Ciudad

Mundial de futbol, torneo que endeuda a países organizadores: UASLP

A pesar de que se invirtieron millones en la realización de la justa mundialista, esta ha endeudado a los países sede

Por: Redacción

El 14 de junio en Moscú se inauguró la Copa del Mundo, renovando las esperanzas de muchas selecciones de futbol por conquistar el certamen, sin embargo, esta es un justa deportiva que aunque implica la inversión de muchos millones poco hace por mantener la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente, mencionó el estudiante de la Facultad de Ciencias de la Comunicación José Luis Lehura, colaborador de la Agenda Ambiental de la UASLP.

Explicó que a pesar de que muchos recintos han sido construidos de manera portentosa, estos serán modificados al concluir el torneo, lo cual hacer poco entendible el gasto en recursos.  

En el caso de Rusia 2018, se han invertido 11 mil 800 millones de dólares, aunque en algunos inmuebles se reducirá la capacidad, y otros podrían inclusive quedar en desuso.

José Luis Lehura apuntó que el estadio más importante, el Estadio Olímpico de Luzhnikí en Moscú, fue construido en la década de 1950 pero tuvo una remodelación para el Mundial, cuyo costo por las mejoras fue de 410 millones de dólares.

Está también el Estadio de San Petersburgo, que tuvo un costo de 735 millones de dólares, convirtiéndolo en el más caro de la justa veraniega. Este recinto estuvo envuelto en polémica porque su construcción comenzó desde 2007, sufrió severas demoras y los elevados costos marcaron el arranque de un proyecto que se volvió notorio por emplear a jornaleros norcoreanos, teniendo al menos ocho muertos en el inmueble y 17 en los diversos sitios de construcción de instalaciones para la Copa del Mundo.

El estudiante señaló que muchos de los inmuebles que se construyeron, después de terminar el Mundial volverán a sufrir transformaciones con el fin de reducir su capacidad. El más claro ejemplo es el Estadio de Kaliningrado que ni siquiera cuenta con un equipo profesional de Primera División.

Finalmente, explicó que como antecedentes, Sudáfrica y Brasil (sedes del torneo en 2010 y 2014 respectivamente) aún pagan por la deuda que dejó la organización y de la que FIFA no se hizo responsable. Estadios de fútbol millonarios que un día fueron la cumbre de uno de los eventos deportivos más importantes de la historia, han quedado completamente desérticos o con usos tan dispares.

Recomendamos leer también:

La miel y la hiel en Rusia 2018

Nota Anterior

Proyectan 2 ferias del empleo en SLP en julio; ¿cuándo y dónde?

Siguiente Nota

Paramilitares irrumpen en basílica de Nicaragua y agreden a obispos