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Memes & Mames (De cómo subirse al tren sin ser arrollado) | Columna de Daniel Tristán  

LaguNotas Mentales

 

Vivimos en tiempos turbulentos de inmediatez. Diariamente sufrimos un bombardeo constante de todo tipo de información, alguna útil y otra totalmente innecesaria y desechable. Montones de publicidad, bandas lanzando miles de nuevos álbumes, las noticias que viajan por los medios a la velocidad de la luz. Toneladas de información que dan combustible de sobra a la maquinaria del ya conocido “Tren del Mame”.

Ante tal saturación de datos, imágenes y comentarios, he de confesar que en algún momento terminé odiando las redes sociales y a la gente que en ellas compartía santo y seña de sus vidas. Por algunas temporadas di de baja mis perfiles pensando que era la solución ante la brutalidad del mame. Más tarde entendí que el problema no radica en las redes sociales como tal, sino en el uso que les damos a las mismas.

Es responsabilidad nuestra saber elegir a quién seguimos en nuestras redes y con quién ponemos un límite. Algunas redes como Twitter e Instagram dan facilidad al usuario en cuestión de ser selectivo con los seguidores sin que arda Troya. Otras redes, como Facebook, han desvirtuado totalmente el concepto de “amistad”. Se convierte en cosa seria eliminar a alguien de tu lista de “amigos” de Facebook, lo cual obliga en cierta forma a continuar expuestos a los mames de gente indeseable.

El mame puede ser un sitio de sana convivencia si ponemos especial cuidado en ciertos aspectos. Es por eso que decidí compartir esta lista de 6 puntos que tal vez le sean de utilidad para poder subirse o esquivar el “Tren del Mame” y conservar intacta su integridad y salud mental.

1. Uso responsable de los hashtags.

No importa si es de las personas que disfrutan atascar sus publicaciones de hashtags, siempre y cuando estos sean los adecuados. Si sube una foto de sus vacaciones de verano en Cancún con sus amigas algunos hashtags adecuados podrían ser #playa #vacaciones #verano #cancún.
Ejemplos de hashtags irrelevantes y estúpidos son jaladas como #amiguis #estamosbienloquitas #juntashastaviejitas #valenmil.
Recuerde que los hashtags sirven para organizar información. Si usted los usa responsablemente al hacer una búsqueda con el hashtag #playa obtendrá, en efecto, resultados de contenidos con material sobre la playa.


2. Administre sus publicaciones de ocio.

Si es de los que gusta de compartir en redes las acciones que realiza cada minuto de su vida no se preocupe. Solamente hay que tomar algo en cuenta, las publicaciones deben hacerse en momentos de ocio, o de reposo. Ejemplo: Si sube una foto aburrido haciendo fila en el banco está bien, el ocio es cabrón y es válido hacérselo saber a sus seguidores. Pero jamás, bajo ninguna circunstancia, suba contenidos mientras realiza la acción. En este caso, subir una selfie o un video de usted mientras realiza la transacción bancaria lo haría ver insoportablemente ridículo.

3. Use sus redes para el mame adecuado.

Como todo en la vida hay ciertas normas en el mundo de las redes sociales. Jamás se atreva a abrir una cuenta de Instagram para subir memes, esos van en Facebook, al igual que todos los videos de linchamientos, perritos maltratados e invitaciones a marchas contra sus inconformidades. Tampoco cometa la barbaridad de “espejear” sus redes (linkear Twitter, Instagram, Snapchat y Facebook y subir el mismo contenido en todos pinches lados). También está estrictamente prohibido que sus redes contengan el mote “Fulanito Oficial” o abrir una fan page si no es un personaje mediático o líder de opinión. Evítese rechiflas cibernéticas.

4. Una cosa es compartir y otra robar.

Sin duda una de las herramientas que incrementa el poder del “Tren del Mame” es volver viral un contenido, para lo cual es necesario compartirlo con sus seguidores. Pero ojo, una cosa es compartir y otra hurtar. Si vió una frase ingeniosa en algún meme, tómese la molestia de compartir el meme original, no tome la frase para ponerla en su estado de Facebook como si fuera de su autoría.

5. No es obligación atender todos los mames.

Tenga precaución, si ya decidió subirse al “Tren del Mame” al menos hágalo en temas de los cuales tenga conocimiento pleno. Rebajarse a opinar de temas ajenos a usted por ganar unos cuantos likes lo convierte en blanco fácil de haters y trolls por andar mamando por mamar. Manténgase a salvo opinando solamente de lo que sabe.

6. No se aferre, el mame y el meme caducan.

Los memes y el mame expiran más rápido de lo que imaginamos. Hay que entender que al buen meme se le debe dejar ser, dejarlo respirar y de la misma forma dejarlo descansar cuando ya caducó. No se empeñe en mantener vigente un mame que claramente ya es cosa del pasado. Si es usted de los que sigue compartiendo memes de banderitas lo invito a hacer una introspección a fondo, tal vez tenga asuntos del pasado que necesita resolver. Hay que aprender a dejar ir. Por fortuna el mame es generoso y diariamente nos brinda material nuevo.

Es de esta manera como podemos sumergirnos en el escabroso y complejo mundo del mame. Hay que mantenerse truchas y, sobre todo, ser meticulosos al momento de dar click en “compartir”. Mi querido lector, el error no radica en el mame, es lo que se mama, y sobre todo CÓMO se mama. Espero que estos consejos le sirvan para un viaje más placentero en su próxima aventura en “El Tren”.

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