#4 TiemposColumna de Óscar Esquivel

La felicidad ya no es del PRI | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

El descuento de nómina

Siempre que las personas sienten tener una empatía por la otra, se agradecen mutuamente el haberse encontrado, el convivir momentos felices y tristes también, momentos que guardan juntos para después contarlo como anécdota simplona que hace reír y llorar de alegría, vivir y recordar, lo que el mundo necesita.  

Hace unos días algunos celebraron el día de la alegría, donde seguramente fue motivo para recordar lo que somos como personas, lo que más valoramos en la vida, primero los padres, los hijos y la familia, segundo los amigos, el trabajo y los logros personales y tercero, lo efímero las cosas simples que si bien uno recuerda solo es para esbozar una leve sonrisa.

Aristóteles decía que “…La mayoría de la gente más burda, pone la felicidad en el placer; por eso dan a entender su amor a una vida llena de goces…” lo analiza más a profundidad puntualizando los estados alegres y felices como una superioridad marcada: “…el que tiene por objetivo la vida política activa y el que tiene por objetivo la contemplación…”

“…La muchedumbre,  evidentemente, no se distingue en nada de los esclavos, el pueblo escoge una existencia casi animal…” este tipo de sujetos, hallan una justificación a su felicidad, poniendo como ejemplo a hombres poderosos y triunfadores, que llevan una vida a lo Sardanápalo, que son aquellos dados a los placeres mundanos y la gula, los lujos en desenfreno, la avaricia como modo de vida.

Los escogidos por la alta burocracia y aquellos hombres encumbrados en el poder político de acciones poco éticas y controversiales, son quienes ponen y ejercen la felicidad en los los menos agraciados en la misma política. Este comportamiento, es el que pone al borde el fin de la vida política, para dar entrada a la mercadería de los cargos públicos.

Algunos llegarán para ocupar una silla en algún lugar de lujo, donde la riqueza de la nación esté a su servicio, los hombres y mujeres a su mando, serán sus sirvientes, las cosas materiales de trabajo, serán suyos hasta el fin de su tiempo.

Los políticos menores andarán buscando siempre cómo alcanzar un peso más, aún cuando su trabajo sea el estar al frente de un computador viendo cómo un perro le hace caricias a otro, un deportista fracturándose en una caída, las fotos del novio, de la amante, las imágenes de la esposa… esas mejor la guardan en otro dispositivo electrónico, y así se pasan la vida los afortunados de medio pelo, aun cuando existen sus acepciones siempre la prioridad es “el jefe” y que esté lo más cómodo posible, lleno de suaves y tersas pieles del sillón abullonado.

Hoy la parte de la sociedad política de alta alcurnia anda como asustada… creo no, anda asustadísima porque su sueldo le será disminuido. Si consideramos el trabajo diario de los diputados locales potosinos entre los más caros del país y sin contar sus ineficiencias, su tarea dura apenas tres horas reales de trabajo por seis meses, lo demás es desayunos, comidas y cenas, depende con quien se reúnan, de ese tamaño será el alcance de los alimentos, generalmente con grillos de su partido.

Cada uno de los diputados potosinos representa a 103 mil 772 ciudadanos y gana 87 mil pesos y 300 mil pesos de aguinaldo al año, un diputado de Oaxaca gana 42 mil pesos mensuales y por la situación financiera que atraviesa el Poder Legislativo de Oaxaca, los legisladores locales no reciben aguinaldo ni prima vacacional, representa a 96 mil 702 habitantes, deberían de aprender estos voraces potosinos.

En el ámbito nacional, un magistrado de la Suprema Corte de los Estados Unidos, gana al año lo equivalente en pesos mexicanos algo así como 2.26 millones de pesos, estamos hablando del país más poderoso del mundo, mientras un magistrado en México percibe 3.15 millones de pesos al año. Dicen que trabajan hasta morir de cansancio, que su carga es excesiva, que dan clase en alguna universidad, no tienen tiempo para la familia, se desvelan los pobres… entonces si todo eso es la suma de sus actividades, y no les alcanza el dinero para ser felices, que dejen el cargo algún otro abogado, que quiera ganar menos de la mitad, creo habrá muchos dispuestos a entrarle.

LA REFLEXIÓN DEL PRI

¡¿Qué habré hecho para merecer esto?! ¡Señor, gracias por tu gracia!, si hice mal ni me acuerdo y lo bien hecho es por el “jefe”. Así, de esta manera, la dirigencia priista potosina, convoca a actos de corte partidistas, para hacer la profunda reflexión histórica e invaluable de lo que fue el holocausto tricolor.

Realizan actos de constricción con sectores, organizaciones y adherentes, como si quisieran exculparse solos, parecieran una iglesia de culto radical de esas que llaman al Señor a gritos. Entre los asistentes a dichos eventos, cuentan, solo cuentan, todo ha sido el mismo discurso: “el partido no es de momentos” (no es al momento, resolver los problemas 5 minutos antes de la elección), “preparémonos para 2021”, “ser más competitivos”, “no se sientan mal, fuimos de los estados menos afectados solo en 4to lugar perdimos”, y así las críticas de los asistentes se les resbalan, no se les escucha ni una sola propuesta concreta, ni a ex candidatos y mucho menos a dirigentes, de esta manera, ¿quieren ser la “voz del cambio”?

Calladitos se ven bonitos y bonitas, porque no se les vaya a ir una palabra, so pena de no ser contemplados en el gabinete del segundo periodo del “ex primer priista” Juan Manuel Carreras.

Nos saludamos pronto.

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