#4 TiemposMucha mierda

Lo electoral para el 2018 | Columna de Jesús Alejandro Tello

Mucha mierda

Este año hay elecciones federales en México y ello significa que el pragmatismo de la clase política aflorará a su máximo esplendor. Desde que empezó formalmente el proceso electoral, el pasado 8 de septiembre, hemos testificado algunas de las acciones que parecerían fuera de toda lógica, pero que en realidad son el pan de cada día dentro de la política en el país a todos los niveles.

En primer lugar se puede hacer mención de los supuestos independientes que buscan un lugar en las boletas electorales. Y por “supuestos” me refiero a personas como Jaime Rodríguez “El Bronco”, Margarita Zavala o Armando Ríos Piter. El primero tiene toda una maquinaria de gobierno en Nuevo León que es equiparable a la estructura que puede tener cualquiera de los partidos políticos más estables en el país. Hay que recordar que ganó la gubernatura siendo independiente en 2015, pero de facto con todo el apoyo de una militancia en el PRI de más de 33 años, de la cual renunció a penas 10 meses antes de la elección. Margarita Zavala renunció al PAN en octubre pasado por el capricho de no tener el apoyo total del partido, y detrás de ella también hay muchas personas de peso en el mismo PAN y demás clase política para tener sostener su aspiración “independiente”. Con Ríos Piter ocurre algo similar: en febrero del año pasado presentó su renuncia al PRD, y aprovechando la base que pudo formar luego de 10 años de militancia es como se lanza por la vía alterna a los partidos políticos, únicos para participar en las candidaturas a puestos de elección popular hasta antes de 2015.

En segundo lugar, otro aspecto digno de mencionar (aunque ciertamente de digno tiene nada), es el del Frente Ciudadano por México, oficialmente llamado Por México al Frente, integrado por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (PMC). En el proceso electoral del año pasado, ya había algunas elecciones locales en estados donde PAN y PRD se coaligaron para tener una competencia más pareja contra el PRI. Pero este Frente, a nivel nacional, rompe con todos los esquemas ideológico-electorales que podríamos tener, al menos haciendo la simplificación de centro, izquierda y derecha. El ala conservadora y el ala progresista juntas a un nivel inconcebible hasta para el estandar pragmático con el que se maneja la clase política. Es decir, debido a se reparten por cuotas los diferentes cargos, una de las cosas que más llama la atención es, por ejemplo, cómo un militante de hueso colorado del PRD votará para presidente por Anaya, impuesto por el PAN, pero al final de cuentas parte del mismo Frente. Podemos invertir el ejemplo, como lo que seguramente pasará en Ciudad de México al tener como candidato a alguien del PRD, dará el mismo resultado.

Aquí se puede agregar el caso de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), señor, amo y rey de MORENA. De ser una figura de izquierda la década pasada, AMLO se ha ido destapando cada vez más como el conservador que realmente es. Lo último al respecto: su alianza con el Partido Encuentro Social (PES) de ultraderecha, con todo lo que ello implica de la intolerancia conservadora del país.

Para cerrar, la cuestión mediática es central y ya hemos vivido ejemplos de esto desde que inició el proceso. El más visibilizado podría ser la canción de Movimiento Ciudadano, que de la mano de Yuawi con su fama y carisma ha logrado posicionarse en la mente de la ciudadanía. También se puede mencionar toda la historia que le han construido a Meade dentro de los medios, tanto en espacios noticiosos como otros de espectáculos, como que su esposa iba a comprar personalmente los ingredientes para la cena navideña.

Todo esto en épocas de pre campaña. Esperemos más y peor para cuando se desarrolle de manera oficial la campaña.

@alejandrotello 

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