Nada más son 39…¡Qué alivio! Columna de Jorge Saldaña

00:24 13-Octubre-2016
Nada más son 39…¡Qué alivio! Columna de Jorge Saldaña

TERCERA LLAMADA.

Uff, respiremos confiados: No son 45 mujeres las desaparecidas en lo que lleva la administración de Juan Manuel Carreras, solo son 39 personas entre hombres y mujeres… qué alivio, qué revelador y qué balsámico dato para todos los potosinos.

 

Las 45 que los “Trolls del mail” anunciaron fue un exceso de monstruos con computadora que, a falta de algo mejor que hacer, publicaron utilizando esas extrañas habilidades de saber leer y saber contar lo que la propia página de la Procuraduría expone pero que, ahora se sabe, no actualiza.

 

Apurados por la presunta e irresponsable “psicosis” que los enemigos de la administración orquestaron, el Procurador de Justicia, el recién aparecido Secretario de Seguridad y la confiabilidad prestada del comandante de la XII Zona Militar, salieron corriendo a decir que son más las personas que encuentran que las que están desaparecidas, como si el asunto de fondo fuera meramente algebráico.

 

Seguro pensarán nuestras autoridades que las familias, los empresarios, los estudiantes, los trabajadores, los jóvenes y en general toda la sociedad, se sentirán mucho más tranquilos y seguros al saber que en lugar de un desaparecido por semana, en San Luis se desvanece una vida cada quince días.

 

Y es que de acuerdo con el vetusto razonamiento de la autoridad, a los irresponsables potosinos que de pronto desaparecen, restan dos opciones: 1) Si se es mujer, la desaparición responde a asuntos hormonales propios del género, al enamoramiento ciego, a la búsqueda del amor verdadero o a la derrota ante su realidad familiar. 2) si el desaparecido es varón, entonces las líneas de investigación apuntan a vínculos con la delincuencia. No hay más.

 

No se le ocurra pues desaparecer, Culto Público, porque en el peor de los escenarios usted será encontrado muerto y en automático desprestigiado, si es mujer por “güila”, si es hombre por “narco”. Ese estigma usted lo llevará a la tumba y lo heredará por siempre a sus familiares.

 

Hace falta ser muy limitado para hacer lo que el equipo del gobernador Carreras hizo en la última semana, por un lado culpar a los medios de “crear” una situación de alerta cuando en la realidad es que la vida cotidiana es alarmante y los hechos desmienten a los boletines.

 

Sugerir que todas las mujeres se van y que todos los hombres son narcos antes de que siquiera inicien las averiguaciones correspondientes.

 

Quejarse de un sistema de alerta de pesquisas que no actualizan, hacerlo público para contar con la ayuda de la gente y de los medios, y luego acusar a los voluntarios de terroristas de las redes para intentar matizar la realidad.

 

Toco madera, pero ¿qué van a decir cuando una de las desaparecidas sea una periodista, o una extranjera de las miles que ya viven en el Estado, producto de la llegada de nuevas inversiones?

 

¿Por qué el doble discurso de la modorra y el cinismo de reconocer demoras cuando conviene, y descalificar publicaciones cuando los exhiben?

 

Intentar la descalificación a través de columnas aliadas como respuesta del Gobierno por un tema evidentemente importante y preocupante para los potosinos en la agenda mediática es una práctica de muy pocos alcances por una razón muy simple: La sociedad participa, vive y sufre lo que los medios únicamente nos dedicamos a difundir, es decir, se informa sobre hechos que ocurren, no se crean por inspiración divina y la gente lo respalda y lo sabe distinguir.

 

Decepciona la respuesta del Ejecutivo y debe decepcionarle la respuesta de su gabinete ante un tema de contingencia. Se fijan en el dedo que muestra el bosque. A los potosinos poco les interesa una imprecisión en cifras, a los potosinos interesa poder llegar a casa y contar a todos sus integrantes reunidos, esa debería ser la cifra importante.

 

Dos horas de pánico para la preparación de una rueda de prensa de 15 minutos y sin preguntas, muestra incapacidad, torpeza y descuido para un gabinete de seguridad que debe salir como bombero a intentar explicar y eso de manera escueta, formas y no fondos.

 

La pregunta es ¿qué está pasando y por qué ocurren estas desapariciones con tanta frecuencia?, y no pensar que la diferencia entre 39 y 45 desaparecidos nos devuelve la esperanza, las calles y la confianza.

 

¿Qué está haciendo el Consejo Ciudadano de Procuración de Justicia con sus más de 300 elegidos al principio de este gobierno? ¿Cuándo fue la última vez que sesionaron? ¿También estarán desaparecidos?

 

Las desapariciones tienen nombre y apellido, tienen fecha, rostro e historia. No son ganas de evidenciar su impericia o de generar pánico por deporte. Si así lo leen los que nos gobiernan, entonces han encontrado una veta de oro de los tontos, porque en adelante cualquier tema que les incomode podrán minimizarlo como un asunto de “psicosis mediática premeditada” mientras que las vidas de hombres y mujeres potosinas son arrebatadas o simplemente borradas del mapa.

 

Con el retraso de dos semanas, la autoridad presentó resultados sobre detenciones de a quienes le atribuyen la ola de violencia, pero lo ejecutaron en un momento en el que más parece una urgencia por presentar chivos expiatorios que revelar las acciones que la Ley les obliga a realizar a favor de la seguridad y tranquilidad de todos.

 

Que digan que las desaparecidas son pocas es un acto irresponsable, porque una sola sería suficiente para no estar tranquilos, a ellos 20 mujeres y 19 hombres que no han regresado a su hogar, les parece una cifra aceptable. Ojalá pregunten a esas 39 familias si coinciden con su forma de pensar.

 

No permita el destino que una desaparecida pronto sea una hija de un funcionario, de un político, de un empresario millonario, porque todas las fuerzas e inteligencia del Estado se desbordarían en el caso, entre tanto, hasta los expedientes de los “mortales” de los que no se explica su paradero, correrá con la misma suerte: se pulverizará su expediente hasta alcanzar el olvido.

 

Preferir la muerte.

Lanzarse de espaldas desde un puente esperando que la muerte te atrape, tiene mucho sentido en San Luis Potosí. El huir de la tortura, la violación y el sufrimiento hacen que dejarse caer se convierta en una metáfora de encontrar un fondo más profundo pero menos doloroso. La historia de Cintya González no ha terminado, hay más de un video, hay un reporte de la necropsia y hay un sin fin de cabos sueltos que sugieren, al momento solo como conjeturas, que la muerte de la joven de 15 años no se trató de un lamentable accidente, sino de una decisión consciente por huir de un tormento inflingido por chacales (con perdón de los canes depredadores y carnívoros). Seguiremos informando.

 

BEMOLES.

 

Hará bien el Ayuntamiento capitalino en intentar rescatar el Programa Puro Potosino iniciado y llevado al éxito en la administración de Octavio Pedroza, que olvidado y desaprovechado con Victoria Labastida y Mario García, hoy ya ni se parece ni en cantidad de beneficiarios ni en alcance del mismo, no obstante hace falta mucho más que buenas intenciones y declaraciones para que este programa encuentre nuevamente su camino, los micro, pequeños y medianos empresarios de la localidad lo merecen.

Por: Jorge Saldaña

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