#4 TiemposColumna de Óscar Esquivel

La vergüenza de pedir perdón vs La vergüenza del saqueo | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

 

La existencia de héroes en una nación siempre causa un orgullo, es poseer una herencia de hombres y mujeres que hicieron posible aquello que hoy nos representa. Los héroes y sus acciones enriquecen la historia, la misma historia igualmente enaltece la vida de ellos. Desconocemos a quien se le debe mayor mérito, al mismo héroe o los historiadores que escriben la historia del momento vivido.

Cervantes habla de la historia como una forma de describir lo que a futuro sería la interpretación errónea de la misma: donde nace, si es auténtica o falsa: “Los historiadores que se valen de mentiras, deberían ser quemados vivos como aquellos que fabrican monedas falsas… los historiadores deben ser puntuales, verdaderos y nada apasionados; que ni el interés, ni el miedo, ni la afición, les haga torcer el camino de la verdades, cuya única madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo para el presente y advertencia para lo que vendrá”.

Se escuchan por todas partes palabras y relatos necios, en el café, en alguna charla familiar o convivencia de una cantina, pero si esas charlas siguen siendo necias, resultarán realmente hechos confirmados que se realizaron mal, se destruyen. Así continuará la necia historia que terminará poniendo un velo para que realmente algo no se sepa en el futuro.

“La historia es una destilación fina de rumores… la manera tosca, ruda de la historia, como es usual, nada dirá, sino aquello que se desea realmente, que se hable después” dijo el historiador escocés, Thomas Carlyle, en su libro de culto a los héroes, además, nos dice “la historia es un conjunto de biografías” por lo tanto cada individuo tendrá su propia historia, donde también da pie a la reflexión sobre no caer en la tentación del autoritarismo.

 

El PERDÓN QUE SE DESEA

Es tan complicado y difícil de entender el pensamiento del presidente López Obrador. Se reconoce que es un personaje con cultura y conocimiento de la historia de México, así como de sus personajes y actores, muchos admirados por el presidente, a pesar de la detracción de muchos y el juicio genérico hacia su persona, hecho sobre todo en las redes sociales.

AMLO se equivocó, quizás, al solicitarle al gobierno español perdón por las atrocidades cometidas por el estado ibérico durante la conquista de México, en los tiempos del reino De Castilla y Aragón. Por su parte, el Rey Felipe VI de España, heredero de la dinastía y sangre real de los Borbón, descendiente de Fernando VII, Rey de España destronado en 1808 por el francés Napoleón Bonaparte, se equivocó, creo, porque hay que dar vuelta a la página de la historia, es una manera de encontrar la paz y la armonía con los pueblos del mundo.

Las estridencias de los gobiernos del país solo han permitido avergonzarse de lo que se dice y hacen nuestros mandatarios en turno. Hoy AMLO, quien solicita algo de tal naturaleza, que a los mexicanos de a pie no les pasa ni por la mente, quedó como un mero desatino.

En su tiempo Vicente Fox en su afán de ser “populachero” fue el artífice de la degradación de la figura presidencial. La delincuencia la detuvo ignorándola y permitió el inicio de la barbarie. Con la esperanza de muchos de cambiar al estado mexicano, solo fue y es un bufón político que permitió que la Presidencia de la República se llenara de rateros y oportunistas, comenzando con Martha Sahagún y sus vástagos, bien aleccionados en la corrupción y la impunidad. Fox violó la constitución al arrodillarse y besar el anillo papal de Juan Pablo II, sometiendo al estado mexicano a otro jefe de estado. Esto sí es de vergüenza.

Con Felipe Calderón las cosas no fueron tan diferentes. La figura presidencial se vio sometida a la militarización. Al declararle la guerra al narco puso al país y su población en un estado franco de indefensión, la sangre que aún corre por las calles, no se han frenado. Aún hoy somos, no el hazme reír del mundo como acusan a López Obrador, somos el ejemplo de impunidad, terror, secuestros, violaciones, desaparecidos. El globo terráqueo entero nos pone de ejemplo de violencia extrema, casi comparados con el Estado Islámico apoderado de grandes territorio del Oriente Medio. Esto sí es vergüenza, no haber frenado a tiempo el derramadero de sangre y no sentir la  libertad en algunas ciudades del país, si no es que en casi todas.

Con Peña Nieto, este sí tan innombrable como villano de Harry Potter, nombrarlo nos trae recuerdos tan desagradables de corrupción, impunidad, violencia, desmantelo desde su matrimonio de cuento de hadas, hasta la industria petrolera. No sin antes ver cómo se servían con la cuchara grande todos y cada uno de sus colaboradores, enriquecidos hasta hartarse, ver cómo genero una pobreza repugnante, cómo la clase media demerito su patrimonio. Esto sí es un tipo que da vergüenza, que nos dio pena y afín de cuentas solo en aquellos países que sostuvieron una relación financiera alabaron su gestión, a costa de la pobreza de muchos mexicanos que hoy claman justicia.

Vergüenza debería ser robar y que te cachen y no algún mal desatino del gobernante en turno.

Nos saludamos pronto.

 

caminante369@yahoo.com

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