#4 TiemposColumna de Jorge Ramírez Pardo

Latinoamérica en vilo | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Enred@rte

Momios y oligarcas allá abajo, dinosaurios acá

 

Con menos juventud acumulada que la actual; con más ilusiones y ensueños, luego de terminar prepa, transité por tierra en 20 de los países más importantes de Latinoamérica continental. Tiempo después, visité algunos del Caribe.

Era, como ahora, un subcontinente de contrastes. Algunos países, la mayoría suramericanos, lacerados por militarismos autoritarios, producto de golpes militares; de los más significativos, Brasil y Guatemala, mas no los únicos, infiltrados por la CIA, agencia estadounidense, dizque de “inteligencia”. Entonces, Centroamérica y Colombia tenían las peores carreteras de la región; en la primera había guerrilla, toque de queda y estado de sitio, aún no crimen organizado, hoy resuelto en lo general. Aún no estallaban guerrillas en Nicaragua, El Salvador, ni derrocamiento Panamá o trasiegos en Honduras. En Uruguay había Tupamaros.

Pese a ello, era, como también lo es ahora, un continente en movimiento y en ejercicios, cual más, cual menos, de búsqueda, recambio y/o reconstrucción.

Ser mexicano en ese recorrido, era un privilegio airoso. Vestía ser del primer país en el mundo en hacer una revolución durante el amanecer del siglo XX; gesta, además, pronto plasmada en expresiones artísticas de vanguardia generadoras de un renacimiento nacional en las artes. Hoy parcialmente cooptada y obstruida por el estado.

México era admirable hermano mayor de Latinoamérica. No la vergüenza ajena de hoy. Ejemplar en el manejo de su cancillería y claro en la defensa de iguales. Ya se había distinguido en la reunión de Punta del Este, Uruguay, sin avalar la expulsión a Cuba de la OEA por mandato del Pentágono.

México, refugio para el exilio de perseguidos de la Guerra civil española, y para líderes, luchadores y pensadores emanados de todas las insurgencias de Latinoamérica.

México era, hace poco en la línea histórica, el de cine variopinto, pero generador de identidad y paradigmas propios (por cierto, tercera fuente de riqueza nacional entonces). País escenario de consagración o declive de creadores internacionales de diversas disciplinas.

El país, pese a la represión soterrada de disidencias, en lo general, apreciaba a sus mandantes; lo merecieran o no, la mayoría preparados, algunos inteligentes, eran hombres/mito de un presidencialismo con principios/destellos emanados de la Revolución (aunque hoy parezca cliché descolorido).

México era líder subcontinental en instituciones médicas, educación, tasa de crecimiento anual, estabilidad económica, artes, crédulo de símbolos patrios, hospitalario, creativo. Todas esas características ahí están, unas maltrechas, la mayoría en busca de abono.

País reconocido porque expropió el petróleo desafiando toda suerte de chantajes y amenazas imperialistas. Los chantajes y amenazas venían de fuera, no como ahora, cuando los más corruptos y evasores de impuestos, los saqueadores de México, una vez más, amenazan con sabotear un ejercicio electoral.

Grave amenaza se cierne sobre nuestro destino. Pero, si confrontamos al dinosaurio multicéfalo resentido, unificados y sin miedo, contravenimos el sino fatídico. Porque, fuera mitos atávicos…, sino no es destino. Siempre y cuando haya cerebro, lucha y muchos huevos. “¿Qué dirán los Meade?”, es la Damocles moralista potosina, emanada de un árbol caciquil de moras.

 

Rayito de cordura a contranota

Hace una semana, el lunes por la mañana, hubo un foro televisado con la comparecencia de representantes de los candidatos a la presidencia, para revisar diagnóstico y propuestas sobre el deber ser de las artes/cultura en el país. Cuánta civilidad y brillo. Parecía que hacían un plan nacional en común.

 

Torpezas o alientos desafinados y hediondos

FLATULENCIA 1.- Nada qué ver de un foro de cultura nacional comparado con los denominados “debates” (este texto escrito antes del segundo) con los candidatos a la presidencia del país.  Hay conductores, pero sin árbitro. Escasean las propuestas, abundan los reclamos pendencieros y se aceptan calumnias, con gráficas incluidas, porque el INE lo permite. Destaca en ese ejercicio un hombre nerviosito y veleidoso, aproximado en tanto réplica, a las ocurrencias y agudezas diabólicas de Salinas de Gortari, pero sin discurso propio. Pero a él y “los que echan montón”, se les fue de las manos la memoria histórica y la sabiduría popular lastimada, porque “la burra no era arisca” y ya no se cree en venezolanizaciones ni en complós rusos.

FLATULENCIA 2.- Con escasa promoción y brillo, se realizó en la localidad el día internacional de Museos, según iniciativa impuesta desde el Centro. Hay un ejercicio inusual, que debiera ser continuo, de volver los museos interactivos y gratuitos un fin de semana de 56 que tiene el año, 3 días de entre más de 300. Este año, se pudiera perdonar el error de haber producido una guía de museos plagada de errores. Empezó a circular y, en lugar de orientar de manera profusa a manera de enmienda, la vocera de cultura, el sábado fue a la televisión a decir que por la gran demanda de público, la reimprimieron. Lo cierto es que los visitantes del primer día no conocieron el tal folleto y quienes lo tuvieron cargaron con la confusión. Nunca aclaró el error la vocera,  y parchó con mentiras.

En un contexto de civilidad, habría una disculpa pública. ¿Requerimos nacionalidad fineza o finura? ¿Quién manda qué en puebloquieto?

BIO: enredarteslp@hotmail.com,  periodista y cinematografista por la UNAM.

También recomendamos: Praxinoscopio de una des-memoria para subdesarrollo inducido | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Nota Anterior

Aprendamos de los gringos | Columna de Emmanuel Gallegos D.

Siguiente Nota

#ClimaPolítico | El heredero de Salvador Nava se apellida Serrato