#4 TiemposDesde mi clóset

No Arzobispo, no | Columna de Paúl Ibarra

Desde mi clóset

Esta semana la organización en la que trabajo presentó una iniciativa para reconocer en el Código Familiar el matrimonio entre parejas del mismo sexo. Esta es la quinta iniciativa en la materia que se presenta en los últimos ocho años. El resultado en las ocasiones anteriores es historia, se desecha por improcedente de acuerdo al Pleno de la Asamblea Local Legislativa.

Esta ocasión la intención es generar un proceso de incidencia política tal, que conlleve un cambio legislativo. Es necesario que las legisladoras y legisladores potosinas entiendan que su obligación constitucional es proteger a las personas en la mayor medida. Integrar los principios de igualdad y no discriminación además es un eje transversal a la hora de legislar. Tampoco es así de fácil como que el Congreso puede decidir a través de sus creencias el ejercicio de un derecho humano.

Al respecto, existen voces que se oponen de forma radical a modificar la fracción normativa que define al matrimonio en la ley familiar local. Una de las voces más duras ha sido la de la iglesia católica. Su discurso tiene tintes de odio introyectados que buscan de manera tendenciosa manipular a la opinión pública.

Es falso el argumento del representante eclesiástico potosino al asegurar que se transgrede la institución religiosa del matrimonio. Ninguna pareja homosexual está pensando en casarse en la Catedral. Se pide que la figura civil del matrimonio esté garantizada para cualquier persona sin importar su orientación sexual.

Por otro lado, la adopción de familias homoparentales es un tema rebasado en países de primer mundo, hoy sabemos que no existe ninguna diferencia real en la educación de una niña o niño al momento de que un matrimonio del mismo sexo decide ejercer la maternidad o paternidad. La ignorancia de la institución religiosa potosina se traduce en la construcción de acciones violentas que vulneran la dignidad de las personas LGBT.

No Arzobispo, nadie se mete con sus figuras ecuménicas, nadie transgrede ninguna institución natural en la que cree. Usted con su postura antiderechos está provocando un contexto agravado de discriminación, segrega y categoriza a las personas, eso se llama intolerancia.

Por último, es importante resaltar que las condiciones actuales están dadas para que sea inminente una reforma familiar. Legisladores y legisladoras, recuerden que su ideología personal se queda en casa, cuando tomas decisiones públicas tienen que tomar en cuenta los principios constitucionales que involucran una interpretación conforme, control convencional y protección de la persona de manera integral.

@paulibarra06 

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