De México, política y otros sonesNoticias en FA

La porquería | Columna de Édgar Santillana

De México, política y otros sones 

Entre las lecciones y las definiciones rumbo al 2018 

Las elecciones del pasado domingo en cuatro entidades del país hicieron de ese día una jornada por demás intensa, pero sobre todo vergonzosa y vomitiva. En México, las elecciones siguen siendo el escenario perfecto para simulaciones, engaños, artimañas y fraudes. El ejercicio democrático pasa, siendo optimistas, a segundo plano.

Y es que al parecer, en lugar de avanzar en la materia, nuestros políticos y partidos pierden cada vez más la decencia, los valores cívicos y democráticos -si es que alguna vez los tuvieron-, la vergüenza, y hasta la cordura.

El Estado de México y Coahuila fueron ejemplo claro de lo ya dicho, elecciones “apretadas” plagadas de irregularidades, trucos, artimañas y metidas de mano, pata, rabo y lo que le sigue. En ambas, sorpresivamente -¿o sospechosamente?- terminó imponiéndose el abuelo, el PRI. En ambas también, se esperan impugnaciones por parte de los candidatos y partidos contrincantes.

En Coahuila, el IEC demostró su incompetencia y la de sus consejeros, con un conteo rápido que daba por ganador al panista Guillermo Anaya, y un PREP que dio por ganador al priista Miguel Riquelme, cuando este último iba a la cabeza con dos puntos porcentuales, anunciando un conteo del 100% cuando en realidad se contó sólo el 72%, quedando un 28% en el aire, casi la tercera parte del total de las actas de casilla. Sin precedentes e inconcebible.

En Edomex se les acusa de una “elección de Estado”, desde el lado blanquiazul y de los morenos. Los lopezobradoristas están listos para las impugnaciones y la guerra, y ya han comenzado su movimiento al grito del ya tradicional “voto por voto, casilla por casilla” de AMLO. Faltará ver si se le suman los del PAN y los del PRD, pero hasta ahora solo se ve que ladran pero no muerden. De todas formas, las irregularidades son más que obvias, y si el Señor López logra obtener pruebas concretas -no de las que sólo existen en su cabeza- podría lograr el triunfo de Morena en aquel estado.

Es entonces que el PRI tendrá que utilizar todo recurso a la mano para defender su “triunfo” porque su ventaja sobre el oponente es mínima y las pruebas y la presión pueden terminar por acabarlos, sobre todo en Coahuila, donde PAN, PRD, Morena y un independiente han unido fuerzas para, apenas terminado el conteo distrital, el que determina todo, impugnar y juntos “sacar al PRI”.

Las lecciones

Dentro de la inmundicia de los comicios del domingo, hubo quienes se llevaron grandes lecciones que seguramente les serán de ayuda rumbo a las presidenciales de 2018. Una de ellas no distingue partido, colores ni candidatos, va para todos.

1.- Se trata del mensaje, cómo llegarle al 42% del listado nominal del país que ocupan los jóvenes, o como se les ha denominado actualmente los “millenials”, pues ese porcentaje del listado está compuesto por ciudadanos de entre 18 y 34 años de edad. En este 2017 se fracasó en el intento, pues el centro de todo fue “hablar su idioma”, lo que no fue suficiente, los “millenials” no votaron.

2.- Al PRI no hay que darlo por muerto, ese es el principal error de los ciudadanos y de los propios oponentes del mismo. El PRI siempre encontrará la manera de mantenerse vivo, bien vivo, así lo ha demostrado a lo largo de su historia. En México los dinosaurios no están extintos.

3.- Con todo y todo, el PRI tampoco puede echar las campanas al vuelo y presumir de victorias. Morena por poco y arrasa con ellos en el Estado de México, solos, sin coalición. Mientras que los tricolores atacaron con el abuelo, los hijos y hasta el más pequeño de los nietos, sin mencionar todos sus trucos y artimañas de costumbre, alcanzando apenas poco más de dos puntos porcentuales de ventaja. De Coahuila y el resto, ni hablar…

4.- Los blanquiazules, que con su pan se lo coman. Tienen mucho trabajo por hacer, el optimismo y la sonrisa de Anaya no funcionan, no ganan votos.

Las determinaciones

1.- Ya comienzan a moverse los hilos para 2018 después de tan turbulenta jornada electoral de este año. En el PRI ya comienzan a buscar al valiente que se vestirá de tricolor para buscar conservar la grande, luego de la gran inyección de oxígeno que representó Edomex para el partido. Destacan el niño SEP, Nuño Mayer; el siempre fiel a Peña, Osorio Chong; y hasta empieza a moverse Meade. Todos lo niegan, pero ahí andan en campaña, como les recomendó desde el mes de mayo Don Enrique.

2.- PRD necesita reflexionar sobre lo ocurrido, pero debe darse prisa, porque necesita tomar una decisión pronto: apoyar al PAN rumbo al 2018, o hacerle segunda a López Obrador. Las alianzas con el blanquiazul le han funcionado a Alejandra Barrales, sin embargo, el triunfo y mérito se lo cuelga Don Anaya. Y lo lógico, lo congruente, sería que la izquierda jalara con la izquierda. Pero la política mexicana no se distingue por su congruencia ni por manejarse bajo la lógica. Barrales y los del Sol Azteca están en un fuerte dilema.

3.- En el PAN siguen peleándose entre ellos, pero ahora ya comenzaron las patadas, la señora Calderón atacó directamente al presidente de su partido, Ricardo Anaya y le exigió nombrar a un candidato presidencial en no más de un mes. La mandaron a volar y será hasta noviembre que destapen al bueno. Pero no nos hagamos tontos, no por nada Anaya se cuelga todos los triunfos de su partido sin reparo alguno, él será el presidenciable, ni Moreno, ni Zavala.

Y así se escribe esta historia en 2017: entre la porquería, las lecciones y las determinaciones rumbo a 2018. Pero quédese, que el final aún no se cuenta.

@Santillana_Edg

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