#4 TiemposCampo expandido

Los incendios de Eduardo Castillo | Columna de José Antonio Motilla

Campo expandido

Incendios es la exposición más reciente del artista visual potosino Eduardo Castillo Medina, en la que nos ofrece veinte retratos de los cuales diez son óleos, nueve acuarelas y un dibujo. Las obras fueron producidas entre 2015 y 2017, y la mayoría de ellas son inéditas.

Está montada en el Museo de Sitio del Centro de las Artes de San Luis Potosí (CEART), distribuida entre las celdas y el pasillo de la planta baja. Es notable el trabajo curatorial y museográfico a cargo de Aldo Arellano, director del Museo de Arte Contemporáneo de San Luis Potosí (MAC), y el trabajo de interacción con el público planteado por Elena Guillén, que entre otros aciertos, propusieron una serie de muros repartidos en el pasillo del museo, que transforman completamente la atmósfera del lugar.

El reto no era sencillo, ya que el espacio anteriormente carcelario obliga a instalar la obra en pequeñas celdas que, sin un discurso museográfico adecuado, pueden lograr el aislamiento de la obra. Sin embargo, la solución propuesta por Arellano es acertada, ya que cada una de las piezas tiene presencia, el color gris de los muros contrasta con la paleta cromática de la obra, lo que se refleja en el disfrute por parte del espectador.

Castillo toma como eje de su exposición el concepto de “máscara social (el rostro sonriente)”, mediante el cual propone que el individuo “oculta el caos y las emociones interiores para dar mayor importancia a lo exterior y, de esta manera interactuar mejor en la sociedad”. Como el autor lo señala, busca provocar la reflexión del espectador sobre el inconsciente y cómo las características y exigencias del mundo contemporáneo, provocan que el individuo caiga en “baches emocionales”. En este sentido, Castillo recurre a flechas y fuego, como elementos simbólicos con los que representa, respectivamente, el dolor y el tormento.
En cuestiones estéticas, podemos enmarcar la obra de Castillo dentro de la característica del arte contemporáneo, en la cual, hemos pasado de un arte que buscaba a ultranza la complacencia estética fácil e inmediata del espectador, con representaciones mimético-retinales de la realidad, a la necesidad de obras complejas y reflexivas, que ante todo dan su lugar al espectador al concebirlo como parte inherente a la obra misma.

La estética contemporánea trasciende dicha complacencia y busca confrontar al espectador, persigue “detonar” la reflexión del público al descolocarlo de su cotidianeidad. No obstante, la obra de Castillo Medina, como es característico de las piezas bien logradas, se puede leer sin la necesidad de gran erudición; es una obra sincera, de alta factura, que invita a la reflexión y al disfrute con representaciones pictóricas no convencionales.

La calidad, la notable técnica producto de años de estudio y trabajo, y sobre todo la congruencia y honestidad del autor con su obra y con el público, hacen que los “Incendios” de Castillo Medina sean un referente en lo que en materia de producción artística se está haciendo en San Luis Potosí. ¿Hacia dónde va el arte contemporáneo en la entidad? Si bien podríamos lanzar algunas inferencias, definitivamente considero que la obra de Eduardo juega y jugará un papel de gran relevancia en la escena local y nacional.


En este sentido, considero que la obra de Castillo Medina de inmediato debe trascender de la ciudad de San Luis Potosí, y buscar abrirse puertas a nivel nacional. La contundencia de las piezas y el discurso que logra en conjunto, bien merece ser “colgada” en los muros de galerías consolidadas que le permitan mayor proyección.

Esto es lo que durante tanto tiempo ha necesitado el campo del arte potosino; insertar su producción en un marco que trascienda las fronteras estatales, los circuitos regionales, y las exposiciones ocasionales en museos periféricos de ciudades como la de México, en los que se expone de manera colectiva, a manera de “muestra”, de que en “provincia” también se elaboran productos artísticos. Esperemos que en este sentido la obra de Eduardo Castillo sea un referente para su generación y las que le siguen.



En un contexto inmediato en que lo monumental, lo “surreal” y lo no trascendental son la moneda de cambio, Castillo Medina demuestra que puede más el óleo y la acuarela, y el papel o el lienzo como soportes, que muchos desplantes que por abusar de lo polisémico de lo contemporáneo, producen obras que, no solo en la escena local, se quedan a medio camino.

“Incendios” está vigente en el Museo de Sitio del Centro de las Artes de San Luis Potosí hasta el 15 de abril de 2018.

El trabajo de Eduardo Castillo Medina se puede consultar en: https://www.behance.net/eduardocastilloART

@jamotilla

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