#4 TiemposDestacadasTercera Llamada

Muy, muy lejano… | Columna de Jorge Saldaña

Tercera llamada

 

Amigos y Culto Público de Muy, muy lejano. Este es un cuento que parece real y lo que digo como real, parece un cuento.

Las historias de hadas, esas como sacadas del guión de la película de Shrek, luego en un lugar como el nuestro se convierten en realidad.

¿Es eso un cuento? ¿Es esta una realidad? No lo sé, pero no maten al mensajero.

La ficción, a veces, supera a la realidad, de eso sí estoy seguro.

Yo les cuento un cuento que, si tiene cualquier parecido con la realidad, no me endilguen la culpa.

Es un cuento de espadas, es un cuento de héroes que parecen villanos y villanos que se las dan de héroes.

¿Recuerdan aquella escena de la película de “Shrek” en la que Lord Farquaad galopa en caballo blanco como un caballero valiente y temerario pero que al bajar se trata de un pobre enano con ínfulas de tirano?

La armadura le viene del apellido. La altura de su personalidad. La moralidad la siente como medida de lo que carece y es que no todo lo que parece es, y de las apariencias vive el hombre engañado.

Culto Público, esta es una historia de esas como sacadas del guión de la película animada a la que me refiero arriba de estas líneas, pero también es una realidad.

¿Cuántas veces nos hemos dejado engañar por el sapo que se quiere convertir en príncipe?

¿Cuántas veces más los potosinos hemos de creer la historia del Robin Hood disfrazado de tirano?

El cuento es breve, pero sustancioso:

Había una vez un hombre de noble apellido: valiente y decidido, nieto de un buen médico de pueblo que se ganó el corazón de la gente. Su historia brota todavía en los corazones capitalinos, y de su historia se aprovechan los vieneamenos herederos.

Si su abuelo ganó la lotería, la medalla de oro, o el corazón de la gente, ¿usted tiene el derecho de reclamar premio?

Un pequeño tirano y corajudo, ensillado en el caballo ajeno de la decencia, ¿deja de ser un tirano?

Lord Navaad está enojado. Para llegar a palacio, Lord Navaad se quiere disfrazar de Robin Hood, apoyado por un gobierno que hasta hoy se siente muy, muy lejano.

Del otro lado está el Ogro que pretende el hombre de pequeños rizos dibujar: un Ogro verde y decidido que gobierna con mano firme. Uno que salió del pantano. Uno que salvó a la ciudad dormida que estaba en lo alto de la torre. Esa torre levantada por los dragones de la plusvalía.

Desde ahí, desde la perspectiva de la torre, el San Luis no es tan, tan, lejano. San Luis es posible.

El Ogro gobernó como antihéroe, cuando los héroes son en realidad, villanos.

¿Cuándo el abuelo del pequeño Lord aceptaría el cobijo del gobierno en turno?

La estatura no se hereda.

Reclamar un pueblo que no se conoce y por el que no se ha luchado es berrinche.

Berrinche por llegar. Por estar para darle gusto al espejo mágico pero envenenado de la vanidad. Tomar un Pulso (perdón, pulso) que no refleja la realidad sino una perspectiva sesgada que está dispuesta a reclamar el corazón del cazador a cambio de la verdad.

¿De qué tamaño será tu moralidad don Lord Navaad que no recuerdas los beneficios del palacio?

¿Por cuánto vendiste tu virtud cuando hiciste legalmente dueña de terrenos privados tomados a la mala por la Antorcha iracunda?

¿Ya olvidaste el cuento de Hugo, Paco y Luis? (favor de recordar) http://laorquesta.mx/hugo-paco-luis-y-el-trasplante-de-corazon-columna-de-jorge-saldana/

Ahora te disfrazas de Robin Hood. Ahora crees que haces justicia haciendo lucha contra el que le quitó al rico que te hizo escudero.

No todo es lo que parece, Culto Público.

En los cuentos hay héroes que parecen villanos y viceversa.

Los buenos no todos son buenos ni los malos son malos.

“Cuídame de los buenos que de los malos yo me doy cuenta solito” dice la oración popular.

En la narrativa de la realidad, ¿quién es el ogro?

¿El que gobierna con aliados?, ¿o el que pretende gobernar para unos cuantos?

No somos los potosinos buenos o malos. Nada más somos, pero eso se olvida cuando se es un candidato del reino, uno que se quiere heredar nada más por apellido pero sin nada de mérito.

Ahí están dos tiranos: uno, el que se quiere dibujar a través de la estrategia del llanto y del tirarse al piso, y otro que se esconde tras la pequeña figura de un hombre que no ha hecho nada excepto nacer con apellido.

¿Dónde está el navismo?

¿En la figura de un heredero sanguíneo? ¿O en la figura de un heredero del pueblo atacado por el poder establecido?

La altura moral está en el cuadrante negativo cuando, sin razones ni resultados, solo tiene uno el apellido.

Si este es un cuento de buenos y malos. Todos ya, estamos condenados.

Falta el corazón de la princesa. Falta revelar la careta del tirano disfrazado de héroe. Que el que roba dos veces a los pobres no es Robin Hood, ni el que nació noble merece estar en la mesa redonda.

La espada aún está en la piedra. No hay cuento de hadas y el final no sabemos si a todos nos parezca feliz.

¿El ogro en realidad era el malo? ¿O es el príncipe el intolerante?

Hay dos opciones: seguir con la duomoralidad social de lo correcto y aparente, o enfrentar la realidad justo como es.

Al final, los que ganan y pierden temporalmente son ellos. Los que ganamos y perdemos para las generaciones futuras… somos nosotros.

¿Hay alguien que crea que en la democracia se vive feliz para siempre?

Luego les cuento del “Hada Madrina”, del “Gato con Botas” y del niño de buena madera que quería ser un “político de verdad” por órdenes de “Gepeto”. El cuento es largo, pero tiene moraleja.

BEMOLES

DE PATITAS A LA CALLE

Así le dijeron al jefe de prensa de Luis Mahbub, que era uno de los consentidos del Canal 7, y todo por andar filtrando información “privadísima” de su jefe y ser un completo inútil en asuntos de comunicación política. Ahora el pobre hombre se quedó sin trabajo, sin noticiero, sin programa y sin nada. Nada, nada, nada y que no y que no. Ahora anda queriendo vender “secretos de campaña” a los Gallardo y congratularse con los que, en su momento, trató de enemigos. Chale, que feo que acaben así. Si bien dicen que el hábito no hace al monje. Ni el título al periodista. #PorGüey

PAREJA EXPLOSIVA

¿Quién anda arrinconado en los antros? ¿A quién le ganó la “copita” en Tierra Nueva? Hay una parejita que es la novedad en la política potosina, pero no se las adelanto hasta escribir por completo la historia de amor y locura (¿hay otra forma de amor?) Se trata de Tekmol y #LadyPri. Le tengo toda la novela. No se la pierda. #FelicesLosCuatro

@jfsh007

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