#4 TiemposColumna de Óscar Esquivel

La Ley Cervantes y El Bronco | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

 

Jugada maestra desdén del Peje

Siempre las comparaciones son odiosas, nos queremos comparar con regiones o economías similares y cuando alguien ve las ventajas de vivir en lugares altamente democráticos, como Noruega, Dinamarca, entonces pareciese que nos hacemos chiquitos. No le apostamos a lo grande, nos queremos comparar con los más débiles o con aquellos similares a nosotros.

A Venezuela hoy lo asimilamos con la debacle social, la pobreza, el desmantelamiento de las instituciones y sobretodo la imposición; no del socialismo, si no del narco estado. En manos de unos pocos se desmorona el país latinoamericano más rico en petróleo, Nicolás Maduro, heredero de la corona Bolivariana de manos de Hugo Chávez, acabó con todo.

Me pregunto ¿Andrés Manuel López Obrador será todo eso y más?, o es el soñador de antaño, donde en medio de las convulsiones sociales, nacían los líderes; nuestros héroes.

El hombre de izquierda de 64 años, al término del debate del domingo pasado, abandonó el set de televisión del Palacio de Minería. Caminó sin importar nada, como si el público fuera culpable de la falta de pericia, o tal vez, esa huida es una estrategia de desdén hacia los otros candidatos. Aletargado, con paso suave, salió para proclamarse ganador.

¿Qué gano AMLO?, si bien recibió ataques de cuatro contra uno, hubiera podido fijar sus posturas y propuestas, pero donde se presenta la oportunidad hay que meter gol al contrario y eso hicieron los demás, a lo mejor se dejó meter los goles, Meade por un lado ¡Yo soy José, Antonio Meade! (¡Ya lo sabemos!), vamos para adelante; ofrece la honestidad, la preparación, la experiencia, ¡caray! pero que se note, y lo único que se notó: que no festejaba los goles, regresaba a ¡Yo soy José Antonio Meade!, ¡no, así no! Seguridad, claro, contundente en el tema y al final, nos quedamos viendo a las porristas, y no el resultado.

Anaya contraataca con el libro que escribiera el Peje a López Obrador, no lo baja de mentiroso y contradictorio, pero en cambio recibe un revés de Meade, ¡Qué demonios anda haciendo!, el pleito no es con el Cerillo, es con Andrés. De pronto el Bronco, salió a cortarle las manos a todos, pues todos los ahí presentes están acusados de corruptos, hasta el mismísimo Bronco. El honesto Meade, el tres veces candidato, y Margarita, bueno ni hablar, es una delincuente electoral, al igual que el Regio, es decir, todos son una bola de mancos futuros, bueno si se les juzga y se hace efectiva la Ley Cervantes, por aquello de perder la mano.

Cinco sobrevivientes de un primer tiempo, un debate de flojera, según las encuestas inmediatas, AMLO pierde un pelo; Anaya sube otro pelito; Meade se mantiene; Margarita… ¿dónde estás Margarita? Preparando las cubas de Calderón; el Bronco bajó del caballo a buscar su idea de México o, ¿se le caería la mano? En fin, estimado lector, nos quedaron a deber, y mucho, vivieron para fastidiarse y fastidiarnos, no se dijo nada, ni una propuesta concreta, un esbozo sobre seguridad, sobre democracia.

La nada es la ausencia de todo, y ese todo, uno de ellos lo tendrá a partir del 1 de julio, y se ve que solo es la búsqueda del poder por el poder, quiere decir, que la nada se convertirá en la materia de los reyes.

LOS JÓVENES

El asesinato es la desaparición de las personas morales, es la moral hecha polvo, es la idea de acabar con las mentes, los espacios que ocupamos, es el desorden metafísico, la desaparición de la consciencia del otro, la negación del pasado y el presente del asesinado, es la turbia manera de terminar con la generación que podría llevarnos a un mejor puerto.

La mayoría de los asesinatos y desapariciones en nuestro país, el 80 % son jóvenes de menos de 29 años, toda una generación que se va a la basura de la ignominia, del olvido y del holocausto que ocasiona su pérdida.

Tres jóvenes mutilados, disueltos en ácido, peor que un animal. Les segaron la vida por cometer el pecado de entra a una vivienda que era ocupada por maleantes, contrincantes de otro cártel, eso les bastó para sufrir lo inimaginable. En manos del apóstol del rap QBA, apología viviente de la violencia, 2000 mugrosos pesos fue su salario para acabar con los jóvenes. Jóvenes contra jóvenes, unos con oportunidades otros sin ellas, pero jóvenes al fin.

Vivimos o hacemos que vivimos, exigimos o nos sentamos a esperar más de esta violencia inaudita, el miedo está paralizando al país, el miedo se publicita, se comunica se adhiere a cada uno de nosotros, permea hasta al más protegido, la verdad, no nos merecemos esto como sociedad, descansen en paz y ojalá que el arte que llevaban en el alma lo puedan mostrar en algún lugar donde se permita estar en paz, escena final.

Nos saludamos pronto.

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