#4 TiemposColumna de Jorge Ramírez Pardo

Las elecciones de estado en entredicho | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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Prólogo con notas


  1. Si hubiera la capacidad, o al menos la intención de interpelar al fenómeno social, cabría la denominación “cultura”. En el ejercicio nacional y local, esa nomenclatura “cultura” se aplica a la institucionalización de la administración de los dineros y espacios para el ejercicio artístico y cultural. Es un ejercicio relativamente descentralizado, pero no desconcentrado. En lo estatal local excedido en conformismo y ausencia de dinamismo.

  2. Por excepción, en espacios de relativa autonomía como la UNAM, El Colegio de México, la U de G, y unas cuantas instituciones públicas y privadas, se estudia, interpela e incide de manera dinámica en el fenómeno social cultural y no sólo artístico decorativo.

  3. Cuando José López Portillo (presidente entre 1976 y 1982), como candidato del PRI, anduvo en campaña y recorrió el país sin la oposición del PAN, su contrapeso histórico, el denominado presidencialismo mexicano afianzaba su esquema imperial. No era, en la forma, un ser humano quien mandaba, sino un dios, un tlatoani emperador. De ello, queda una débil caricatura.

  4. Este texto fue elaborado antes del primer debate electoral realizado ayer por los candidatos a la presidencia.

    Apuntes tomados de redes sociales y comunicaciones no controladas


Ni televisoras, radiodifusoras y prensa a modo (siempre mayoría) parecen suficientes esta vez para abonar en favor de la maquinaria estatal gestora de otro fraude electoral simulado en favor del desdibujado imperio presidencialista, de mustio autoritarismo con prácticas fascistas (el fascismo mueve con resortes de irracionalidad y engaño, masas en favor de una supuesta causa común contraria al conjunto ciudadano). Hay realidades contrapuestas.

Como nunca en el México posterior a la Revolución mexicana hay índices tan marcados de pobreza, luto a causa de la criminalidad y la corrupción tan galopantes como impunes, autoritarismo de estado para favorecer a una reducidísima cúpula de capitales y nuevos ricos procedentes del saqueo y la desmesura de las clases gubernamental y política.

Hay un actor incontrolable, como son las redes sociales, capaces de generar un ejercicio incierto e incontrolable de mensajes chatarra, pero, en este momento, de verdades relativas que contrarrestan el absolutismo de la falacia institucionalizada.

El desafío, si hay tal, de México en busca de un “para qué”


El marcado deterioro de los 3 poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, dio paso a un ejercicio de malabares, hace 6 años de dimensiones imposibles. Entonces AMLO o Peje o Señor López, derrotado por segunda vez con campaña de calumnias patrocinada por dueños de medios electrónicos, empresarios evasores de impuestos y candidatos oficiales (pripanismo), con mapacheo, despensas y monederos electrónicos, se atrevió a fundar otro partido político. Aquello parecía un ejercicio de ingenuo desconsuelo. Pero 6 años de tenacidad y renovación de estrategias lo desmienten.


El Señor López, puede ser mejor o peor candidato que sus contrincantes, pero, por primera vez, no hay candidato oficial capaz de llenar el esquema populista de imagen imperial. El presidencialismo tan corrompido y desgastado llega al momento más bajo de credibilidad.

Estamos frente al Peje menos emocionador de tres intentos, pero la descomposición de mandos y sus excesos lo validan. Es el menos peor en cuanto antecedentes de corrupción impune y el país ya probó límites sobrados de tolerancia y pasividad.

El aparato para otro fraude electoral está operando, defiende la imagen de un candidato, sin importar cuán experimentado o cualificados sea, sin experiencia con públicos masivos y represente de esquemas agotados, ahora revestidos de criminalidad, desnacionalización de recursos y simbologías.

A México le urge un para qué

Quien lleva delantera en las denominadas “preferencias”, puede ser el candidato menos cualificado y dos veces derrotado en mala lid, pero se mira con nuevas estrategias aprendidas de y en las batallas perdidas. Los impulsos tropicales/pasionales hoy muestran a un nuevo actor, siempre de hablar pausado y pronunciación con finales de palabra cortados, con cicatrices, incluso arrugas, pero tenacidad y humor más que llanto, y cercano a un liderazgo real urgido para un país que no lo mira en perspectiva más allá de la forma imperial desde cuando Lázaro Cárdenas se alzó como estadista y figura mundial. No sólo era el individuo, sino la causa común.


El de la ventaja, no es lo que es con sus humanos haberes, sino lo que representa. A México le urge la reconciliación consigo mismo, le urge redimensionar el sentido de pertenencia a la multiculturalidad, riqueza biótica, sentido del saber y no sólo del tener malhabido o agandallado. Fuimos, luego de una revolución en el amanecer del siglo pasado, el paradigma para Latinoamérica, ahora, pese al afecto aún concitado (el mariachi y la cinematografía aún venden), estamos en los más altos índices de pobreza y corrupción, y en los mínimos de escolaridad.

En Villanueva, Zacatecas, hace “aigre”


Con la anuencia de David Monreal, en ese municipio, con engañifas a la usanza presidencialista, se pretende doblar a la candidata legal de Morena, Leticia Ruiz, e imponer al perredista en bajada Iván de Santiago. ¿Será una raya al tigre? Se verá en el transcurrir de la semana.

*Jorge Ramírez Pardo, enredarteslp@hotmail.com,  periodista y cinematografista por la UNAM.

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