#4 TiemposDesde mi clóset

Matrimonio Igualitario, ¡ya! | Columna de Paul Ibarra Collazo

Desde mi closet

 

Esta semana, luego de un fallo de la SCJN, al parecer el proyecto para adecuar la legislación en el estado de Nuevo León, permitirá que las parejas del mismo sexo puedan casarse sin necesidad de ampararse.

En este mismo sentido, hace unas semanas, en Zacatecas, el alcalde de esa demarcación a través de un decreto administrativo hace un control constitucional y permite a las parejas homosexuales casarse.

En el caso de San Luis Potosí, el tema sigue atorado por culpa del PAN. La instrucción es prolongar y prolongar el proceso, siguen apostando a las bases conservadoras que no se han dado cuenta que midieron hacia el PES y agrupaciones políticas evangélicas emergentes.

Incluso a pesar de que existan centenares de pronunciamientos federales alusivos a la inconstitucionalidad del Código Familiar potosino.

En este sentido, es necesario enfatizar sobre la importancia de la armonización en esta materia. Es una simple cuestión de acatar un criterio jurisprudencial, nada del otro mundo.

Incluso el costo político que antes se argumentaba se ha diluido. La ciudadanía está preocupada por temas de suma importancia para la subsistencia como la seguridad, que la posibilidad del matrimonio entre homosexuales y lesbianas ya está rebasado.

Bueno, incluso el beso Aristemo revivió el rating de Televisa. Sí, una pareja gay volvió a unir a las familias mexicanas un domingo por la noche para ver el ya esperado beso de dos hombres en la telenovela de Juan Osorio.

Cecilia Romero Castillo, una de las figuras más influyentes al interior del PAN a nivel nacional, incluso ha pensado en expulsar a quien ose al interior del albiceleste en poner el tema en la agenda. De seguro fue quien le dio un pellizco a Rubén Guajardo y le dijo que se aplacara o lo mandaba a la hoguera de las buenas costumbres.

Este tema ha sido tan expuesto en la opinión pública, que incluso para propios y extraños es un asunto rebasado. Cada fin de semana parejas homosexuales se casan. Cada semana se promueve por lo menos un amparo. El estado gasta recursos humanos y financieros en atacar procesos judiciales que se puede ahorrar, si tan solo dejará de acudir con al arzobispado por una anuencia que ni el propio Cristo reconoce.

 

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