esta temporada, y el primero fue hace seis meses en Doha. Además, también tiene posibilidades de acceder al número el ranking mundial en caso de hacerse del título.

Ninguno de los cuatro tiene fácil el camino para hacerse del título, porque además hay que tomar en cuenta a otros jugadores que también tiene la calidad y capacidad para lograr cosas importantes, entre ellas eliminar a alguno del “Big Four”. El suizo Stanislas Wawrinka fue finalista en Roland Garros, además de estar dentro de las primeras cinco posiciones del ranking, lo cual lo hace un serio candidato a llevarse el título. Así también otros que además tienen la juventud como aliada, por ejemplo Milos Raonic, Kei Nishikori, Grigor Dimitrov, Marin Čilić, o Dominic Thiem.

Habrá que esperar dos semanas y muchos buenos partidos de tenis para saber si este año se reafirma la tradición reciente de que gane alguno del “Big Four” o que se rompa esta racha y dé paso a una nueva época en la Catedral del Tenis.

Tiebreak 

Tal parece que el drama alrededor del regreso de Maria Sharapova a las canchas se ha evaporado. Luego de las críticas que recibió por parte de sus colegas, sobre las invitaciones para disputar algunos torneos y la posterior negativa del director de Roland Garros para ponerla en el cuadro sin tener la clasificación necesaria, Sharapova había decidido jugar la ronda clasificatoria hacia Wimbledon, y acceder de manera deportiva. Pero una lesión que tuvo en Roma la dejó varada, por lo que no pudo jugar la qualy y por lo tanto se perderá de participar en Wimbledon.

Ya veremos qué le depara su preparación rumbo al Abierto de Estados Unidos, último torneo de Grand Slam a realizarse en agosto próximo.

Nos leemos pronto.

@alejandrotello

 

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