#4 TiemposDesde mi clóset

Menos mística más estadística | Columna de Paul Ibarra

Desde mi clóset

 


Hace unos días inició un nuevo ciclo democrático. El poder legislativo modificó sus rostros y sus curules se encuentran perplejos. Luego de un sinfín de exabruptos que colocaron en la mirilla a la pasada asamblea, algo debe haber aprendido el parlamento.

La máxima tribuna democrática de San Luis Potosí se encuentra vapuleada, y es menester de quienes ahora están a cargo, remendar, en primera instancia las hendiduras adquiridas. En materia de derechos humanos, existe un rezago generalizado, los llamados grupos en situación de vulnerabilidad fueron los mayormente afectados luego de tres años de opacidad y omisiones.

En primera instancia, resulta fundamental generar condiciones favorables para el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres, para que de esta manera accedan a una vida libre de violencia. Regular la interrupción legal del embarazo debería ser una prioridad, toda vez que en la actualidad los datos arrojan cifras que francamente avizoran un panorama poco alentador para las mujeres adolescentes y jóvenes. Esto debido a la displicencia con la que las autoridades han tomado este tema. No es posible que una mujer continué criminalizada por decidir sobre su cuerpo y la disposición para elegir continuar o no con un embarazo.

Por otro lado, el reconocimiento jurídico de las familias homoparentales por parte de la autoridad legislativa estatal, mantiene a San Luis Potosí como uno de los estados de esta República que están en rebeldía frente al mandato constitucional que prohíbe la discriminación. Es por ello que, diputadas y diputados de la actual asamblea, requieren de dictaminar las iniciativas pendientes que proyectan modificar la fracción normativa que define el matrimonio, el concubinato y la filiación parental. Lo cual se apega estrictamente a las disposiciones jurisprudenciales del máximo tribunal federal constitucional en el estado, quien ha declarado en reiteradas ocasiones, la inconstitucionalidad de los artículos 15, 105 y 133 del Código Familiar potosino.

Además de estos, existen temas que hay que colocar en el debate público, como la rectificación de datos de identidad de las personas trans, la despenalización del uso recreativo de la marihuana, la eutanasia, la armonización de la ley para prevenir y erradicar la discriminación en el estado, entre muchos pendientes que, la anterior legislatura omitió por andar bailando con burros, mentando madres, y embolsándose cacahuates y nueces de macadamia.

Las expectativas hacia este Congreso son grandes, pueden llevar a todos los chamanes, brujos, pastores, sacerdotes, ministros o vaya usted a saber que, sin embargo, ninguno de estos personajes les salvará del juicio popular, de la rendición de cuentas y la transparencia que debe primar en este nuevo ciclo. Les deseo el mejor de los éxitos.

 

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