#4 TiemposDesde mi clóset

No, AMLO no | Columna de Paúl Ibarra Collazo

Desde mi clóset

 

Esta semana estuve publicando diversos estados en Facebook referentes a mi postura sobre el candidato del Frente Juntos Haremos Historia. Y es que desde el nombre no me convence. En primera instancia es sexista, solo habla de ellos, de los hombres, aún y cuando existe un manual para el uso no sexista del lenguaje, publicado por el Instituto Nacional de las Mujeres que establece pautas sobre cómo utilizar el español de una manera incluyente, siguiendo las reglas gramaticales básicas. Yo no me voy con el cuento de que el “juntos” incluye a hombres y mujeres, eso es sexista por donde lo quiera ver estimada persona lectora.

Vivimos en un contexto agravado de violencia hacia las mujeres, que requeriría la activación de una alerta de género en todo el territorio mexicano, por lo que el discurso es importante. Que las personas que en este momento buscan acceder a un cargo de elección popular conozcan al pie de la letra los principios constitucionales, las leyes que de esta derivan, así como las instituciones que regular su praxis. El cuento chino de que vamos a cambiar con honestidad es más falso que mi heterosexualidad en el periodo de bachiller. Abro un paréntesis para mencionar que no entiendo la razón por la que el EZLN quiere entrarle a la “fiesta de los ricos”, por la vía institucional, si deseas cambiar el sistema armas una revolución, no te vas ni de independiente ni a ocupar un cargo público.

Andrés Manuel, el aparente líder mesiánico de este movimiento, pretende vender una imagen que para quienes vivimos el 2012 y 2006, es un chiste viejo. La culpa de todo la tiene el PRI, él es una pobre víctima del sistema que ha dedicado su vida en hacer el bien sin mirar a quién. Cosa más lejana de la realidad. Este pseudocaudillo posrevolucionario con aires de Che Guevara wannabe, ya fue gobierno en la Ciudad de México, y al menos, desde mi experiencia, tampoco es que haya sido el mejor gobernante de la historia del entonces Distrito Federal.

En el tema que me compete, los derechos de las personas de la diversidad sexual, lo cierto es que fue quien puso el freno de mano a las intenciones de la entonces presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Enoé Uranga, por aprobar una reforma que permitiera, a principios de este siglo tener reconocimiento jurídico de las parejas del mismo sexo. Fue hasta casi diez años después, en la era de Ebrard, que se ganó esa lucha, ya sin López Obrador al frente. Por tanto, no es ferviente promotor de los derechos humanos de todas las personas, es un demagogo, con labia, pero nada más.

Yo no votaré por Andrés Manuel por sexista, machista, misógino y homofóbico. Y no, el que no vote por él, no implica que esté con el PRI, o algún otro partido, es por el hecho de que ese individuo, el Peje, es un remedo de caudillo que México no necesita.

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