Ellas tienen la palabraNoticias en FA

Entre mujeres ¿Nos apoyamos o nos destruimos? | Opinión de Marcela del Muro

A partir de hoy, La Orquesta estrena esta nueva sección “Ellas tienen la palabra”. En la que esperamos recoger las opiniones de mujeres, sin importar sus oficios o profesiones, origine o afiliaciones. El único objetivo es brindar un foro que dé resonancia a sus opiones.

Ellas tienen la palabra

Me causa terror el incremento de feminicidios en el estado, pero es aún más incómodo el hecho de que nosotras, mujeres, tratemos de disminuirlo o incluso justificarlo.

Hace poco leí un comentario de nuestro procurador de justicia, Federico Garza, diciendo que no todos los crímenes contra mujeres pueden ser considerados feminicidios, pues muchos asesinatos son provocados por la conducta de las propias mujeres. Estoy de acuerdo en que no todos los asesinatos contra mujeres llegan a ser catalogados como feminicidios, pero me quedan varias preguntas que me provocan mucha indignación al momento de resolverlas en mi mente: ¿Qué comportamiento tuvieron estas mujeres que derivará en un asesinato? ¿Por qué si existe agresión sexual el caso no es feminicidio? Y por último, ¿cómo se sienten las mujeres ante esta declaración que hizo el representante de procurar justicia en nuestro estado?

He sido catalogada de moral distraída, junkie, hippie, rebelde e incitadora, aun cuando muchos de los juicios fueron falsos; de igual forma he juzgado a otras mujeres como tal, sin tener la menor idea de la veracidad de mis motivos. Ante esta premisa yo puedo ser esa mujer que con mis “conductas” motivó a que se cometiera cualquier clase de delito y ser justificado por cualquiera de los juicios antes mencionados sean reales o no.

Esto me causa más inquietud y provocó que cuestionara a mis amigas, familiares, conocidas y personas que encontraba en mi día a día, todas mujeres. Traté de ser muy consciente y respetuosa sobre la opinión de cada persona, no puedo ir por la vida ofendiendo por no opinar igual que yo. Fue interesante escuchar los puntos de vista tan variados que tenemos sobre un tema en concreto.

Foto: Don Carl STEFFEN/Gamma-Rapho via Getty Images

¿Mis conclusiones? A decir verdad me siento abrumada con las respuestas. Concordamos: no nos sentimos cómodas con el comentario del procurador pero incongruentemente la mayoría piensa que las vestimentas provocativas, la forma de llevar la vida sexual, el llevar su vida fuera de la “moral” establecida, “exponerse” en salidas nocturnas o hasta el simple hecho de salir solas sin informar a alguien, es visto como un comportamiento que puede llegar a incitar el instinto carnal (animal, depravado y poco racional a mi manera de verlo) de un hombre. Escuché frases tan hirientes como “si se visten así, ¿cómo quieren que las respeten?”, o “si andan drogandose, alcoholizadas o con muchos hombres, ¿cómo no quieren que las maten?”.

Conforme gano edad mi visión es más tolerante, pero sinceramente no he podido relajarme en este tema más por el incremento en la ola delictiva en general y en los delitos de género.

Me parece agotador discutir mis ideas, pues regularmente son vistas como demasiado radicales, más cuando muchas de las cuestiones “normales” para nuestra sociedad a mí me resultan retrógradas y machistas; pero en estos momentos me siento tan frustrada aceptando que aún estamos en pañales en cuestiones básicas de derechos humanos y empatía entre mujeres.

No soy nadie para imponer un cambio radical en el pensamiento de la sociedad potosina, ni juzgar ninguna de sus tradiciones morales y religiosas; pero soy mujer y quiero seguridad y respeto, apoyar a las mujeres independientemente de nuestras diferencias en estilo de vida, creencia, vestimenta, preferencia y desenvolvimiento sexual.

Mi pregunta ahora es, ¿cómo pedimos respeto, protección y ser tratadas como seres humanos, si nosotras somos las más duras en el momento de juzgar a otra mujer?

Es momento de unirnos y dejar de pensar que nosotras somos las que provocamos ser maltratadas y ultrajadas; quiero sentirme protegida y apoyada por esa red de mujeres que nos hace ser fuertes, libres e independientes de nuestros actos y forma de pensar; quiero ser vista como un ser humano y tratada como tal.

No justifiquemos las actitudes de otras mujeres y de nosotras mismas como provocación de los hechos violentos que invaden nuestra sociedad.

Apoyémonos, dejemos de destruirnos, empecemos a sentir empatía y unión por esta lucha que nos hace conscientes de la fuerza que tenemos independientemente de nuestras diferencias. ¡Sororidad!

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