Más que cienciaNoticias en FA

Los sentidos | Columna de Pablo Alonso

Más que ciencia

Los seres humanos tenemos más de 5 sentidos

Desde niños siempre nos dijeron que teníamos solo 5 sentidos, la vista, la audición, el olfato, el gusto y el tacto, cada uno de ellos asociado a un órgano específico del cuerpo, los ojos, los oídos, la nariz, la lengua y la piel.

Estos nos permiten interactuar con el mundo y percibirlo. Si bien algunas personas carecen de alguno o algunos, desarrollan más los sobrantes para equilibrarlos.

Pero existen aún más sentidos (y no, el sexto sentido no es ver gente muerta) y es aquí donde la ciencia no se pone muy bien de acuerdo. Cada uno de los sentidos varían mucho de persona a persona, unos escuchan muy bien, otros mal, algunos ven muy bien, otros ven una gama de colores más alta, otros que son extremadamente sensibles al tacto o a los sabores, yo tengo el súper poder de oler algo que ya se va a echar a perder aunque los demás aún no capten ese característico olor.

Hay personas que tienen una combinación de sentidos, como lo es la sinestesia, algo que si no tenemos, no podemos entender. Estas personas, pueden lograr ver los sonidos, escuchar los colores y saborear los objetos con solo tocarlos. Pueden acariciar un perro mientras perciben, por ejemplo, sabor a menta, o escuchan una canción y comienzan a ver todo amarillo, es una asociación que les viene cuando se mezclan sus sentidos, son involuntarios y no se pueden controlar, esto se da cuando una parte del cerebro encargada de procesar los sentidos hace una “mala conexión”, no es una enfermedad o trastorno, solo es un modo diferente de ver el mundo.

Algunas drogas alteran nuestra percepción de la realidad y los sentidos, estas hacen que se procese de manera diferente la información de los sentidos en el cerebro.

Existe una fruta africana que hace cambiar el gusto por los sabores ácidos o amargos, se le conoce como la fruta mágica o milagrosa, es de color rojo brillante y del tamaño de una cereza, su nombre científico es “Synsepalum dulcificum”,  durante aproximadamente media hora, limones o vinagre dejan de saber ácidos y se perciben como dulces.

Existen otros que se pueden considerar tipos de tacto o sensación física como lo son:

La termorrecepción, que es el sentido del calor, o la ausencia de este, la nocicepción que es el sentido del dolor, el propiocepción, que es la percepción del conocimiento del cuerpo o partes del cuerpo, y el sentido del equilibrio o equilibriocepción, que nos permite detectar los tres ejes en el espacio y la mecanorrecepción, cuando poseemos este sentido tenemos reflejos extraordinarios.

Los otros sentidos que existen en la naturaleza y que no poseemos son:

Electrorrecepción que es la capacidad de detectar campos eléctricos, este sentido lo poseen muchos peces, la magnetorrecepción: es la capacidad de detectar campos magnéticos. Animales como las palomas mensajeras (por eso no se pierden), algunas aves, tortugas y abejas la usan y la ecolocalización: es la capacidad de orientarse y desplazarse emitiendo sonidos, recibiendo e interpretando el eco recibido como hacen los murciélagos y algunos cetáceos. Actualmente, se conoce que los humanos también son capaces de realizarla.

Quizás con el tiempo podríamos descubrir más sentidos percibiendo y entendiendo al mundo de una manera diferente, quizás más real al que conocemos.

También recomendamos: ¿Cómo funciona un virus informático? | Columna de Pablo Alonso

Nota Anterior

#Novela | Zarismo Total 3a entrega: La acusación del misionero II

Siguiente Nota

Decidme qué se siente... | Columna de Emmanuel Gallegos