#4 TiemposColumna de Ricardo Sánchez García

La Caravana en su peregrinar | Columna de Ricardo Sánchez García

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Diversos medios de comunicación hablan del posible arribo de la caravana de migrantes a nuestro Estado. Otros señalan el hecho como lejano atribuyendo motivos de seguridad pues San Luis Potosí y Tamaulipas son consideradas de alto riesgo. El peregrinar de miles de centroamericanos fue noticia nacional a partir de la irrupción en el país y el recibimiento poco afable de autoridades, desde entonces las opiniones en redes sociales son encontradas.

Pero los testimonios esclarecen y ayudan a comprender el inédito hecho. Así, voluntarios que atienden migrantes aseguran hay una desinformación, tanto en los integrantes de la caravana como en la sociedad en general. Los personas tienen el objetivo claro de llegar a los Estados Unidos, porque sigue siendo atractivo, pero algunos consideran que viajando en masa pueden brincar las fronteras como lo hicieron en el sur de México y eso no es posible, opinan expertos.

Sobre las razones para emigrar no hay una claridad en el orden de importancia, pero la economía sigue siendo el motivo esencial. Estados Unidos es un país atractivo para nosotros pues la moneda vale más. También está la reunificación familiar pues en San Luis Potosí pasan niñas y niños no acompañados y van en búsqueda de su papá o mamá.

Algunas personas llegan destrozadas de cansancio y piden ser repatriados. Están viendo su capacidad económica que necesitan para ser cruzados a Estados Unidos y al no poder cubrir el cobro de los polleros desisten en el camino.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos entregó un gafete a los miembros de la caravana señalando sus derechos como migrantes para solicitar la condición de refugiado “pero sabemos que para eso necesitan una constancia de la Comisión Nacional de Refugiados y los migrantes piensan que el gafete es un permiso de libre tránsito y que migración con ese gafete por ser de la CNDH no los puede agarrar y eso es falso” dicen especialistas.

Sin embargo, el gafetito de la CNDH por lo menos les quita los nervios de que los van a detener. En los puntos de revisión migratoria los respetan y les dan el pase. Se han estado moviendo más rápido que en otras ocasiones y es porque vienen en Caravana, señalan acompañantes.

Hoy sabemos que muchos se están desviando a Guadalajara o se mueven a Celaya. A nuestro Estado llegan en grupos disgregados. Eso debilita a la caravana pero les permite moverse más rápido. “Cuando uno entra a la frontera de México en el sur, vienes fresco. Pero cuando llegan a San Luis Potosí ya vienes despedazado y con los pies destrozados. No es que finjan o quieran estar más tiempo, es simplemente que les llega un cansancio inmenso y deben recuperar fuerzas poco a poco” señalan activistas.

Quienes decidan quedarse en México y conseguir la ciudadanía, deben estar preparados para iniciar un calvario, es un peregrinar de 10 años. “Supongamos que alguien consigue una tarjeta con permiso para trabajar, pero ahora es encontrar una empresa que debe tener un permiso de emplear extranjeros otorgado por el INM. Muchas empresas no quieren hacer el trámite y prefieren contratar personas no regularizadas”.

La condición de refugiado es necesaria para muchas personas que vienen huyendo de las pandillas, pues han llegado agresores al Estado siguiendo a víctimas específicas. “Las resoluciones a veces son positivas y se les concede el refugio, pero muchas veces siguen a Estados Unidos para conseguir allá mismo esa calidad”, dicen expertos. Las víctimas son conscientes de que si los repatrían a su país de origen, al tenerlos amenazados, los pueden matar.

Muchos empleadores dicen que no hay quien quiera algunos trabajos, como echar colados o albañilería o se batalla cuando llegan crudos a la chamba. Por eso buscan personas centroamericanas y les hacen un buen trabajo.

Hay contradicciones en la ley y eso complica los trámites. Las personas regularizadas han encontrado dificultades porque obtienen un permiso migratorio, pero le agregan “sin permiso para trabajar” y eso es una contradicción. También el Instituto Nacional de Migración concede la “residencia temporal” pero sin permiso para trabajar.

La conocida Casa de la Caridad ha sido un oasis de esperanza para miles migrantes desde su fundación. Ahí se les recibe, cura, alimenta, hospeda temporalmente y acompaña en su caminar. Por eso hoy requiere urgentemente material de curación, algodón, antigripal, antibiótico, gasas, guantes, isodine, jeringas y vendas. Analgésicos antidiarreicos, antimicótico y medicamento pediátrico. Ropa de uso y aseo personal como pasta y cepillo de dientes, crema, shampoo, papel higiénico, cloro, desechables, detergente, escobas, jabón y gel antibacterial, rastrillos, así como ropa abrigadora, calcetines, cobijas, chamarras y suéteres para hombre y mujer y zapatos de piso o tenis.

La Casa de la Caridad Hogar del Migrante está ubicada en Juan Álvarez No. 210 del Barrio de Tlaxcala, lugar donde se reciben las especificadas ayudas.

 

@DDHHSamuelRuiz

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