Balcón VacíoSi Sostenido

Lo mejor del cine en 2017, una lista personal | Columna de Alex Valencia

Balcón Vacío

 

 

Por Alex Valencia 

@OttoLumiere

Cada vez es más difícil hacer una lista de “las mejores películas del año”. Contrario a las facilidades de la tecnología, es precisamente esta misma la que nos limita a hacer una apreciación medianamente completa del panorama fílmico mundial, amén del terrible problema de distribución fílmica en México, de tal manera, lo único viable es hacer una lista subjetiva, sustentada en una selección de cintas vistas durante el año y un balance sobre sus valores, lo cual ofrezco.

El orden es estrictamente alfabético y por supuesto no se encuentra todo cuanto me gustó, sino aquellas que recomendaría no perderse o volver a ver.

Blade of the immortal (Mugen no jûnin) Takashi Miike. Japón, 2017

El prolífico Takashi Miike lo vuelve a hacer. Pese a realizar un promedio de cuatro películas al año, varias de ellas de manera simultánea, es notable el cuidado en cada detalle de esta adaptación del manga del mismo nombre. Hay un balance entre el preciosismo técnico y la hiper violencia sello del director que hacen de esta historia de un samurái inmortal un festín para los sentidos.

Blade runner 2049. Denis Villeneuve. USA, 2017

La obra más incomprendida del año. Es un ejemplo de sobriedad y solvencia técnica y artística memorables, no hay elemento fuera de lugar aquí. Se habría de escribir muchos ensayos para abordar las variantes polisemánticas de esta cinta, tal como se ha hecho con su antecesora y no limitarse a compararla con ella, pues más que establecer una continuidad directa con la película de Ridley Scott, amplía el universo creado con una reflexión más sombría sobre la vida y la soledad; los personajes secundarios, en apariencia no profundos, sirven de contraste para ampliar el discurso general, el cual apela a todos desde la particularidad y vacío de cada ser en el mundo.

Valencia

Después de la tormenta (Umi yori mo mada fukaku) Hirokazu Koreeda. Japón 2016

Un escritor sin más ideas, metido a detective y separado de su familia, a la cual no puede recuperar por una aparente holgazanería que en realidad es una profunda decepción de la vida, tiene en una noche de tormenta la oportunidad para reparar sus errores. Koreeda, cuya obra en México solamente es conocida por las Muestras de la Cineteca Nacional, reafirma su talento y el humanismo de sus personajes en historias sencillas, cotidianas pero al mismo tiempo profundas.

Enemigo de todos (Hell or Highwater) David Mackenzie. USA, 2016

Un western contemporáneo de grandes miras. A partir de un excelente guión del cada vez más talentoso Taylor Sheridan, Mackenzie construye una película seca y dura, como los paisajes en los cuales fue rodada y los personajes sin alma que vagan en círculos, buitres todos por una causa o la contraria. Junto con Animales Nocturnos (Nocturnal Animals, Tom Ford) y Wind River, del mencionado Sheridan, me parecen las películas norteamericanas que deberían marcar tendencia en su industria. Pero eso no sucederá.

Fuera de mi camino (Dnevnik Masinovodje) Serbia-Croacia, 2016

Una grata sorpresa en las salas comerciales; llegó con poco ruido y la crítica no se entusiasmó demasiado. Según las estadísticas, un conductor de ferrocarril cometerá en su vida laboral un promedio de quince homicidios involuntarios. Esta es la historia de Sima, hijo de Ilija, quien padece de angustia porque aún no ha matado a nadie en su incipiente carrera de maquinista. Una genialidad de humor negro y absurdo al borde del realismo mágico.

Good Time: Viviendo al límite (Good Time) Benny y Josh Safdie. USA, 2017

Una historia frenética. Connie es un delincuente mediocre, un total perdedor quien debe rescatar a su hermano con retraso mental del problema en que lo ha metido. Se le ha comparado con Después de hora, de Scorsese y el cine de John Cassavetes, pero la película de los hermanos Safdie se mueve con libertad propia. Robert Pattinson se revela como un actor dotado, lejano ya de sus días de Crepúsculo, liderando a un elenco genial en la Corte de los milagros contemporánea que es Queens, New York.

La vida de Calabacín (Ma vie de Courgette) Claude Barras. Suiza-Francia, 2016

¿Cómo abordar la orfandad, la soledad y la construcción de una nueva vida sin caer en el melodrama fácil? He aquí la respuesta. Barras sabe llevar la historia de Calabacín con una fineza memorable; en ningún momento atenúa o disfraza las dificultades de la vida, pero con mano diestra no se deja llevar por sensiblerías. Todo en esta breve película en stop motion es para recordarse con deleite.

valencia

Paterson. Jim Jarmusch. USA-Francia-Alemania, 2016

Jarmusch viene por sus fueros con una película poderosa en su sencillez absoluta. Contada con su minimalismo distintivo, logra hacer una obra poética en varios sentidos, tanto por el protagonista, Paterson, poeta y camionero quien vive en el pueblo de Paterson, como por la manera como deja transcurrir las acciones, similar a la vida misma, en apariencia intrascendente hasta que nos detenemos en los pequeños detalles.

Tarde para la ira. Raúl Arévalo. España, 2016

Tengo tiempo insistiendo en el buen momento por el cual atraviesa el thriller español y aquí hay una prueba de ello. Brillante debut de Raúl Arévalo como director con una historia de venganza muy dura que camina por la delgada línea entre ser víctima o victimario. El guion, escrito por el director, junto al también debutante David Pulido, dosifica las acciones con una presteza bien aprovechada por el cuadro actoral, del cual me sorprende no haya recibido todos los Goya, en particular Antonio de la Torre, quien interpreta a un ser fantasmal en espera de cumplir su misión para poder empezar a purgar la condena a que ha sido destinado.

Tempestad. Tatiana Huezo. México, 2017

Dos historias de dolores paralelos. Desafortunadamente ciertos. Es un documental sobre la violencia en México y la vulnerabilidad de las mujeres en este contexto. Tatiana Huezo destaca como una cineasta dotada para narrar y estudiar la condición humana. Hace unos meses escribí un texto más extenso sobre esta película en La Orquesta.

Vuelven. Issa López. México, 2017

Una pequeña joya. Una película de horror al cuadrado: por un lado gracias a algunas convenciones genéricas, pero por otro merced al miedo que se respira día a día en este país. Dentro de la línea de Guillermo del Toro y el cine de horror oriental de principios de siglo, el filme consigue establecer un discurso sólido en el cual los elementos de horror están presentes sólo para recordarnos que nuestra realidad puede ser más triste. Estupenda dirección de los niños protagonistas y un planteamiento realista de las situaciones. De lo mejor del cine mexicano de este año.

Your name. Makoto Shinkai. Japón, 2016

Señalar la fortaleza del cine de animación japonés es el lugar común más cierto; también que la animación ha dejado ya hace mucho de ser un tipo de cine para niños o geeks, Makoto Shinkai lo viene mostrando desde el inicio de su carrera, hoy consolidada a grado autoral. La historia de una pareja de jóvenes cuyos cuerpos se intercambian mientras duermen y el vínculo creciente entre ambos es una de las más entrañables del cine en mucho tiempo. Al mismo tiempo se trata de una cinta multireferencial, lo cual la dota todavía más allá de posibilidades de gozo y por supuesto, para darle su lugar en la historia del séptimo arte.

 

 

Nota Anterior

Niño de 3 años provoca incendio en Nueva York, hay al menos 12 muertos

Siguiente Nota

(VIDEO) Graban momento en que explotaron puestos de pirotecnia en Cárdenas