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Yo mejor le voy “al Tigre” | Columna de Ana Rodríguez

La fuera de lugar

Annia es una pequeña niña de tan sólo seis años, apenas llegó a primero de primaria, adora jugar a las muñecas, es princesa y juega al fútbol. Es la más pequeña de la familia, una familia que aunque llena de amor se ve dividida cada que en México se juega “Clásico”.

Con un papá “chiva” y una mamá “águila”, en casa de Annia las cosas son serias cuando se trata de fútbol, con sus hermanos ya decididos y siendo la más pequeña de la familia, era momento de elegir bando.

Ella no sabe que el “Clásico nacional”, nació a finales de los años 50´s. No sabe que el Guadalajara y el América se enfrentarían en el Clásico número 150 en fase regular de la Liga Mx. Tampoco sabe que al encuentro llega un equipo como líder general y el otro a un lugar del sotanero.

Este último enfrentamiento dejó claro que nada de eso importa, que el Clásico no lo juega la historia, ni las estadísticas ni la posición en la tabla… en un buen partido, principalmente en el primer tiempo, ambos equipos demostraron que el Clásico se juega en la cancha, en los 90 minutos o más del enfrentamiento y se juega a morir (figurativamente), a ganar o ganar, a pesar de los “clásicos” empates. Chivas abrió el marcador y el América igualó, tras controversias arbitrales el marcador se quedó en un 1-1. El líder no pudo con el penúltimo de la tabla, jugaron al tú por tu, sudaron las camisetas y demostraron el compromiso con ellas.  

Eso sí lo sabe Annia, sabe que o eres Chiva o eres Águila, sabe que no solo ganas el Clásico, sino que al ganarlo derrotas al archirrival. Sabe que después del partido la mitad de su familia será muy feliz y la otra no tanto. Así es como los aficionados del América y el Guadalajara aprender que el Clásico no es un partido más, aprenden cómo se vive, cómo se gana y cómo se ha de perder.

Así lo ha aprendido, lo sabe y lo entiende, tanto que apenas el año pasado, que aún no decidía si iba a ser Águila o Chiva, ante la pregunta, la más pequeña de la familia respondió: “no lo sé, es muy difícil elegir, no puedo escoger, yo por eso mejor le voy al Tigre”.   

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