#4 TiemposColumna de Adrián IbellesDeportes

Nada que perder | Columna de Adrián Ibelles

Playbook

La entrevista dice todo lo que necesitamos saber sobre la caída de un QB que dejó marca en los Giants. Eli habla, Eli explica, Eli aguanta las lágrimas. No será más el titular luego de 13 años, de 210 partidos. El dos veces (maldita sea) ganador del Vince Lombardi, cederá su lugar a Geno Smith, otrora pasador de los Jets, con la intención de enmendar aunque sea un poco la marca de dos ganados y diez perdidos de esta temporada.

Manning además desbloqueó la mayor cantidad de derrotas con un equipo, luego de ser vencido en 100 ocasiones en la NFL.

Es notable que Eli Manning ha perdido el toque y el liderazgo, aspectos de valor irreductible para cualquier mariscal de campo. No solo se trata de llevar a tu equipo adelante en el yardaje y en el marcador; se requiere de impulsos constantes a la moral en la derrota, humildad para aceptar que los errores son apenas el inicio de un buen camino, y claro, la certeza de que el trabajo puede hacerse.

 

El Manning chico podría regresar pero solo para cubrir un puesto que le quede grande también a Smith, y con la sombra del Draft cerniéndose sobre él. Los Giants ya no tienen nada que perder, excepto quizás el orgullo. Y eso es lo que el verdugo de los Pats se tragó en su declaración, mientras aceptaba ceder su lugar a otro, con tal de que la nave siga a flote. Habremos de reconocer eso en él, el sacrificio de un veterano ya gastado.

San Francisco ha perdido toda posibilidad de llegar a postemporada, y tras adquirir a una promesa como Jimmy Garoppolo, terminarán la presente temporada con el único objetivo de no ser el hazmerreir de la NFL. Algunos nos sorprendemos al ver una dinastía como esta, sumergida en el fango junto a los Browns. Es un poco tarde para rescatar algo, aunque podría ser el inicio de una prueba más grande para Jimmy y sus 49ers. El excompañero de Brady lanzó este domingo su primer pase de anotación con San Francisco, que de poco sirvió ante la eficiente escuadra de Seattle.

Ahora, de funcionar Garoppolo en el emparrillado, los 49ers tendrán que trabajar en su juego terrestre, y en su defensiva para el otro año, con miras a defender el honor que se ha visto manchado desde aquella derrota en el Super Bowl XLVII ante Baltimore.

Finalmente están los Browns, que defienden su racha de partidos perdidos y que pese al esfuerzo de su QB novato, DeShone Kaizer, no parecen tener muchas esperanzas al tener pendientes sus encuentros con Chargers, Packers, Ravens, Bears (que en el papel son el rival más débil) y Steelers.

El equipo que dirige Hue Jackson sigue sin funcionar, aunque lo cierto es que tras lo hecho por Lions, Jaguars o Minnesota, aún puede pensarse en la suerte y en superar esta pésima racha que se extiende desde 1994, cuando llegaron a lucir un récord de 11 ganados y 4 perdidos, cuando eran dirigidos por Bill Belichick.

Sigan en sintonía.

@Adrian_Ibelles 

También recomendamos: La contradicción de Goodwin | Columna de Adrián Ibelles

 

Nota Anterior

La nota de George Harrison | Columna de Carlos López Medrano

Siguiente Nota

Hombres armados asaltan negocio en Villa de Pozos; maniataron a los empleados