#4 TiemposDeportesGame, set and match

Los recursos siempre son escasos | Columna de Jesús Alejandro

Game, Set and Match

 

Hablar de dinero, casi invariablemente, es algo conflictivo. Es dicho conocido que el dinero no compra la felicidad, pero cómo ayuda a conseguirla. O que con dinero baila el perro… y hasta muchas personas por ahí.

Precisamente por el tema monetario, el top 100 de tenistas varones se reunieron en privado durante el Abierto de Australia ya que consideran que no perciben la suficiente plata para construir un patrimonio mientras cubren los gastos de transporte, hospedaje, alimentación, pago a su entrenador, fisioterapia, entre otros. Once meses de gira alrededor del mundo deber ser extenuante físicamente, como desfalcador para los bolsillos.

Ante esto, surge el rumor de que los tenistas se reunieron, a petición del actual presidente del Consejo de tenistas de las Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), Novak Djokovic, para platicar acerca de las acciones que pudieran emprender para plantarse como frente común ante los dirigentes de los diferentes torneos y tener un pago mayor por jugar en ellos, principalmente en los de Grand Slam (Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos) que son organizados por entes autónomos y no por la propia ATP.

La prensa especula sobre lo que pudiera haberse discutido en dicha reunión, desde la creación de una asociación alterna o un sindicato, hasta la realización de una huelga que se presentaría en el Abierto de Australia durante la edición del siguiente año. Cabe anotar que la ATP se creó durante la década de los setenta, luego de que los tenistas se rebelaron porque las federaciones nacionales tenía el control total del circuito y la retribución económica no era acorde a las ganancias obtenidas en los torneos. Pero la ATP no solo aglutina a jugadores, sino también a las distintas organizaciones de los torneos, por lo que se convierte en una extraña asociación tipo obrero-patronal, y por lo tanto en ocasiones es más conflictivo tratar de solucionar los diferentes asuntos que cada uno de estos tiene ya que, por un lado los jugadores querrían mayores beneficios, y los organizadores de torneos igual.

Durante años ha funcionado de manera global esta asociación, pero al parecer los tenistas sienten la necesidad de pedir mayores beneficios económicos, toda vez que se colocan en el lugar del central del tenis: sin ellos, no existiría este deporte.

Vamos a poner las cosas en perspectiva. Los tenistas dicen que quieren más dinero ya que no se les retribuye justamente. Esto pudiera parecer una cuestión de avaricia al conocer los ingresos que perciben, por ejemplo, Roger Federer con sus casi 120 millones de dólares de ganancia en su carrera; o los casi 95 millones de dólares de Rafael Nadal; o los casi 110 millones de dólares que el propio Djokovic ha percibido desde que es tenista profesional. Ya no hablemos de los contratos que tienen con marcas comerciales, los cuales les abonan una cantidad nada despreciable a sus cuentas bancarias. Claro, estos son la élite del deporte blanco, y algo de lo que se menciona es que los supuestos planes que están orquestando no son tanto para el beneficio del top 100, que de alguna manera tiene ingresos que los mantienen viviendo bien. Sino que se trata de que los jugadores que tengan un ranking más bajo puedan percibir mayores cantidades y no tengan como una de sus preocupaciones principales el tema económico para poder desarrollarse plenamente en su profesión.

El problema real de fondo, pienso yo, sale a la luz al conocer que los tenistas reciben solamente el 7% de las ganancias que obtienen los torneos de Grand Slam. Considerando esto, si en Wimbledon 2017 se repartió una bolsa de 23.5 millones de dólares, significa que las ganancias totales del torneo fueron de más de 336 millones de dólares. Hablando de porcentajes, los jugadores de la NBA se llevan casi un 50% de las ganancias de la liga. Por lo que el 7% que obtienen los tenistas es un burla respecto a lo que se queda en las diferentes organizaciones de los torneos, que si bien tienen otros salarios que cubrir, se supone que los tenistas son el principal espectáculo y quienes deberían obtener ganancias al menos más equitativas respecto a las otras personas del mundo tenístico. Además, para qué pedir voluntarios si bien pudieran brindarles una paga a quienes se encargan de las friegas durante los torneos como el trato directo con la gente o los recogepelotas; al final de cuentas ni modo que 312 millones de dólares no alcanzaran para cubrir esos gastos y muchos otros más.

Ya veremos cómo escala este tema. Repito, sobre la cuestión monetaria siempre se tendrá algo de qué hablar.

Tiebreak

Una joven, @Deboramansurr en Twitter, le envío un tuit a Rafa Nadal con una carta escrita por su bisabuela, quien es fan del manacorí. La mujer de 92 años llevaba años enviando cartas hasta España y nada que obtenía respuesta, hasta que su bisnieta millenial utilizó el medio que creyó más propicio para recibir respuesta de Nadal. Y lo consiguieron. Sin embargo, Rafa se vio muy parco con el tuit de agradecimiento en comparación con la admiración desmedida que la viejecita le expresa en su cara. Ánimo, Rafa, a echarle ganas en las canchas y en el trato a los fans.

Nos leemos pronto.

@alejandrotello

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